Investigadores de la Universidad de Beihang en Pekín, en China, han detectado perturbaciones electromagnéticas letales a una distancia de 165.000 kilómetros de la Tierra. Estas ondas de coro representan un fenómeno que desafía las teorías actuales sobre el clima espacial.
El hallazgo fue publicado la semana pasada en la revista científica Nature. Según el estudio, estas ondas afectan la comprensión existente del clima espacial y presentan un nuevo riesgo para satélites, naves espaciales y astronautas.
El equipo de investigación utilizó datos de alta resolución obtenidos por los satélites MMS (Magnetospheric MultiScale) de la NASA. Estas sondas están diseñadas para estudiar procesos a pequeñas escalas y permitieron observar las interacciones entre las ondas de coro y los electrones locales. Los datos indicaron que las ondas extraen energía de electrones térmicos, confirmando su generación local en lugar de ser transportadas desde otras regiones.
Históricamente, las ondas de coro se habían detectado principalmente en los cinturones de radiación de Van Allen alrededor de la Tierra, así como en planetas con campos magnéticos globales como Mercurio, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Sin embargo, nunca antes se habían observado en planetas sin campos magnéticos como Marte y Venus. Estas ondas, también conocidas como ondas de piada, generan emisiones electromagnéticas que, al ser convertidas en audio, producen sonidos similares al canto de los pájaros.
Desde los años 60, se creía que las ondas de coro solo se formaban en regiones cercanas a campos magnéticos dipolares. El presente descubrimiento demuestra que pueden generarse en una región plana de la magnetosfera terrestre, donde el campo magnético no mantiene una forma dipolar. Este hecho cuestiona las teorías existentes sobre los mecanismos de generación de estas ondas.
Las ondas de coro tienen la capacidad de acelerar electrones a velocidades cercanas a la luz. Estos electrones pueden dañar células humanas y afectar la electrónica de las naves espaciales . Según los autores del estudio, estas ondas representan un riesgo potencial, ya que las partículas aceleradas podrían impactar componentes electrónicos de satélites o penetrar en los trajes espaciales de los astronautas .
En declaraciones a la BBC , el profesor Richard Horne , jefe de clima espacial del British Antártida Survey, señaló que este hallazgo obliga a reevaluar las teorías existentes sobre la generación de estas ondas. Aunque no participó en el estudio, Horne comentó que el resultado es sorprendente debido a la ubicación inesperada de las ondas.
Los científicos advierten que este fenómeno tiene implicaciones importantes para la exploración espacial. Las misiones a Marte y otras áreas del sistema solar podrían enfrentar riesgos adicionales que no habían sido considerados previamente. Para mitigar estos peligros, los investigadores recomiendan un monitoreo más detallado de las emisiones de plasma solar .
El descubrimiento de estas ondas electromagnéticas abre nuevas líneas de investigación en el campo del clima espacial y subraya la importancia de la vigilancia continua de los fenómenos electromagnéticos en el espacio. La colaboración internacional y el uso de tecnologías avanzadas son esenciales para comprender y gestionar los riesgos asociados con estos nuevos hallazgos.
En resumen, la detección de ondas de coro a una distancia significativa de la Tierra representa un avance en la ciencia espacial y plantea nuevos desafíos para la seguridad espacial. Los próximos estudios se enfocarán en entender mejor los mecanismos de generación de estas ondas y en desarrollar estrategias para proteger los activos espaciales y los astronautas de sus posibles efectos adversos.






