El pleno de La Laguna aprobó ayer el presupuesto municipal para este 2025, con los votos a favor del grupo de gobierno (PSOE y CC), la abstención del PP y el rechazo de Vox, Unidas se puede, Drago Verdes Canarias y el concejal no adscrito.
Las cuentas del ayuntamiento para este año alcanzan los 210 millones de euros, que suponen un descenso del 3,07% respecto a las de 2024 (216); mientras que el presupuesto consolidado, que engloba el del propio ayuntamiento, los organismos autónomos de Deportes y Actividades Musicales, la Gerencia de Urbanismo y Muvisa, se eleva hasta los 226 millones. Los presupuestos entrarán en vigor 15 días después de su publicación en el BOP, siempre y cuando no se presenten alegaciones.
La concejala de Hacienda, Paqui Rivero, defendió que se trata de un presupuesto “realista, prudente y equilibrado, manteniendo las líneas de gasto de los últimos ejercicios, apostando por la mejora de los servicios sociales, la vivienda, la cultura, la seguridad o las infraestructuras, en pro de la cohesión social de este municipio”.
Rivero también apuntó que las cuentas se enmarcan “en un contexto internacional y nacional marcado por una gran incertidumbre económica, que ha sido atenuado por inercias positivas y un crecimiento nacional”. Y apuntó que La Laguna cerró 2024 “con una tasa de paro del 15,82%”, lo que supuso un descenso del 1,67% respecto a 2023, con una población que está en continuo crecimiento.
La edil desglosó las principales partidas y recordó que el presupuesto de 2025 “está todo financiado con recursos propios”, mientras que el de 2024 incluía un préstamo de 18,5 millones que se seguirá ejecutando este año a través de diferentes obras.
Mientras, el concejal de Servicios Municipales y portavoz de CC, Fran Hernández, defendió que “estos presupuestos representan un equilibrio entre responsabilidad financiera y atención a las verdaderas necesidades de la ciudadanía, por mucho que se quiera distorsionar”, en referencia a las críticas desde la oposición. “Un gran presupuesto que fomenta el desarrollo de nuestro municipio”, enfatizó.
Desde la oposición, el portavoz de Unidas se puede, Rubens Ascanio, criticó que “hay una clara carencia de dirección política” en el presupuesto, y denunció la reducción de la partida para inversión o en áreas como Bienestar Social, Patrimonio o Medio Ambiente. “Este presupuesto conservador no es el que merece La Laguna”, concluyó.
Desde Drago Verdes Canarias, Carmen Peña y Alberto Rodríguez señalaron que hay áreas “sobrefinanciadas”, como Turismo, Fiestas o Alcaldía y órganos de gestión, y apostaron por reubicar seis millones en acciones “más útiles para la ciudadanía”.
Mientras, el portavoz del PP, Juan Antonio Molina, sostuvo que “es el presupuesto de un gobierno agotado que se ha quedado sin ideas, sin capacidad de gestionar y que no refleja la realidad de muchos pueblos y barrios”, y también denunció la presión fiscal. El portavoz de Vox, Manuel Alejandro Rodríguez, criticó que el Gobierno local solo está “siendo capaz de ejecutar año tras año la mitad de lo presupuestado”, por lo que “pierden credibilidad”.
Enmiendas
En cuanto a las enmiendas, Unidas había registrado una a la totalidad de las cuentas, que salió rechazada con el voto en contra del Gobierno local, Vox y el concejal no adscrito, y la abstención de Drago y PP.
Tampoco salió adelante ninguna de las 27 enmiendas parciales presentadas por Unidas, por valor de 3,7 millones, ni de las 18 de Drago, por seis millones, aprobándose solo una autoenmienda de CC, por unanimidad, para solventar un error técnico y garantizar la financiación de las entidades vecinales. El interventor ya había explicado previamente que había algunas enmiendas que no se podían aceptar porque no eran técnicamente viables o incumplían el equilibrio presupuestario. PP y Vox no presentaron ninguna.
Durante este debate, la concejala de Unidas Idaira Afonso había comentado que parecía que el Gobierno local les iba a aceptar tres de las 27 enmiendas, aunque al final fue ninguna, para sorpresa del partido.
El portavoz del PSOE, Badel Albelo, respondió que la gran mayoría de las enmiendas ya estaban en los presupuestos, otras eran técnicamente inviables y algunas eran competencias de otras administraciones. “Esto no significa que no estemos dispuestos a colaborar. Mano tendida para trabajarlas en forma de mociones”, apuntó.





