Doce historias cosidas con hilo rosa. Doce vidas enhebradas por el afán de superación y las ganas de salir adelante. Doce ejemplos de cómo encarar la adversidad, con sus miedos y dudas, cuando la vida aprieta de verdad. El calendario solidario de 2025 que acaba de publicar Carrera por la Vida es todo eso y mucho más.
Bajo el título Moda por la Vida, la fundación canaria que preside Brigitte Gypen ha optado por llenar sus páginas de diseño y estilismo con unas protagonistas que han desnudado su alma frente a la cámara y que, a través de sus miradas, gestos y sonrisas lanzan un mensaje: hay mucha vida tras el cáncer de mama.
Son historias, repartidas de enero a diciembre, que refuerzan la creencia en el ser humano, en sus fortalezas y en sus valores. Como la de Carolina, que decidió recorrer el mundo para encontrar la belleza que perdura. O la de Yaiza, que mira desafiante al futuro con valentía, dispuesta a saltar muros y superar miedos. O la de Haridian, que levanta la voz para reivindicar que la edad de las mamografías se rebaje hasta los 40 años. O la de Anna, para quien antes del cáncer la vida ya era un lugar para ser feliz sin etiquetas. O la de la firma Lola Casademunt, con su ejemplo de responsabilidad social.
El calendario 2025 de la fundación canaria incluye también la lección de Itahisa, que, tras recibir el diagnóstico, encontró fuerzas para coser los días entre puntadas de esperanza y el cariño familiar. Y la de Paula, que afronta sin complejos el cáncer de mama desde su juventud con una mirada llena de magia. Y la de Minerva, a quien la enfermedad le ha enseñado a disfrutar de la belleza y de las pequeñas cosas. Y la de Anisha, que supo buscar las razones para no perder la calma, las ganas y los sueños.
El almanaque benéfico, en el que participan diseñadores como Marco & María, Sedomir Rodríguez, Alex Menorca, Rodrigo Piñeiro o Amarca, recoge también el caso de Miguel Ángel, afectado por cáncer de mama, que subraya la importancia de informar sobre esta patología en los hombres para salvar vidas, como la suya.
El año lo completan las voluntarias de Carrera por la Vida, siempre dispuestas a escuchar, ayudar y animar, y la propia presidenta de la fundación, Brigitte Gypen, a quien costó convencer para que se situara delante del objetivo y que, como refleja el documento, de ser paciente se ha convertido en un alma impaciente por crear y generar proyectos que hagan todo más fácil y mejor para las mujeres y los hombres con esta patología.
“El rosa no pasa de moda para la Fundación Carrera por la Vida”, afirma Ángel Pérez, director del proyecto y autor de los textos, que explicó a este periódico que “no se trata de un calendario de moda más, porque no solo hay belleza, estética y diseño, por encima de todo hay mensaje; la moda se desnuda de etiquetas y de tallas para vestir de concienciación y de realidad doce historias del cáncer de mama”.
Ángel Pérez, que agradeció la sensibilidad de más de cincuenta profesionales de la moda, la fotografía y el estilismo que no han dudado en implicarse desinteresadamente en la publicación, destacó que “los momentos más emocionantes se produjeron cuando los diseñadores mostraban a las protagonistas de cada mes sus vestidos, cuando las profesionales del maquillaje y la peluquería las ponían frente al espejo y cuando los fotógrafos y fotógrafas disparaban los flashes”, y enfatizó: “No son doce sesiones de moda, sino doce imágenes de vida”.
Por último, el director del calendario, que ha contado con el diseño de Cristina Cubas, la traducción de los textos al inglés de Jésica Díaz Vera, el patrocinio de Canaragua y la colaboración de la Fundación DIARIO DE AVISOS, Radio Televisión Canaria y la Farmacia Arona, destacó que este proyecto “pone en valor la moda como un sector laboral y económico, pero también creativo, artístico y comprometido socialmente”.
El calendario Moda por la Vida ya está a la venta por un valor solidario de seis euros. Los fondos recaudados se destinarán íntegramente a las acciones y proyectos a favor de las personas con cáncer de mama que financia y con los que colabora la fundación canaria, que suma ya 19 años generando conciencia sobre la importancia de la detección precoz, atendiendo las necesidades y las demandas de las personas afectadas y sus familias y apoyando los planes de investigación que mejoren el diagnóstico y el tratamiento.








