medio ambiente

CanBIO alerta de una “coctelera explosiva” en el mar de Canarias

El Parlamento de Canarias acoge la presentación de los resultados del proyecto CanBIO, iniciativa financiada por el Gobierno regional y el Loro Parque, con la participación de la ULL y la ULPGC, además de colectivos de voluntariado ambiental, que pretende convertirse en “el kilómetro cero del corredor biológico marino mundial”
CanBIO alerta de una “coctelera explosiva” en el mar de Canarias. Sergio Méndez

El medio marino está expuesto a una “coctelera explosiva” en la que se mezclan un aumento de temperaturas, de la acidificación y del nivel del mar, por lo que urge actuar para evitar o minimizar los efectos del cambio climático en los océanos. Quien así lo advirtió ayer fue el consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias, José Antonio Valbuena, durante la presentación, en el Parlamento autonómico, de los resultados científicos del proyecto CanBIO, que monitoriza la acidificación oceánica, el ruido en el mar y su impacto en los ecosistemas marinos de las Islas.

Valbuena hizo hincapié en que el Archipiélago se propone ser, a través de este proyecto de colaboración público-privada, en el que participan la Fundación Loro Parque e investigadores de las dos universidades públicas de las islas, la de La Laguna (ULL) y la de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), “el kilómetro cero del corredor biológico marino mundial”. El consejero abundó en que las especies marinas son las que están sufriendo en mayor medida “los efectos perversos del cambio climático”, con acumulaciones de CO2 en los océanos, aparte de una acidificación que no se daba hace 50 millones de años, un incremento de los niveles del mar no visto desde hace 3.000 años y unos aumentos de temperatura desde hace 11.000.

La previsión es que en Canarias el nivel del mar suba en torno a un metro a finales de siglo, y “el escenario más pesimista” apunta a que en 2150 se podría ir hasta los cinco metros. En cuanto al aumento de las temperaturas, el consejero recalcó que ello está provocando la migración de especies tropicales y subtropicales a aguas canarias, y la marcha de otras que hasta hace poco tenían aquí su hábitat. Valbuena recordó que el panel intergubernamental sobre cambio climático es “rotundo” en cuanto a la predicción de que son los océanos donde primero desaparecerá la vida en el planeta.

El director del proyecto CanBIO y de Loro Parque Fundación, Javier Almunia, detalló que a través de esta iniciativa se trabaja en la monitorización de todos estos parámetros citados por el consejero. Almunia indicó que, “por desgracia”, pese a las “grandes declaraciones” sobre la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, la tendencia desde hace años es de un “aumento exponencial”.

Esto ha provocado unos “cambios que hemos desencadenado”, por lo que es necesario “no solo reducir emisiones, sino eliminar parte del CO2 emitido estos años para volver a unas condiciones de décadas atrás”.

CONCENTRACIONES DE dióxido de carbono

El proyecto CanBIO trabaja con boyas, vehículos submarinos no tripulados y se apoya en barcos de carga y de pasajeros que realizan diferentes rutas por Canarias para monitorizar la acidez, salinidad, temperatura y concentraciones de dióxido de carbono (CO2) en el agua, y también para hacer un seguimiento de cetáceos y especies amenazadas como el angelote o las mantelinas y conocer cuáles son sus lugares refugio. Además, analiza la incidencia del ruido antropogénico en el medio y hace un seguimiento de los efectos de la tropicalización en los fondos rocosos, como la reducción de la superficie ocupada por algas y por invertebrados.

Magdalena Santana, catedrática de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, señaló que el Archipiélago es una de las regiones más sensibles al proceso de acidificación oceánica, que tiene una relación directa con la erosión de los fondos. Esto conlleva a una reducción de los eslabones más pequeños de la cadena trófica y a una menor abundancia de las especies explotables.

Santana significó que los datos más bajos de pH medidos en aguas canarias en 1995 son ahora los más altos que se encuentran en el medio. En cuanto a la absorción de CO2, resaltó que Canarias actuó en 2020 como “sumidero”, al absorber unas 900.000 toneladas. Fernando Rosa, profesor Ingeniería Industrial de la Universidad de La Laguna (ULL), explicó la parte del proyecto CanBIO centrada en el estudio del paisaje sonoro submarino y su afección en la biodiversidad.

Asimismo, subrayó el interés del proyecto por establecer unos límites de tolerancia en cuanto al ruido generado por los motores de grandes embarcaciones y se ha detenido en el sistema desarrollado, en colaboración con la Fundación Loro Parque, para cribar la ingente cantidad de información que han de procesar.

El presidente del Parlamento de Canarias, Gustavo Matos, remarcó que esta es “la última generación que puede evitar el desastre al que el planeta está abocado”, en consonancia con lo expresado por Desirée Salazar, estudiante de Periodismo en La Universidad de La Laguna, que colabora en la divulgación de la actividad del proyecto CanBIO.

Diario de Avisos / EFE

TE RECOMENDAMOS