Este lunes 19 de agosto, tendremos la oportunidad de presenciar una Luna Llena, que será la primera Superluna del año y también una Luna azul estacional. Esta Luna llena de agosto, conocida como Luna de Esturión, promete ofrecer vistas impresionantes, por lo que no querrás perdértela.
Alrededor de las 19:26 horas, hora canaria, durante la noche del lunes 19 al martes 20 de agosto, la Luna aparecerá completamente iluminada en el cielo, siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan.
Además, tanto en la noche anterior, del domingo 18 de agosto, como en la noche siguiente, del martes 20 de agosto, la Luna también se verá muy brillante y casi llena, aunque astronómicamente ya no se considere una Luna llena en esos días.
La Luna de Esturión de 2024 marcará el inicio de una serie de cuatro Superlunas consecutivas que se observarán este año. Las siguientes ocurrirán el 18 de septiembre, coincidiendo con un eclipse lunar parcial, el 17 de octubre y el 15 de noviembre. Este fenómeno se producirá cerca del perigeo lunar, lo que permitirá que la Luna Llena se vea más grande de lo habitual.
El perigeo es el punto en la órbita elíptica de la Luna en el que está más cerca de la Tierra. Cuando esto coincide con una Luna Llena, el resultado es un efecto óptico que hace que la Luna se vea más grande y brillante de lo normal.
El término “Superluna” no es un concepto astronómico formal, sino un nombre popular creado por el astrólogo Richard Nolle en la década de 1970. Nolle definió una Superluna como una Luna Llena que ocurre en o cerca del perigeo lunar, dentro del 90% de su máxima aproximación a la Tierra.
Actualmente, existen diferentes criterios para determinar si una Luna Llena puede calificarse como superluna. Esto se basa en calcular cuánto más grande y brillante se percibe la Luna desde la Tierra, estableciendo unos mínimos que varían según el criterio. Generalmente, se considera Superluna si la Luna Llena se ve al menos un 7% más grande y un 16% más brillante de lo habitual.
Significado de la Luna de Esturión
En el hemisferio norte, esta Luna se conoce como la Luna de Esturión porque marcaba la época del año en la que muchas tribus nativas de América del Norte, que habitaban en las áreas alrededor de los Grandes Lagos, pescaban esturiones.
Este pez prehistórico de gran tamaño, que puede alcanzar hasta 3,5 metros de longitud, era abundante en los ríos y lagos de la región durante el verano. Sin embargo, hoy en día es muy poco probable ver a uno de estos enormes peces nadando bajo la luz de la Luna en esas tierras, ya que se encuentra en peligro de extinción.
La sobrepesca para obtener caviar ha sido una de las principales causas de su declive, y la contaminación de las aguas y tierras en la región también ha contribuido a la desaparición de muchos ejemplares.





