rafael yanes mesa, diputado del común

“La autoridad moral eleva la voz para que se escuche a la ciudadanía”

Deja claro que él no es un juez: “Nuestros informes no son críticas, sino documentos en positivo. “Se exponen planteamientos para mejorar”
Rafael Yanes Mesa, diputado del Común. / SERGIO MÉNDEZ
Rafael Yanes Mesa. / SERGIO MÉNDEZ

Escritor, doctor en Periodismo, consejero del Cabildo de Tenerife, alcalde de Güímar y viceconsejero de Empleo del Gobierno de Canarias, sucesivamente, Rafael Yanes imparte su magisterio en la Diputación del Común. Las historias tenebrosas no le chafan la narrativa. 

-¿De qué se queja el diputado del Común? 
“Pues, de que la Administración no conteste con la celeridad debida y de que no cumpla con las leyes”. 

-Estarán muy ocupados en sus asuntos… 
“Ahí están la ley de dependencia, el decreto de discapacidad… Los plazos que están establecidos no se respetan”. 

-Los informes que llegan al Parlamento tardan en debatirse. La presidencia ha dado un golpe sobre la mesa… 
“Está fijada la comparecencia ante la comisión y el pleno para el informe anual, no los extraordinarios”. 

-El de las residencias de mayores mete el dedo en la llaga con su crudeza… 
“No son críticas, sino documentos en positivo”.  

-Aunque, como este, el diagnóstico sea alarmantemente negativo… 
“Se exponen planteamientos para mejorar”. 

-Una llamada de atención a la conciencia… 
“Evidentemente, para ello tenemos que detectar dónde están los problemas”. 

-¿Soluciones analgésicas para el dolor agudo? 
“Nosotros las presentamos con humildad”. 

-¿Se comprende la función del alto comisionado? 
“La figura del diputado del Común se va consolidando”. 

-Perfilando su identidad… 
“Continuando con la labor de mis antecesores, vamos acercándonos a las inquietudes de la ciudadanía”. 

-El prestigio sube enteros… 
“En los últimos tres años, el número de expedientes he crecido en un 70%”. 

-¿Qué significa? 
“Que somos más conocidos y que nos hemos ganado la confianza de una parte de la ciudadanía muy importante”. 

-¿Cuál ha sido la petición más rara? 
“Bueno, no quiero que nadie se sienta ofendido. Hay quien se arroga la representatividad de un colectivo”. 

-¿Cansinos? 
“No utilizaré yo ese vocablo. Las puertas de la institución están siempre abiertas”.  

-¿Qué casos son los más complicados? 
“Algunos que competen al Defensor del Pueblo, como la inmigración, y sobre los menores no acompañados”. 

-No es un órgano que ejecute o legisle… 
“Ejercemos la autoridad moral de elevar la voz. No somos jueces”. 

-¿Se les escucha o se limitan a oír las sugerencias? 
“El porcentaje de las recomendaciones que nos aceptan es cada vez mayor”. 

-¿Coincide el catálogo de preocupaciones con la agenda de los responsables públicos? 
“En materia de asuntos sociales, Canarias está en los años ochenta”. 

-¿Los derechos fundamentales se han torcido? 
“Hemos observado que existe una brecha muy grande con el resto de la nación”.  

-¡Una fisura volcánica! 
“Estamos elaborando otro informe extraordinario. En esta ocasión, de dependencia”. 

-¡Uy!  
“Sí. Voy a aportar datos y a ofrecer propuestas”. 

-¿Dejar el puesto de viceconsejero autonómico de Empleo fue una descarga? 
“No me pesaba. Era distinto a esto”. 

-Otro quehacer… 
“Durante la crisis financiera, hubo mucha gente que se quedó en paro. Lo viví como alcalde [de Güímar]”. 

-Acudían al Ayuntamiento en busca de ayuda… 
“Aquí, en la Diputación del Común, no”. 

-¿Fue traumática la adaptación a la ocupación actual? 
“No. Cuando renuncié a mi militancia política [en el PSOE], asumí la absoluta independencia de esta institución”.  

-¿Se intenta influir desde determinadas esferas? 
“Sí he percibido un cierto nerviosismo e incomprensión por actuaciones mías”. 

-Con disimulo… 
“Nadie se ha atrevido a indicarme directrices”. 

-¿Qué prevalece de la experiencia de alcalde? 
“Ser alcalde de mi pueblo fue muy bonito, porque puedes ayudar a muchas personas. Estoy orgulloso”. 

-¿Cuándo saldrá la próxima novela? La tercera. 
“Está prácticamente terminada. Llevo ocho años escribiendo mi tercera novela”. 

-Después de Chacayca y La tierra que vive desnuda 
“Espero publicarla [risa]”. 

-En cualquier planeta… 
“Ser una de las diez finalistas del Premio Planeta [de 2020] otorgó relevancia a la primera de ellas”. 

-¿La segunda? 
“De realismo mágico, con no tanto éxito”. 

-¿Y la nueva? 
“Es la más que me gusta”. 

-¿Por algo en particular? 
“La madurez”. 

-¿Qué camino recorre la línea argumental? 
“Trata de los sentimientos que están ocultos en las personas y que se manifiestan en situaciones extremas”.  

-¿Por qué derroteros anda el periodismo? 
“Atraviesa una transición en la que el periodismo clásico está siendo superado”. 

-¿Hacia qué modelo? 
“Hacia un periodismo interpretativo y de investigación, reposado”. 

-¿La saturación comunica desinformación? 
“La propicia”. 

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