Santa Cruz

Vía libre al plan que conservará la fachada de la Plaza de Toros

La Comisión Insular de Patrimonio Histórico da su conformidad a la propuesta presentada por los propietarios del inmueble para crear viviendas y casi 600 plazas de aparcamiento

La posibilidad de que la Plaza de Toros se rehabilite para la ciudad como un centro de ocio, comercial y residencial, hace que las expectativas de recuperación de la zona se disparen. | Sergio Méndez

La Comisión Insular de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife ha informado de manera favorable la propuesta presentada por los propietarios de la Plaza de Toros para su rehabilitación y puesta en uso, concretamente la que mantiene la fachada del inmueble tal y como está en la actualidad, puesto que para los técnicos del Cabildo, esa es la principal singularidad del edificio.

Según se recoge en el informe técnico elaborado por la Comisión de Patrimonio Histórico, y al que ha tenido acceso DIARIO DE AVISOS, se da por buena la propuesta preliminar de ordenación de la Plaza de Toros, en la que, además de mantener la fachada en su totalidad, se le da un uso comercial al recinto, se crea una edificación residencial de seis plantas adosadas para albergar viviendas, mientras que debajo de la propia plaza y del edificio residencial, se construirían 591 plazas de aparcamiento, distribuidas en tres plantas. Los otros usos que permitiría este espacio serían uno hotelero o incluso una residencia para personas mayores. El proyecto presentado propone, además, la cesión del espacio libre interior de la Plaza de Toros y los accesos al mismo, el peatonal que los rodea y una pequeña dotación cultural (ludoteca, guardería,…), con el objetivo de abrir la Plaza de Toros a la ciudad y realzarla en todo su perímetro, complementado con otros usos.

En cualquier caso, el visto bueno del Cabildo está condicionado, además de a mantener la integridad del coso exteriormente, al cumplimiento de otros requisitos como mantener el diseño interior en cuanto al dibujo circular del ruedo. Respecto a esto último se sugiere la posibilidad de diseñar una configuración interior en la que se evoque, de alguna manera, al testimonio de las antiguas gradas, integrándolas con los usos previstos.

Otro de los condicionantes es que se deberán integrar los elementos puntuales de interés, como las columnas de fundición originales, traídas de Sevilla por Antonio Pintor, arquitecto responsable del diseño de la Plaza de Toros, así como las barandillas de hierro.

En cuanto a la edificación residencial, los técnicos ven viables la disposición de las cinco primeras plantas, lindando y ocultando la medianera existente, “pero se deberá reconsiderar la configuración volumétrica de la ampliación de una planta más, hasta alcanzar un nivel de seis plantas”, sugiriendo que solo la verían viable si no se ve desde la Rambla y se integra en el entorno sin sobresalir.

También se sugiere que se estudie la posibilidad de integrar en el proyecto los cuerpos constructivos exteriores, presentes en el proyecto original, y que no llegaron a desarrollarse, como los huecos dibujados en la fachada, pero que no llegaron a abrirse.

En relación a los aparcamientos, el informe técnico señala que su construcción resulta oportuna no solo porque la intervención “no afecta al valor del inmueble”, sino porque se soluciona el problema de la “masificación de coches por la inexistencia de aparcamientos, que le restan en la actualidad calidad ambiental al entorno”. Incluso proponen estudiar la posibilidad de ubicar los referidos aparcamientos en la totalidad de la parcela, sin ceñirse exclusivamente a la forma circular de la Plaza de Toros, siempre que las condiciones lo permitan.

En relación con el espacio libre exterior, que también se analiza, se habla de la las dependencias exteriores al coso, destinadas en su origen a enfermería, corrales, caballerizas, y almacenes. “Si bien forman parte del proyecto original de Pintor, no se considera que tienen un valor tan relevante como la fachada circular de la Plaza de Toros. Por ello, se considera interesante estudiar la posibilidad de integrar en el proyecto estas dependencias como parte del espacio público exterior a la plaza”.

Este informe técnico que ya ha sido remitido a la Gerencia Municipal de Urbanismo de Santa Cruz, es, por tanto, el primer paso para recuperar un inmueble que data de 1893, diseñado por el arquitecto municipal Antonio Pintor, y que se encuentra afectado por el Conjunto Histórico de Los Hoteles-Pino de Oro declarado BIC en 2007.

Fachada

Para los técnicos insulares, la fachada del antiguo coso taurino es el elemento más sobresaliente de la edificación, “valor que viene reflejado por su fachada circular, con el equilibrio entre dimensiones, ritmo de huecos y tipología de los mismos”. Defienden que constituye “el elemento más definidor de la edificación y se entiende necesaria la apertura y la recuperación de la configuración original de los huecos”, espacios estos últimos que “en los planos originales y la fotografía antigua refleja que algunos simplemente se insinuaron, pero nunca llegaron a abrirse”. Por estos motivos, se afirma que “se considera acertada la solución planteada por el equipo redactor, en la que la fachada original es respetada en su totalidad, conservando su materialidad, su altura, sus dimensiones y el número y composición de huecos”.

El concejal de Urbanismo, Carlos Tarife, celebró este paso adelante con un proyecto “vital para Santa Cruz”. Incluso dijo estar dispuesto a “intentar que el servicio de Patrimonio Histórico también vea con buenos ojos la apertura de la fachada a la Rambla”. Esta era la segunda propuesta que los propietarios habían barajado, y que consistía en abrir una sección en la fachada para unir el tránsito desde la calle al edificio. En las conversaciones previas con el Cabildo, los técnicos apuntaron que no veían con buenos ojos esa propuesta, por lo que los propietarios acabaron presentando a evaluación la que finalmente recibió el visto bueno insular.