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Márquez: “Decir que vamos a tirar el Mercado es tratar a la gente de idiotas”

El viceconsejero de Cultura defiende la legalidad del catálogo de vestigios franquistas en la capital, mientras el alcalde Bermúdez rechaza la “estigmatización” de Santa Cruz

Todo el mundo parece estar de acuerdo en que hay que acatar la ley. Lo que no está tan claro es cómo hay que hacerlo. El anuncio de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias de que el Catálogo de vestigios franquistas de Santa Cruz ya estaba listo, y que, por tanto, una vez que la Comisión Técnica de Memoria Histórica le dé su visto bueno, ya podría aplicarse, ha provocado en el Ayuntamiento de Santa Cruz un rechazo intenso, tanto que ayer, el alcalde, José Manuel Bermúdez, se preguntaba ante los medios de comunicación si tenía que ponerle un “barreno” al monumento de la plaza de España o derribar La Recova.

“Me gustaría hacer algunas preguntas al Gobierno sobre el monumento que lleva muchos años en la plaza de España. ¿Lo tenemos que derribar?, ¿poner un barreno?, eso es lo que está planteando el Gobierno de Canarias, que gastemos dinero público en derribar ese monumento, o en quitar los leones del puente Serrador, o derribar la estructura en forma de cuartel de la que habla ese informe del Mercado Nuestra Señora de África, eso es lo que plantea el Gobierno, que derribemos La Recova”, se preguntaba el alcalde. Unas preguntas a las que el viceconsejero de Cultura, Juan Márquez, quiso poner coto y “rigor”, señalando a DIARIO DE AVISOS que “no conviene tratar a la gente como idiota a la hora de decir que queremos tirar abajo el mercado. Creo que hay que ser riguroso con lo que se dice. Las fichas plantean cambios de nombres en algunos espacios, de calles, de algunos elementos que tienen significados franquistas”.

Para el viceconsejero, las declaraciones del alcalde buscan “desviar la atención sobre lo importante y que son aquellos monumentos que suponen un ataque a la memoria, reconocimiento y reparación moral de las víctimas, y hablo, por ejemplo, del monumento a Franco o el de los Caídos”. Márquez insistió en que “hay que ser rigurosos con lo que se dice, tanto como lo han sido los expertos que han elaborado este catálogo, y lo que toca a es seguir ampliándolo con el resto del Archipiélago. Empezamos por Santa Cruz porque hay un trabajo muy importante que no se ha hecho hasta ahora, es una ciudad en la que más vestigios encontramos”.

Preguntado por si el argumento de Santa Cruz de que no se puede hacer un catálogo por fases tiene algún recorrido, Márquez aclara que lo que se ha elaborado ya es el catálogo que recoge la Ley de Memoria Histórica de Canarias, un documento que ahora se irá ampliando con el resto de municipios. “Hay que ser riguroso al hablar de las leyes, pero también a la hora de cumplirlas, que es lo que no ha hecho el Ayuntamiento de Santa Cruz tanto con la ley de 2007 como con la de 2018. El alcalde se acogía a la ausencia de un catálogo. Ahora ya está hecho. Es cierto que se habla del ámbito regional de Canarias, por eso se irá ampliando y actualizando a medida que vayan avanzando los trabajos por todo el territorio. La Comisión Técnica de Memoria Histórica es la que marca a Patrimonio por dónde y cómo tiene que realizar el trabajo, y eso es lo que estamos haciendo”, dijo. Además, añade que “el catálogo no es algo cerrado. Si dentro de 20 años aparece un vestigio franquista, se podrá actualizar”, e insistió en que “hay que ser riguroso a la hora de hablar de las leyes y, sobre todo, serlo quien no ha cumplido las de memoria histórica; que debería tener un poco de prudencia a la hora de intentar dar lecciones al respecto”.

En cuanto a si el monumento a los Caídos va a ser retirado, a pesar de que el estudio hecho por el Ayuntamiento establecía que la resignificación del Cabildo hace años permitiría conservarlo, Márquez se remitió a la Comisión Técnica. “Tiene que ser la Comisión Técnica la que se pronuncie sobre las fichas que hemos trabajado, toda vez que ese trabajo sea ratificado, estará todo muy claro sobre cómo hay qué actuar. Nosotros estamos dentro de nuestras competencias señalizando e inventariando cuáles son los elementos, a partir de ahí tendremos que avanzar en el cumplimento de lo que digan los expertos en la materia y la Comisión Técnica. Creo que soluciones las hay, lo que no se puede estar es todo el rato mandando mensajes equívocos o interpretaciones legislativas erróneas, para, al final, ser una excusa para no actuar”. Además, concluyó recordando que “hay monumentos que hay que retirar, porque el significante es evidente y supone un ataque y reconocimiento a la memoria de las víctimas, y otros en los que habrá que buscar soluciones. No se trata de tirar abajo el mercado, hablamos de cambiar el nombre en algunos casos y retirar honores y distinciones en otros”.

Mientras, Bermúdez seguía defendiendo ayer el estigma que supone para Santa Cruz ser la única ciudad con un catálogo de vestigios, dado a conocer sin que estén el resto de municipios. “Es que no hay otros municipios que tengan vestigios. Cómo saben que somos la que más tenemos si no han hecho el resto de estudios”, se preguntaba. Igualmente, insistió el alcalde en que “se quiere aplicar la ley en varias velocidades. Para Santa Cruz una y para el resto, otra”, concluyó. Una reivindicación en la que cuenta con el apoyo de su socio de Gobierno, el PP, cuyo portavoz, Guillermo Díaz Guerra, señalaba ayer que su partido pedirá al Ayuntamiento que solicite la impugnación del catálogo, para añadir que este “está elaborado sin consenso, parece hecho por activistas políticos en lugar de por una institución”.

La Recova, dispuesta a defender su nombre

La presidenta de la Cooperativa del Mercado Nuestra Señora de África, Estefanía Hernández, mostraba ayer su total rechazo, ya no solo a la posibilidad de que se pudiera derribar algo de La Recova para que deje de recordar a un cuartel, tal y como apuntó la directora general de Patrimonio Cultural, Nona Perera, en declaraciones a COPE Tenerife, sino también al cambio de nombre. “Nuestra denominación obedece al nombre de una virgen”, defendió. Para Hernández, cambiar una “marca” de 80 años “es un gran perjuicio”. “El mercado se hizo porque en La Recova vieja ya no cabían los comerciantes” y confía en que se recapacite, “y no tengamos que tomar medidas legales”.

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