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Felipe VI, a La Palma: “Nuestro corazón y pensamiento siguen con vosotros”

Felipe VI ha dedicado sus primeras palabras del mensaje de Nochebuena a transmitir su mensaje de solidaridad y apoyo a los habitantes de La Palma, a quienes ha garantizado que cuentan con "el compromiso de todas las administraciones" para reconstruir sus vidas y su economía tras los daños causados por el volcán
MENSAJE NAVIDAD REY 2021

El Rey Felipe VI ha defendido en su tradicional mensaje de Navidad la necesidad de que todas las instituciones cumplan y respeten la ley y de que sean “ejemplo de integridad pública y moral” en un momento en que todas las miradas están puestas en el posible regreso de su padre, Don Juan Carlos, al que no ha hecho mención en ningún momento.

Los desafíos que ha traído consigo la pandemia plantean una “auténtica encrucijada” para España pero también “una oportunidad histórica” para “actualizar y modernizar nuestro país”, ha sostenido, recalcando que en esta tarea las instituciones tienen una gran “responsabilidad”.

Las instituciones, además de “tener siempre presente los intereses generales y pensar en los ciudadanos”, “de estar permanentemente a su servicio y atender sus problemas”, deben “estar en el lugar que constitucionalmente” corresponde a cada una de ellas, ha subrayado Don Felipe.

También debemos “asumir, cada uno, las obligaciones que tenemos encomendadas; respetar y cumplir las leyes y ser ejemplo de integridad pública y moral”, ha añadido el monarca, incluyendo a la Casa Real en esta obligación y sin mencionar expresamente a su padre.

Sus palabras van en la línea de su discurso de hace doce meses, el primero desde que el Rey emérito había partido al exilio en Emiratos Árabes Unidos. Entonces recalcó que desde su llegada al trono en 2014 ha defendido que los principios éticos y morales “nos obligan a todos sin excepciones” y “están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares”.

No obstante, el contexto ha cambiado en el último año puesto que aunque la Fiscalía del Tribunal Supremo ha prorrogado recientemente las diligencias en relación a las tres investigaciones abiertas en torno a Don Juan Carlos, fuentes jurídicas ya han apuntado que la previsión es que estas se archiven en los próximos meses.

Las dos regularizaciones fiscales efectuadas por el Rey emérito han allanado el camino para que esto ocurra junto al hecho de que los fiscales han llegado a la conclusión de que algunos de los presuntos delitos que se investigan ocurrieron mientras aún estaba en el trono y era inviolable, otros han prescrito y en otros hay falta de peso probatorio.

Así las cosas, las especulaciones en torno a un inminente retorno de Don Juan Carlos, que el 5 de enero cumple 84 años y ya ha expresado por distintas vías su deseo a regresar a España, se han disparado en las semanas previas al mensaje de Navidad de Felipe VI. Desde el Gobierno echan balones fuera y aseguran que la decisión compete a Don Juan Carlos y a la Casa Real. Finalmente, las expectativas de que Don Felipe pudiera dar alguna pista sobre el futuro de su progenitor en su mensaje no se han cumplido.

LLAMAMIENTO AL ENTENDIMIENTO Y EL CONSENSO

Por otra parte, Felipe VI ha aprovechado nuevamente para apelar al entendimiento y el consenso institucional y para reivindicar la Constitución de 1978. “El entendimiento y la colaboración son actitudes necesarias que dignifican las instituciones”, ha subrayado. Más aún, ha acotado, “las fortalecen, porque generan la confianza de los ciudadanos”.

Las diferencias de opinión, ha incidido Don Felipe, “no deben impedir consensos que garanticen una mayor estabilidad, mayor bienestar en los hogares y den la necesaria tranquilidad a las familias ante su futuro”.

España, ha proseguido, ha experimentado en las últimas cuatro décadas de “democracia y libertad” un cambio profundo y extraordinario que “no ha sido fruto de la casualidad”. Ese cambio “se ha basado en el esfuerzo y el sacrificio de muchas personas, de millones de españoles” y se ha debido, entre otras cosas, al “sentido de la historia, grandes acuerdos, generosidad, responsabilidad y visión de futuro”.

