política

Mar de dudas turbulentas y arena en suspensión

El viaje de Pedro Sánchez a Rabat para verse con Mohamed VI ha dejado tras de sí un rastro como el de las carreteras sin asfaltar: nube de polvo y piedras voladoras
En esta foto del satélite Terra, de la NASA, las rachas de viento empujan la arena del Sáhara hacia Canarias.
En esta foto del satélite Terra, de la NASA, las rachas de viento empujan la arena del Sáhara hacia Canarias.

El viaje ya se barruntaba agitado por la presión de quienes despidieron a Pedro Sánchez con pañuelos de reprobación. El presidente del Gobierno salió hacia Rabat sin el respaldo de la mayoría del Congreso. Eso sí, se fue calentito gracias al manteo de sus señorías. El volantazo en la posición oficial de España sobre el contencioso del Sáhara Occidental sorteó la rotonda y se asomó al precipicio.

El tortuoso trayecto dejó tras de sí un rastro semejante al de una carretera sin asfaltar: nube de polvo (muchas dudas) y piedras voladoras (críticas a mansalva). De Marruecos regresó Sánchez satisfecho, con la cena por lo menos. Él y Mohamed VI acordaron la normalización de la relación bilateral tras los encontronazos del último año. A su entender, la declaración conjunta es un “hito diplomático”. Aparte de la reapertura “gradual” de las fronteras de Ceuta y Melilla, se reactivará “el grupo de trabajo sobre delimitación de espacios marítimos en el objetivo de lograr avances concretos”.

Los interlocutores se han comprometido a “mantener discusiones de buena fe” en el marco de la Convención de Naciones Unidas del Derecho del Mar. “Esta es una muy buena noticia para los conciudadanos de Canarias”, ha transmitido Sánchez después de que Marruecos aprobara en 2020 dos leyes por las que delimitaba el mar territorial marroquí hasta 12 millas y la zona económica exclusiva de 200 millas desde sus costas. Ello colisionaba con la demarcación de las aguas territoriales españolas en Canarias, una comunidad autónoma cuyo actual mandatario aplaude la reanudación de esa comisión técnica. Ángel Víctor Torres hace votos por dejar “claras” las posturas de ambas partes y eliminar “de manera definitiva” las decisiones unilaterales de Marruecos sobre las aguas canarias. Hace dos años, el Consejo de Gobierno manifestó con rotundidad que no se podía tocar “ni un milímetro” de las aguas canarias y que, si así fuera, “tendrían en contra de manera firme” a los gobiernos de Canarias y de España. “Fui contundente”, rememora Torres.

El Ejecutivo de Sánchez puntualizó en febrero de 2021 que el proceso marroquí de delimitación de las aguas territoriales aún no había culminado y que Rabat convenía en que cualquier disputa se dirimiera conforme a la Convención de la ONU de Derecho del Mar y de “mutuo acuerdo”. En una respuesta a Ciudadanos, incidió en que “la publicación de las leyes relativas al establecimiento de espacios marítimos”, el mes de marzo anterior, no implicaba que hubiera concluido. “Son leyes de carácter general”, argumentó.

El partido liderado por Inés Arrimadas alertaba de que “las ambiciones territoriales de Marruecos” ponían “en peligro tanto los ecosistemas del Archipiélago como la forma de vida y el sustento de miles de canarios”.

A comienzos de 2022, el Gobierno esgrimió a instancia de Vox que el hecho de que la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) incluya aguas canarias dentro de la zona de pesca de Marruecos no conlleva “ningún efecto sobre su soberanía”, sino que obedece a criterios “estadísticos”. Previamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores español aseguró que el contrato firmado por Marruecos con la empresa israelí Ratio Petroleum Energy para explorar la búsqueda de petróleo y gas en la costa saharaui cercana a Dajla no repercutía en las aguas canarias. Las autoridades isleñas sacaron el catalejo para vigilar.

Otro litigio se hunde en las profundidades. En 2010, geólogos españoles emprendieron la exploración del suelo marino canario en coordinación con diversas entidades europeas a fin de rastrear depósitos minerales. Se descubrió un tesoro de cobalto, tierras raras, níquel, cobre, telurio, vanadio, platino y demás minerales esenciales para la industria tecnológica. La riqueza minera se amontona en volcanes submarinos de la cordillera que rodea las islas. A diferencia del monte Tropic, 50 millas más allá, los restantes están dentro de la zona económica de España, que en 2015 solicitó ante la ONU el empadronamiento de territorio en la plataforma continental de Canarias. Marruecos sacó la tiza.

refugiados de Ucrania
Juan Manuel García Ramos, diputado de CC-PNC-AHI.

Una impresión de García Ramos tras un aviso a navegantes

Juan-Manuel García Ramos capta la impresión de que Pedro Sánchez y el PSOE al completo “se han puesto al servicio” de Mohamed VI. “El primer paso lo dio el presidente para darle la razón a Marruecos en su anexión encubierta del Sáhara Occidental, después de años de vulneración de derechos humanos y, ahora, todo su partido respalda esa decisión”, arguye el diputado de CC-PNC-AHI. “Los canarios estamos hoy en manos de los caprichos futuros del rey de Marruecos”. El martes, en el Parlamento regional, alertó de que el reino alauí podría extender su área de influencia “hasta prácticamente la isla de La Gomera”.

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