
Cubas de dos empresas ejecutan desde el viernes el traslado desde la Edari del Polígono Valle de Güímar hasta la depuradora industrial del Polígono de La Campana, tal y como se acordó por parte de los ayuntamientos de Candelaria, Arafo y Güímar, tras la aprobación el mismo viernes de un convenio con el Consistorio de El Rosario.
El alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, volvió a insistir ayer en la solidaridad con los tres alcaldes que “lo están pasando mal” y aprobó el traslado el mismo viernes, pese a que el convenio se llevará a la firma mañana, por el que los tres ayuntamientos se comprometen a abonar 22.000 euros a El Rosario, además del pago de 45.945 euros cada uno de ellos por las cubas contratadas todo el mes. Sin embargo, es probable que sea menos cantidad, si, como se indica desde el Consejo Insular de Aguas, el tratamiento biológico de la Edari se instala en breve y se puede verter aguas pretratadas al mar, como indica la última autorización dada por la Viceconsejería de Lucha Contra el Cambio Climático, que expira el 28 de marzo a las 14 horas.
Hasta ahora se han trasladado en torno a 200 metros cúbicos de vertidos al día, menos del 25% del que se produce. La Campana tiene libre una capacidad para 240 metros cúbicos.
Luisa Castro, exalcaldesa de Güímar, insiste en que el gasto de las cubas lo debería pagar el Cabildo, por lo que no entiende las postura adoptada por los tres ayuntamientos, al considerar que se trata de una competencia supramunicipal y, además, “es el Cabildo el culpable de que la Edari no esté terminada antes de caducar la autorización”.