La Asociación Protectora de Animales El Juaclo, con sede en la isla de El Hierro, ha lanzado una advertencia contundente sobre el impacto de la moda en la adopción de una raza canina típica de Canarias: el lobo herreño.
Durante una entrevista en el podcast ¿Y tú de quién eres?, la organización destacó cómo esta tendencia ha llevado a un aumento alarmante en el abandono de estos animales, saturando refugios tanto en el Archipiélago como en la península.
El auge de una moda problemática
“Lamentablemente, ahora la moda es el lobo herreño. Se ha puesto de moda en todas las islas y en la península. Todo el mundo quiere tener un lobo porque les parece diferente, pero no pueden asumir las necesidades de este perro”, señaló una portavoz de El Juaclo durante la entrevista.
La asociación subraya que el lobo herreño, un perro de gran vitalidad, requiere dueños activos capaces de proporcionar actividad física y mental constantes. Sin embargo, la realidad es que muchos propietarios no están preparados para gestionar las exigencias de esta raza, lo que ha provocado un incremento significativo en el abandono.
Sobre el lobo herreño
El lobo herreño es una raza autóctona de El Hierro, reconocida por su robustez, agilidad y carácter enérgico. Tradicionalmente, ha sido utilizado en actividades relacionadas con el pastoreo y como perro de trabajo en zonas rurales. Se trata de un animal que necesita amplios espacios para ejercitarse y estimulación mental para evitar problemas de comportamiento derivados del aburrimiento o el estrés.
Según las protectoras de animales, esta raza no es adecuada para entornos urbanos ni para personas con un estilo de vida sedentario. Su instinto de trabajo y su necesidad de actividad lo convierten en una raza exigente que puede desarrollar comportamientos indeseados si no se le proporciona el ambiente adecuado.
Refugios desbordados
“El problema es que ahora mismo todos los refugios de Canarias tienen lobos herreños. Veo publicaciones a diario de protectoras de todas las islas intentando encontrarles un hogar”, alertó El Juaclo. La situación se agrava con la reproducción descontrolada, ya sea accidental o deliberada, lo que aumenta la cantidad de ejemplares disponibles y, en consecuencia, el número de abandonos.
La asociación también denunció que algunos propietarios reproducen estos perros con el objetivo de venderlos, sin tener en cuenta las implicaciones éticas y las necesidades específicas de los animales. “Esa es ahora mismo una moda muy preocupante porque, si no lo haces bien, el lobo herreño sí va a dar problemas”, concluyeron desde El Juaclo.
El aumento de abandonos pone de manifiesto la necesidad de concienciar a la población sobre la responsabilidad que implica tener un animal de compañía, especialmente una raza como el lobo herreño, que demanda cuidados y atenciones particulares.






