Algunos (como el alcalde orotavense y diputado regional, Francisco Linares) dicen no saber dónde está el nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional de Las Cañadas del Teide. Sin embargo, “está, en forma de borrador, se ha analizado en reuniones con ediles de La Orotava, la última fue en este abril y tiene contenidos que no compartimos”. Así se pronuncia, en declaraciones a DIARIO DE AVISOS, el portavoz de los colectivos ecologistas en el Patronato del Teide, Eduardo Marrero, quien subraya que se oponen, sobre todo, a que los tres nuevos aparcamientos para que las visitas siempre sean mediante guaguas se ubiquen en El Portillo, en zonas del parque o de la corona forestal de Vilaflor, La Orotava y Guía de Isora.
Para los ecologistas, lo ideal es que los estacionamientos se sitúen en los núcleos urbanos más cercanos al monte de esos municipios (Aguamansa), Chío y el casco de Vilaflor. No obstante, Marrero va más allá y cuestiona, incluso, que el director del parque, Manuel Durbán, dé por hecho que no cabe cuestionar el derecho de paso para los residentes que quieren atravesar Las Cañadas e ir al Norte o Sur, tal y como indicó este domingo en este periódico. A su juicio, eso no garantiza que no paren en los restaurantes, el Parador y otros lugares (lo que es una visita), entre otras cosas por la falta de control y por dudar de que se eliminen los aparcamientos actuales.
En su opinión, lo ideal es seguir el modelo de otros parques, “entre otros, el de Timanfaya: colocar barreras y que solo lo atreviesen los que no vayan a parar y, los otros, que aparquen y paguen. Aunque sea poco, los residentes deben hacerlo y hay que concienciar sobre esto, cambiar el chip aunque cueste, precisamente porque se contribuye a mejorar el parque, que está ya demasiado degradado por la gran dejación pública que ha habido”. Eso sí, es consciente de la demagogia “de algunos, que, en realidad, lo que buscan solo es rentabilidad de un lugar muy mal vigilado, pues solo se cuenta con cuatro agentes. Hay solo una mentalidad mercantilista que busca aprovecharlo todo”.
Según denuncia, “no se puede decir que no existe el plan. Se han alimentado rumores, pero está el borrador y lo hemos visto todos los integrantes del Patronato, todos los ayuntamientos, en diversas mesas. Es falso que no se ha consensuado con montañeros, apicultores, deportistas… No se puede mentir así, más allá de que rechacemos cosas porque no soluciona el gran problema, del que se habla hace mucho: la sobrecarga de gente, esos 4,4 millones de personas al año. Lo que dice Durbán ya no se sostiene; en Europa están los peajes, los sistemas de control de acceso”.
ESTUDIO A FONDO
Según remarca, el plan trata de “establecer el transporte colectivo, pero no cierra la puerta al particular. Queremos que se haga de una vez por todas un estudio de carga real, no el último, el de abril, que es un borrador de lo que ellos calculan. No hay que atender solo a los coches que caben en los aparcamientos, sino hacer un análisis a fondo. Por ejemplo, de los riesgos, pues no se ha previsto cómo evacuar esos estacionamientos si están llenos en caso de emergencias”.
En realidad, lo que temen es que los aparcamientos “sean centros comerciales. Durbán dice que serán subterráneos y no grandes explanadas, pero lo del Portillo es un centro comercial tal cual. Sigue la idea de hace ya más de 20 años del parking Nacional del Teide y no se intenta reducir esos 4,4 millones”.
“Lo que ha faltado -lamenta- es voluntad política, pues llevamos con esto más de 20 años. Por ejemplo, no la ha habido ni para el pago ni para que la gratuidad de Titsa se aplique arriba, lo que prueba que solo tienen una visión comercial, cuando reduciría los coches y es discriminatorio con los montañeros y demás”. Los ecologistas alertan de la presión de las empresas de alquiler de coches y lamentan que “se perdieran los cuatro años del Gobierno regional anterior”.
El problema del cine, las pruebas deportivas y de quién ocupa la presidencia
Marrero alude a los estudios que sostienen que la presencia de apicultores en el parque no es positiva, “porque muchos polinizadores se han ido”. Asimismo, aboga por cambiar la ley para que, como pasa si te llevas piedras de otros países, “se pueda perseguir al infractor donde sea”. No obstante, les preocupa aún más las pruebas deportivas, como la Bluetrail. “Las de más de 50 participantes quedan prohibidas, pero para esa se apela a la excepcionalidad y la autorización depende del director, pero no es extraordinaria porque suben 1.500 personas e invita a hacer deporte en quads, bicis, por parajes protegidos, con parapentes (algo prohibido: este fin de semana hubo 10)… Es muy peligroso”.
Además, insisten en eliminar el teleférico al expirar la concesión, piden regular mejor las grabaciones audiovisuales para que no coincidan hasta tres, defienden adquirir las casas privadas para tirarlas o usarlas para científicos u otros grupos, aparte de que la presidencia del Patronato no recaiga en la presidenta del Cabildo, sino en alguien de prestigio científico, como pasó con Wolfredo Wildpret.





