la palma

Cambio brusco en el volcán, que deja de expulsar ceniza tras las explosiones de la mañana

Los cambios en la erupción de Cumbre Vieja se están produciendo en apenas horas durante este domingo
Columna eruptiva esta mañana en La Palma. Aemet
Columna eruptiva esta mañana en La Palma. Aemet

Esta tarde se ha producido un cambio brusco en el volcán, que ha dejado de expulsar ceniza tras las explosiones de esta mañana. Así, la ceniza que volvió a emitir este domingo el volcán de La Palma ha cesado después de que se registraran durante este mediodía pulsos de fuerte intensificación en el tremor y expulsara bombas volcánicas en la vertiente este.

La portavoz científica del Plan de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca), María José Blanco, ha informado de que también ha parado el rugido del volcán, que después de 36 horas con una actividad “bastante tranquila” y sin mucha emisión de lava experimentó hoy sobre las 13 horas “un pulso muy claro” en la señal del tremor volcánico, que estuvo acompañado de emisión de cenizas, de un sonido continuo y de eyección de bombas volcánicas.

También se ha producido un pequeño desbordamiento hacia el norte de la colada preexistente que transcurre sobre coladas anteriores.

A este respecto, el director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, ha indicado que se ha observado una salida “importante” de lava que, en principio discurre por coladas anteriores, y que está siendo monitorizada por la Unidad Militar de Emergencias (UME) con el fin de poder obtener más datos.

“Es importante saber si ha cesado en su impulso energético o continúa”, ha manifestado Morcuende, quien ha indicado que, no obstante, el tremor en estos momentos es bajo y ha cesado la emisión de gases, tal y como se puede ver desde Tajuya.

Antes de que se produjera esta emisión de cenizas, se ha reproducido la misma dinámica que en los últimos días, sobre todo en lo referido a la presencia de gases, como dióxido de azufre, monóxido de carbono y dióxido de carbono, al sur de la erupción, zona que está evacuada.

Todo esto hace que la mayoría de los días las personas que vivían en los barrios de Las Manchas, Las Norias y La Bombilla no puedan acceder a sus casas para limpiarlas de ceniza.

El motivo es porque los niveles alcanzados de estos gases son “muy altos” en determinados momentos y perjudiciales para la salud, ha precisado Morcuende.

En total hay 547 personas albergadas en hoteles y 43 personas dependientes en centros sociosanitarios; 1.188 hectáreas afectadas y los deltas tienen 48,5 hectáreas, mientras que la anchura máxima entre coladas se mantiene en 3.350 metros.

Hay 1.642 edificaciones destruidas, entre las que se encuentran 1.314 viviendas de uso particular, según datos del catastro, si bien el satélite Copernicus ha contabilizado 3.046 edificaciones o construcciones destruidas.

Sobre las coladas, ha precisado que la número nueve ha experimentado un ligero ensanche hacia el sur, zona que, al menos hasta justo antes que se intensificara el tremor, era la que estaba recibiendo la mayor parte de la energía procedente del cono a través fundamentalmente de tubos lávicos con varios jameos.

María José Blanco ha agregado que la colada más activa se precipita en dos ramales sobre la isla baja en la zona de Las Hoyas y produciendo algunos derrames hacia el sur en zonas que, como Las Norias, no había sido previamente afectada por la lava.

Los otros centros de emisión del cono principal están muy poco activos, aunque registran una expulsión de gases muy intensa, ha añadido la portavoz científica, quien prevé que el penacho volcánico, que ha alcanzado los 1.400 metros, continúe orientado al sur- suroeste, lo que presenta un escenario favorable para la operatividad aeronáutica.

Esta situación es probable que continúe hasta el martes, cuando se espera un giro del viento, a lo que se añadirá la calima que contribuirá a aumentar los valores pm10.

El martes también se esperan precipitaciones localmente moderadas, principalmente en el norte y este de La Palma.

La sismicidad sigue baja con una magnitud máxima en las últimas horas de 3,2 a una profundidad de 36 kilómetros y el tremor también está en niveles bajos, mientras que en las deformaciones del terreno hay estabilidad generalizada.

Respecto a los gases, ayer se alcanzó una tasa alta de dióxido de azufre, aunque sigue en decrecimieto desde septiembre; y en la zona de La Bombilla se han registrado valores “relativamente altos” de flujo difuso de CO2 y se ha observado la presencia de pájaros muertos.

La calidad del aire, en relación al dióxido de azufre, durante el día de ayer osciló entre niveles buenos y muy desfavorables en Tazacorte, donde los valores han ido en descenso.

También en Puntagorda se registró una mala calidad del aire y en Los Llanos de Aridane anoche se llegó a niveles muy desfavorables, mientras que las partículas menores a pm10 han ido en descenso.

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