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Un nuevo estudio explica por qué los niños no deben beber refrescos

Esta investigación compara la presencia de este anión en función de la propia denominación comercial y el sabor en un total de 200 muestras comercializadas en Canarias
Un nuevo estudio explica por qué los niños no deben beber refrescos
Un nuevo estudio explica por qué los niños no deben beber refrescos

Una investigación del Grupo Interuniversitario de Toxicología Ambiental y Seguridad de los Alimentos y Medicamentos de la Universidad de La Laguna, liderado por Arturo Hardisson, catedrático de Toxicología, junto al doctorando Samuel Alejandro Vega y la investigadora Soraya Paz Montelongo, desaconseja el consumo de bebidas refrescantes para menores de tres años y propone moderar su consumo al menos hasta los ocho años por la presencia de fluoruro.

Canarias destaca en el contexto nacional por ser una región de fluorosis endémica, identificada por el característico síntoma de moteado de dientes, debido al sistema de abastecimiento que se nutre de aguas subterráneas que se han filtrado a través de los suelos volcánicos que son ricos en fluoruro, así como por la distribución demográfica.

Así, aunque el agua sea la principal fuente de exposición dietética, el estudio ahonda también en otros aspectos como las bebidas refrescantes.

Alejandro Vega explica en una nota que cabe la posibilidad de superar los valores de seguridad establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria si se considera el aporte del resto de componentes de la dieta habitual, tomando como valor de referencia el consumo de una lata diaria –es decir, 330 mililitros–.

Sin embargo, no se ha estimado la posibilidad de que exista un riesgo para el promedio de la población adolescente y adulta siempre que se mantenga un consumo responsable.

Esta investigación, publicada en la revista estadounidense ‘Biological Trace Element Research‘, compara la presencia de este anión en función de la propia denominación comercial y el sabor en un total de 200 muestras comercializadas en Canarias, para posteriormente realizar una evaluación de la exposición y caracterización del riesgo en diferentes escenarios de consumo.

Otro de los resultados de interés del estudio es la importancia de los ingredientes de estas bebidas.

Pese a estar compuestas en gran medida por agua, se han apreciado diferencias significativas entre las distintas denominaciones y sabores, y es notablemente superior la concentración de las bebidas refrescantes de extractos, con una media de 2.45 miligramos por litro frente a otras, como por ejemplo las bebidas que contienen zumo de fruta, que registran una concentración media de 1.09 miligramos por kilo.

Las bebidas refrescantes a base de extractos abarcan lo que habitualmente se identifica como tés helados y la hipótesis de los investigadores es que la presencia de extractos de té sea la causante de estos valores debido a estudios previos donde se ha identificado al té como una fuente importante de este anión en la dieta.

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