DEFENSA DE LA CONSTITUCIÓN

Si algo representa la transformación vivida es la Constitución, ha aseverado, “cuyo espíritu nos convoca a la unidad frente a la división, al diálogo y no al enfrentamiento, al respeto frente al rencor, al espíritu integrador frente a la exclusión”. También “nos convoca permanentemente a una convivencia cívica, serena y en libertad”, ha agregado.

“La Constitución ha sido y es la viga maestra que ha favorecido nuestro progreso, la que ha sostenido nuestra convivencia democrática freta las crisis, serias y graves de distinta naturaleza” vividas por España y por todo ello, ha reivindicado, merece “respeto, reconocimiento y lealtad”.

El momento que vivimos “es difícil”, ha reconocido el monarca, “pero detenernos hoy es quedarnos atrás, es retroceder”. Por ello, ha apostado por “seguir adelante” ya que si algo ha enseñado la Historia es que los españoles han sabido reaccionar y sobreponerse ante las adversidades.

El futuro que se abre ante nosotros, ha añadido, exige a todos “responsabilidad, voluntad de colaborar y entendernos” y también requiere que “confiemos más en nuestras propias fuerzas como nación”. En este punto, Don Felipe ha asegurado que no tiene dudas del compromiso y la capacidad de los españoles y de que “con decisión, con empuje y carácter lo conseguiremos”.

El coronavirus y sus consecuencias para los españoles ha ocupado buena parte del mensaje del monarca, quien ha querido tener palabras de recuerdo en primer lugar para las víctimas que ha dejado pero también para el esfuerzo realizado en estos casi dos años por el personal sanitario. “Les damos inmensas gracias, con todo nuestro apoyo y ánimo”, ha afirmado.

Un año después, ha destacado Don Felipe, “la situación es diferente” en gran medida gracias a las vacunas, “al gran número de españoles que se han vacunado, así como al propio proceso de vacunación en nuestro país, del que podemos sentirnos especialmente satisfechos”.

No obstante, la nueva variante ómicron demuestra que “el virus todavía tiene la capacidad de hacernos daño” y en estos momentos “se vuelve a transmitir muy rápidamente”. Así pues, ha incidido, “el riesgo no ha desaparecido”.

“Por ello, debemos seguir teniendo cuidado, protegernos y actuar con la mayor responsabilidad individual y colectiva”, ha defendido el Rey, reivindicando que “todos tenemos que hacer lo posible para no dar pasos atrás en esta crisis sanitaria que tanto sufrimiento ha causado”.

La pandemia también ha tenido “consecuencias sociales, económicas y emocionales” para los españoles y aunque “la economía ha vuelto a crecer” y “la cifra de ocupados evoluciona a un ritmo realmente positivo”, “ha aumentado el número de personas en situación de vulnerabilidad”.

PREOCUPACIÓN POR LOS PRECIOS Y LA ENERGÍA

“Hoy en día existe preocupación en muchos hogares por la subida de los precios, el coste de la energía o por las dificultades para encontrar un empleo estable, especialmente para los jóvenes”, ha reconocido.

Por otra parte, la COVID-19 ha puesto de manifiesto la mayor dependencia de unos países con otros y la necesidad de “soluciones a nivel mundial para muchos de los desafíos que compartimos”, empezando por la salud, “que exige una colaboración internacional más eficaz y más reforzada”.

De otro lado, las nuevas tecnologías y el avance de la ciencia están influyendo en los modos de producción y de trabajo y “modificando muchos aspectos de nuestras vidas personales y en comunidad”. Al mismo tiempo, ha añadido, “en ocasiones se ponen a prueba nuestras convicciones, nuestros valores o se ven afectados nuestros principios de organización social y de convivencia en libertad”.

