El arsénico es un metal pesado presente tanto en procesos naturales como actividades humanas. Su origen se puede rastrear desde erupciones volcánicas, incendios forestales y erosión de rocas, hasta emisiones industriales y producción de energía a partir de combustibles fósiles, según informa la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Los consumidores estamos expuestos a este contaminante a través de alimentos y agua, lo que ha llevado a la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) a evaluar y limitar su presencia por sus riesgos para la salud. La última evaluación fue realizada el 18 de enero de 2024.
Arsénico inorgánico: un riesgo real
El arsénico puede ser orgánico o inorgánico. La forma orgánica es menos tóxica y se excreta rápidamente, mientras que la inorgánica, clasificada por el IARC como carcinógeno para humanos (Grupo 1), es más peligrosa.
La exposición a arsénico inorgánico puede causar intoxicación aguda o crónica, con síntomas como vómitos, dolor abdominal y diarrea sanguinolenta en casos agudos, y problemas en la piel, riñones, hígado, sistema digestivo, diabetes, neurotoxicidad, enfermedades cardiovasculares, problemas de desarrollo y varios tipos de cáncer en casos crónicos.
EFSA confirma la preocupación
El arsénico inorgánico está presente en alimentos comunes como el arroz, productos a base de arroz, granos y productos de cereales, y en menor medida, el agua del grifo. La EFSA ha confirmado que la exposición a arsénico inorgánico plantea un motivo de preocupación para la salud por sus efectos a largo plazo, tras una nueva evaluación en enero de 2024.
Análisis de arroces y derivados de arroz
La OCU ha realizado un análisis de 136 alimentos, comprados en supermercados y tiendas online, para evaluar los niveles de arsénico. Se ha encontrado que los productos con mayor presencia de arsénico son el arroz integral y las tortitas. Las bebidas de arroz y tarritos infantiles no mostraron presencia del contaminante, mientras que algunas papillas de cereales presentaron niveles que podrían superar el valor de referencia para bebés.
Consumo seguro de arroz integral y tortitas
Según la EFSA, el valor de referencia más restrictivo es un máximo de 0,3 μg de arsénico por kg de peso corporal al día. Un adulto de 75 kg podría consumir hasta 171 g de arroz integral o 162 g de tortitas al día sin superar este límite. Para reducir la cantidad de arsénico, se recomienda remojar, lavar y cocinar el arroz con exceso de agua.
Atención a las papillas de cereales
El riesgo es mayor para adolescentes, niños y bebés, debido a su menor peso corporal. Un adolescente de 49 kg podría consumir hasta 112 g de arroz integral o 106 g de tortitas. Un niño de 12 kg rozaría el límite con 27 g de arroz integral, 50 g de arroz vaporizado o blanco, o 40 g de cereales de desayuno a base de arroz. Un bebé de 8 kg podría exceder el límite con dos raciones diarias de papillas de cereales con arroz.
Límites de ingesta y recomendaciones
Aunque el arroz y los cereales son básicos en nuestra dieta, es crucial mantener las dosis de arsénico por debajo de los límites de seguridad. En 2023, se actualizaron los límites máximos de arsénico inorgánico para arroz y productos derivados, pero es necesario mejorar los métodos analíticos y conocer más datos sobre el consumo de estos productos.
Conclusión
Para evitar riesgos, la OCU recomienda no abusar de ningún alimento y seguir una dieta variada y equilibrada. Es importante ser conscientes de los riesgos y tomar medidas para reducir la exposición a contaminantes como el arsénico.






