SOCIEDAD

Los padres de niños con discapacidad piden a Educación “la inclusión real”

Menores del Centro de Educación Especial de Guargacho, en el sur de la Isla, han sido trasladados al colegio de Los Cristianos para su integración, pero están en un aula aislados del resto de alumnos

Imagen de Daniela con una de sus maestras. DA

María Verdes es la madre de Daniela, una niña de 11 años con diversidad funcional. Tiene una discapacidad del 82%, es decir, una dependencia aguda.
Cuando los padres de Daniela la escolarizaron, lo hicieron en el colegio que les quedaba más cerca de su casa, el CEIP Fañabé. Era la recomendación que les habían hecho desde la Consejería de Educación. Una vez allí, fueron varios especialistas los que valoraron a la niña y los que decidieron que tenía que ir a un centro de educación especial, que se encuentra en Guargacho (Arona). Un colegio con plazas limitadas, pero al que finalmente pudo acceder.
Cuenta María que desde un primer momento se dio cuenta de que este centro “no estaba en las condiciones adecuadas para atender a los niños con necesidades especiales como Daniela”, porque, por ejemplo, carecía de aseos acondicionados, las aulas eran reducidas e incluso no había columpios adaptados. De hecho, María explica a DIARIO DE AVISOS que, con el tiempo, fueron los padres los que, a través de la venta de pulseras y rifas, lograron recaudar dinero para comprar dos columpios.
A pesar de detectar estas deficiencias, María y el padre de Daniela entendieron que, al haber un único colegio de este tipo en el sur de la Isla y en el que era tan difícil conseguir plaza, “se sintieron afortunados”. Creyeron que era importante, a pesar de estas carencias, que su hija acudiera a un colegio con terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas y maestros con currículos adaptados a las necesidades de su hija.
María cuenta que el curso pasado a Daniela y a los niños más pequeños “los sacaron del colegio de Guargacho para desahogar el centro en una especie de proyecto de inclusión”, para llevarlos a un colegio ordinario en Los Cristianos. Algo que “se suponía que era eventual” y que les beneficiaría.
“Los han separado de los compañeros. Los han sacado de un lugar adaptado y ahora se encuentran en la antigua casa del conserje, del Colegio de Los Cristianos, que no está adaptada y que no tiene un aula Enclave, donde la integración y la inclusión es real”, manifiesta.
Esta madre relata que en una ocasión uno de los alumnos del colegio preguntó a la profesora qué les pasaba a los niños como Daniela. “Escuché la respuesta de la maestra y pensé: ‘no estamos preparados para la inclusión. Falta formación para enseñar qué es la diversidad y hacer realidad la inclusión”.
“Tengo la sensación de que se está experimentando con nuestros hijos”, relata María, quien, además, se plantea si lo mejor es “crear un centro especializado más grande o intentar incluir a los niños en los colegios ordinarios”. Asimismo, se pregunta “¿dónde está el resto de niños con necesidades especiales del sur de la Isla desde San Miguel hasta Santiago del Teide, que no han podido entrar en Guargacho por falta de plaza?”. “Temo que estos niños con necesidades especiales estén en su casa o en sitios no preparados”, lamenta.
María pide a los padres de menores afectados “que reclamen”, porque sus hijos necesitan relacionarse y ser atendidos como merecen.