Los “tiempos tan complicados que vivimos”, ha apuntado Don Felipe, “nos obligan a permanecer muy alerta en un escenario, sin duda, lleno de incertidumbre y de contrastes”. Pero frente a esta situación ha dejado claro que dejarse “llevar por el pesimismo” o “caer en el conformismo” y esperar a que los problemas se resuelvan solos no es una opción.

REACCIONAR ANTE LOS DESAFÍOS

“Creo por el contrario que debemos reaccionar”, ha defendido, apostando por “asumir las nuevas transformaciones”, “tomar la iniciativa e ir por delante de los acontecimientos” y “adaptarnos rápidamente a los cambios” pero sin perder de vista “nuestros grandes objetivos y prioridades como país”.

En opinión del Rey, “todos deseamos una sociedad avanzada en lo económico y social, con empleo estable y digno, y con un Estado del bienestar sólido”, “que siga impulsando la igualdad entre hombres y mujeres” y que al mismo tiempo “sea puntera en tecnología”, “esté en la vanguardia de la lucha contra el cambio climático y plenamente comprometida con la sostenibilidad de nuestro planeta”.

Todos estos desafíos, ha proseguido Don Felipe, suponen para España y otros países “una auténtica encrucijada” pero también una “oportunidad histórica” para “actualizar y modernizar nuestro país, manteniéndonos firmes en nuestros principios democráticos y en los valores que inspiran nuestra convivencia”.

“En lo que hagamos o decidamos de ahora en adelante está en juego que podamos seguir progresando junto a las naciones más avanzadas o que perdamos el paso en nuestro camino”, ha prevenido el monarca, que ha puesto en valor la importancia que en ese futuro tiene la Unión Europea y en particular los fondos europeos. “Es una ocasión única que no podemos desaprovechar”, ha recalcado.

SOLIDARIDAD CON LA PALMA

Don Felipe ha arrancado su mensaje con palabras de recuerdo para la situación “tan dolorosa y difícil” que están viviendo los afectados por la erupción del volcán en La Palma, de la que se cumplen tres meses.

“El volcán os ha dejado a muchos sin hogar, sin medio de vida y atodos nos ha llenado de tristeza”, ha afirmado, asegurando a todos ellos que su corazón y pensamiento sigue estando con todos ellos, después de haber visitado la isla junto a la Reina Letizia el pasado 23 de septiembre.

“Nos sentimos muy cerca y sabéis que tenéis nuestra solidaridad y contáis con el trabajo y el compromiso de todas las administraciones para que podáis reconstruir, cuanto antes, vuestras vidas, vuestra economía, y rehacer así vuestros proyectos con ilusión”.

El Rey ha concluido su mensaje con un reconocimiento para quienes están “velando por nuestra salud, por nuestra seguridad y tranquilidad, y garantizando los servicios públicos” y deseando a todos los españoles una feliz Navidad y Año Nuevo en su hombre, el de la Reina, la Princesa de Asturias y la infanta Sofía.

ESCENOGRAFÍA DEL DISCURSO

Precisamente ha sido una fotografía de estas dos últimas en su primer acto en solitario sin los Reyes la que ha acompañado a Don Felipe en su discurso en la mesa situada a su derecha. En ella aparecen la Princesa Leonor y la infanta Sofía durante su visita a la Reserva de la Biosfera de Montejo de la Sierra (Madrid) junto a un grupo de jóvenes europeos.

En la escenografía empleada para esta ocasión, también ha habido dos libros ‘Constituciones Españolas (1812/1978)’ y ‘Biblioteca Nacional de España, 300 años haciendo Historia’, así como las banderas de España y la UE. Del lado izquierdo, el Rey tenía un árbol de Navidad y un misterio con el nacimiento del Niño Jesús, la Virgen María y San José, de la colección privada.

En las paredes había colgadas dos pinturas de arte contemporáneo de la colección de Patrimonio Nacional obra de Sarah Grilo y Albert Ràfols-Casamada, mientras que en la sala también se podía apreciar otras fotografías familiares de distintos momentos así como del Rey interviniendo ante la ONU y ante el Parlamento Europeo.

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