El presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez, presentó ayer junto a su equipo el borrador del documento presupuestario para el año 2024, que gira en torno a las políticas que permitirán paliar las desigualdades y luchar contra los efectos económicos, territoriales y sociales provocados por la erupción del volcán de Cumbre Vieja. Además, establecerá los cimientos para un nuevo modelo de desarrollo económico y sostenible, y garantiza medidas de apoyo a las personas y sectores en situación de vulnerabilidad.
Así, Rodríguez detalló las distintas partidas de las cuentas, que ascienden a 210 millones de euros (un 6,35% más que la de 2023) y superan los 222 millones si se añaden los diferentes organismos autónomos.
El presidente los definió como unos presupuestos que nacen con el objeto de impulsar y afianzar el progreso de la actividad socioeconómica, basados en cinco ejes fundamentales “que ponen especial énfasis en dar soluciones a las principales cuestiones que preocupan a la sociedad palmera, en particular, a aquellos más frágiles, y en generar oportunidades capaces de crear un escenario de bonanza en el presente y para el futuro”, dijo.
El primero de los ejes que estructura el documento gira en torno a La Palma Circular 2030, en el que la educación, el turismo, la innovación, la cultura, el deporte, la custodia del territorio y la soberanía alimentaria son claves para el desarrollo y la sostenibilidad social y económica de la Isla.
El segundo está relacionado con la Acción Social, es decir, con la promoción de la autonomía personal y la salud mental como principales protagonistas de las actuaciones realizadas en el Marco Estratégico. El tercer eje versa sobre La reconstrucción y la resiliencia ciudadana, con el compromiso por la recuperación de La Palma y de sus personas tras la erupción volcánica, como requerimiento básico de la actividad económica y medio para alcanzar el equilibrio y vertebración territorial.
El cuarto se refiere a Los sectores productivos y la economía circular, complementando la mejora de la capacitación y empleabilidad y la creación de empleo estable y de calidad, junto a la dotación de herramientas al servicio de las empresas para la práctica de la economía circular como estrategia para el desarrollo económico.
El último de los ejes contempla los trabajos relacionados con la Sostenibilidad y Medio Ambiente, estando dedicado a la biodiversidad y el patrimonio natural de La Palma, y su uso racional y sostenible como obligación pública de primer orden. Acción Social es el área más sobresaliente de todo el documento presupuestario, pues la prioridad del Gobierno insular es favorecer la integración social, la autonomía y el bienestar social, y, para ello, se ha dotado esta área con 66,56 millones (siete millones de euros más que en 2023) que supone el 31,69% del total.
Le sigue Infraestructuras, que representa el 20,1% de la cuenta, que integra las acciones relativas tanto a los recursos hidráulicos como a las carreteras y otras infraestructuras, ascendiendo a 42,22 millones. Dentro de este programa, se destinan cuatro millones, uno más que en 2023, para el Plan Insular de Cooperación Municipal.
Una de las propuestas fundamentales del Gobierno es la creación del Programa Insular de Desarrollo Local de La Palma (PIDL), que confirma su apuesta de reforzar la economía de los 14 ayuntamientos y que aportará en cuatro anualidades 40 millones de euros, con el objetivo de contribuir al desarrollo de infraestructuras municipales que generen actividad económica, así como la implementación de otras que por sus características mejoran la calidad de vida de las personas.
La ejecución del PIDL se llevará a cabo a través del Servicio de Asistencia a Municipios, con la colaboración de los ayuntamientos, empleando los criterios de reparto de fondos del Plan de cooperación y añadiendo un criterio de ruralidad, con el fin de fortalecer a los municipios del norte y sur.






