Mientras en Canarias no deja de crecer el desencanto por el fracaso político registrado el pasado martes en el Congreso, la terrible crisis humanitaria que representa la llamada Ruta Atlántica ha vuelto a cobrarse su inmisericorde peaje en vidas humanas, dado que al menos 25 personas han fallecido y otras 12 se encuentran desaparecidas tras el naufragio de un cayuco que ha tenido lugar frente a las costas de Nuakchot, la capital de Mauritania. Dicho balance, de por sí espeluznante, es el más prudente, por cuanto otras fuentes elevan el número de desaparecidos a 77 e incluso a 165, mientras que parece confirmado que las autoridades del lugar lograron rescatar a un centenar de supervivientes. Dicha información resume los datos adelantados por la Cadena SER, la agencia EFE y fuentes consultadas por este periódico.
Se sabe con la mayor certeza posible que el cayuco en cuestión zarpó desde Gambia hace aproximadamente una semana rumbo a Canarias, si bien la travesía terminó junto a la referida costa mauritana en un suceso que habría tenido lugar entre el pasado lunes y el martes. A partir de aquí, las cifras varían salvo en un aspecto esencial: es una tragedia enorme. Fuentes de la seguridad mauritana que apunta Efe cifran en al menos 25 los fallecidos y 12 los desaparecidos, mientras que habrían logrado rescatar a un total de 103 personas, para un total de 140 migrantes que irían en el cayuco.
Sin embargo, y en un comunicado difundido por su oficina en Nuakchot, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) eleva a aproximadamente 300 migrantes las personas que viajaban en la embarcación siniestrada, e indica por su parte que fueron 15 los fallecidos, 120 los rescatados y que el resto siguen desaparecidos, lo que supondría que no hay rastro de hasta 165 personas.
A su vez, fuentes consultadas por este periódico se refieren al testimonio de un superviviente que asegura haber visto entre nueve y diez cadáveres y -lo más importante- sostiene que eran unas 180 personas a bordo (sobre todo senegales y gambianos), por lo que reduce el número de desaparecidos a 77. También da datos de que unos 40 gambianos sobrevivieron y nueve murieron, incluida una mujer embarazada cuyos cuatro hijos fueron rescatados y el marido y padre está desaparecido. Otros supervivientes serían 53 senegaleses y un costamarfileño, así como que la embajada de Gambia ya se ha interesado por sus compatriotas. A este respecto, la OIM apunta que diez migrantes fueron evacuados de urgencia a hospitales para recibir atención médica, y coincide en que hay cuatro niños entre los rescatados.





