Erupción en La Palma

Llegan las primeras viviendas, pero el volcán es cada vez más destructivo

El rey, que quiere volver a la tierra benahorita, muestra su “certeza” de que La Palma va a “superar” las adversidades, mientras la ministra Maroto anuncia un plan de turismo específico para la Isla

Felipe VI, acompañado de Ángel Víctor Torres, participa por videoconferencia en la reunión del Pevolca de ayer.

Entre el espanto y la ternura se mueven los sentimientos generados a cuenta de la erupción acaecida en La Palma el pasado 19 de septiembre y que ha resultado ser, de lejos, la peor de los últimos cien años o más, habida cuenta de que la colonización del territorio ha multiplicado los daños, si bien, felizmente, esta vez no hay que lamentar víctimas mortales o ni siquiera heridos, como sí pasó con el Teneguía y el San Juan.
Ternura o, si prefieren, alivio es el que produce saber que las palabras -por ahora- no se las está llevando el viento y empiezan a convertirse en realidades, tales como esas 18 viviendas adquiridas por Visocan, 13 de ellas en la calle de Pedro José Viña Díaz (Tazacorte), por un importe total de 768.970 euros, y las cinco restantes en la calle Fuencaliente de Ciudad Real (Fuencaliente), por 355.788 euros.


Espanto produce comprobar que la colada de lava no respetó ayer sus recorridos iniciales y buscó otro camino en su descenso hacia el mar, lo que provocó no pocos destrozos (sobre todo, en tierras de cultivo) en las inmediaciones de la playa de El Charcón, bastante cerca de donde transcurrió la colada del San Juan.


Eso sí. Pese a constatar que la lava seguirá afectando al territorio cada vez más y la preocupación despertada por una actividad sísmica que llegó hasta los 4,3 grados en Mazo y a los 3,8 en Fuencaliente, desde el Pevolca se insiste en que la posibilidad de que pueda surgir un centro emisor fuera de las inmediaciones del cono principal es “muy escasa” y “nada probable”, tal y como sostuvo ayer el director de su comité técnico, Miguel Ángel Morcuende.


Precisamente, fue Morcuende quien desveló ayer que el rey de España, Felipe VI, ha manifestado su deseo de volver a visitar la Isla Bonita en compañía de la reina Letizia. El monarca, ayer en Tenerife a cuenta de un cónclave de Justicia y la entrega de una conderación al Parlamento de Canarias, asistió por vía telemática a la reunión del Pevolca y mostró durante un breve discurso de clausura del acto en el Salón de Plenos de la Cámara regional la “cercanía y afecto” de la casa Real a la isla de La Palma, a la par de recordar a los ciudadanos de la Isla Bonita, “que están sufriendo” las consecuencias de la erupción.

Por su parte, la ministra de Turismo, Reyes Maroto, anunció un plan especial para la Isla. Así, dijo que a corto plazo lo primero es “recuperar” el destino turístico de La Palma y transmitir la información de que es un “destino seguro”. Por ello, se trabaja ya con las autoridades locales en un plan promocional.