El arquitecto tinerfeño Francisco Javier Díaz-Llanos Prion de La Roche (La Laguna, 1935), una figura esencial si se quiere explicar más de medio siglo de la historia de la arquitectura contemporánea en Canarias, falleció este domingo a los 89 años de edad. Junto a su colega y amigo Vicente Saavedra, fallecido en 2021, Díaz-Llanos fue el artífice, entre otros proyectos, de los edificios de los astrofísicos de Izaña; la Casa de la Cultura de Santa Cruz de Tenerife; las edificaciones turísticas de Ten-Bel, en la Costa del Silencio (Arona); la sede del Colegio de Arquitectos o las viviendas sociales de Añaza, La Hornera, Los Alisios y el Polígono de Ofra.
La labor desarrollada por este tándem profesional hizo que en 2020 recibiese la Medalla de Oro de la Isla de Tenerife, en un acuerdo del Cabildo alcanzado por unanimidad. El entonces presidente insular, Pedro Martín, puso de relieve durante la ceremonia que con ella se quería honrar a “dos personas emprendedoras que empezaron construyendo viviendas unifamiliares, que luego fueron viviendas sociales, más tarde edificios de oficinas, centros destinados a la atención sanitaria, centros culturales como la sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro, y pioneros en la construcción de los inicios del turismo del sur de Tenerife”.
En su intervención también recordó que en los años 60 y 70 “diseñaron parte de la arquitectura de lo que es Ten-Bel”, preocupados, manifestó Martín entonces, por “racionalizar el uso arquitectónico y dignificar mediante el diseño el espacio urbano, conciliar la creación artística con los inmuebles, además de colaborar y mejorar la trama y la identidad de la ciudad, porque eso también es arquitectura y, en definitiva, también es construir Tenerife”.
TEA Tenerife Espacio de las Artes, en la capital tinerfeña, albergó en 2017 Materia contemporánea. Javier Díaz-Llanos y Vicente Saavedra. 50 años de arquitectura, un amplio proyecto expositivo que descubría al visitante, a través de fotografías, planos y maquetas, el trabajo desarrollado por ambos durante dicho periodo. En el acto inaugural, Javier Díaz-Llanos se mostró “impresionado con la envergadura y calidad de esta exposición, así como con el criterio de selección realizado”. “En Materia contemporánea hay un análisis crítico de la arquitectura, de nuestras obras”, apuntó el arquitecto, quien no quiso olvidarse de los aparejadores que durante todos estos años les habían acompañado.





