El bar cafetería Jennisam, ubicado en la calle de Miraflores, número 44, de la capital tinerfeña, es un establecimiento de los de toda la vida. Lleva 28 años abierto, en el mismo enclave, ofreciendo calidad y servicio a una clientela que, a pesar del tiempo, aún sigue siendo fiel a los cafés, los bocadillos y la comida casera que ofrece este popular local en el centro de la ciudad.
Su dueño, Jennisam Gabriel, lleva 32 años dedicado al mundo de la restauración, trabajando primero en cuatro bares donde estaba alquilado, hasta que un día, junto a su mujer, decidió convertirse en propietario de su propio negocio, que, además, lleva su nombre.
Jennisam atiende las mesas, la barra y la cocina, y no pierde nunca la sonrisa y el buen trato con el cliente. “Entro a trabajar a las tres y media de la mañana para preparar los platos que se servirán ese día en el menú, pues la especialidad es la comida casera, sobre todo, la carne de cabra, el cochino, los chicharros, las garbanzas y el pollo”, indica.
Una carta sin grandes lujos, pero con gran calidad que se elabora con productos del día y frescos. “La carne y la verdura la compro en el Mercado Nuestra Señora de África, la preparo y, lo más importante, la ofrezco a buenos precios porque el menú cuesta 15 euros e incluye dos platos, bebida y café”, explica.
Este güimarero de nacimiento siente pasión por su oficio y por sus clientes, muchos de los cuales ya son como de la familia. “Aún viene gente de cuando abrí hace casi 30 años, aunque muchos han fallecido porque eran mayores”, comenta.
Sobre si la remodelación de la calle, famosa en sus tiempos por albergar a prostitutas, le ha beneficiado en el negocio, Jennisam afirma que “tener el centro de salud enfrente ayuda, sobre todo a la hora de los desayunos, aunque sigue habiendo algo de inseguridad en la zona”. Recuerda que cuando estaban las prostitutas “no dejaba entrar a muchas personas porque siempre he querido mantener mi negocio al margen, pero ahora ya esto ha cambiado y por ello también he adaptado el horario del bar a la nueva clientela”. El bar Jennisam abre de 06.30 horas a 19.00 horas y, además, tiene servicio de terraza. Sus bocadillos y su café hacen que volver sea una cita indispensable.








