Investigadores de la Gerencia de Atención Primaria de Tenerife y de la Unidad de Investigación del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria están realizando un estudio para impulsar un plan de cuidados con el que pretenden identificar y localizar a pacientes crónicos de alta complejidad para optimizar su tratamiento, asistencia y realizar el seguimiento de las necesidades de cuidado. Se determina que entre un 2 y un 5% de la sociedad tiene condiciones crónicas de alta complejidad, en Canarias ronda actualmente las 100.000 personas, pero aumentará con los mejores tratamientos y la mayor esperanza de vida, pero con más personas pluripatológicas y polimedicadas.
El enfermero coordinador del estudio, Pedro Ruymán Brito, señala que uno de los principales objetivos del seguimiento “es mapear o cartografiar las necesidades de cuidado de toda esta población según zonas de salud, municipios y códigos postales, determinando los porcentajes de casos existentes y los nuevos, de cara a anticipar una adecuada planificación en la prestación de la asistencia sanitaria y de cobertura de cuidados”. En estudios posteriores se abordará “la implementación más apropiada de esas necesidades tanto individuales de cada paciente como familiares, porque los cuidadores son otro elemento de importancia”, enfatizó.
Para ello, se deben tener en cuenta factores de funcionalidad, como el nivel de dependencia y el grado de fragilidad, lo cual determina un “amplio abanico de posibles necesidades” que las enfermeras de los centros de Atención Primaria registran en las historias clínicas de salud electrónica que el equipo de investigación estudia.
Con su implementación y en coordinación con los hospitales canarios, los profesionales sanitarios podrían ofrecer una atención personalizada a cada caso, compartiendo la información como determina la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad. En ella se subraya la importancia de fortalecer los equipos de Atención Primaria, reorganizar los servicios sanitarios e involucrar a los usuarios, las familias y las comunidades en la gestión de su salud.
Cuidados crónicos
Este estudio también forma parte de toda una línea de investigación del cuidado de la población crónica alta complejidad que se lleva a cabo en toda España “ya que estamos participando en otros estudios nacionales sobre este tema” ya que el Grupo Canario de Investigación en Taxonomías Enfermeras (CareCan) lleva casi una década trabajando, desde que se publicó la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad de alta complejidad nacional.
Cuanto hablamos de este abordaje hay que tener en cuenta pilares como la atención a la cronicidad, la humanización de todos esos servicios y atenciones, y la coordinación sanitaria y sociosanitaria. Ruymán Brito recalca que “no se entiende un cuidado a la persona con necesidades de alta complejidad, si los cuidados no son humanizados, haciendo las cosas de la mejor manera posible”, aunque en algunos casos se ha dejado de lado, en la prestación de servicios sociosanitarios “ese elemento clave cuando el centro de atención no es la persona”.
El estudio tienen como parte fundamental ofrecer a las personas con perfiles crónicos del alta complejidad, “no solo alargar sus años de vida, sino darle a ese tiempo una mayor calidad, porque a veces las condiciones no son las que uno quisiera para sí mismo o un familiar. No siempre esa prolongación de la vida, debido a los avances médicos y al arsenal fármaco-terapéutico actual, está asociada a una vida digna. Hay muchas consideraciones éticas a analizar”.
Aunque hay personas jóvenes que son crónicos de alta complejidad, el aumento de la esperanza de vida, junto con la mejora en la atención sanitaria está asociada a un aumento de la prevalencia de patologías crónicas. El 34% de la población presenta, al menos un problema crónico, porcentaje que alcanza el 77,6% en las personas de 65 y más años, y la coexistencia de al menos de dos enfermedades crónicas afecta a más del 60% de éste grupo poblacional. Las enfermedades crónicas causan el 60% de las muertes.
Incidencia, prevalencia y la relación con la autonomía y la funcionalidad
Un equipo multidisciplinar de 15 profesionales realiza la investigación de esta cohorte de casi 100.000 canarios. El mismo está compuesto no solo enfermeras y médicos, también hay trabajadores sociales, un antropólogo, incluso un arquitecto técnico “porque uno de los objetivos principales de este trabajo es obtener una cartografía de esas necesidades de cuidados” de la población que está identificada como crónica alta complejidad, y para eso también “utilizaremos variables de geolocalización con mapas de incidencia, prevalencia y la relación con otras variables del entorno donde viven las personas, y con la capacidad para la vida diaria para la autonomía y la funcionalidad” señaló Brito.
Este equipo ha comenzado a estudiar las historias clínicas de estos pacientes crónicos de alta complejidad en los últimos 10 años. Con 2015 como año de partida y una cohorte de 96.000 canarios, sobre la misma se está estudiando los registros en sus historias de salud electrónica y ese seguimiento en 2024 continúa para 50.000 personas.
Por tanto, la línea de investigación “no es exclusivamente sanitaria, sino tiene bastantes elementos sociales y comunitarios que nos permitirá ver, dentro de esta población crónica de complejidad, en qué contextos y en qué localizaciones de nuestras Islas se presentan una u otras necesidades de cuidados o si se dan de manera homogénea, en todas las islas”.





