El Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) prevé ampliar la plantilla de trabajadores, que ronda los 180, para prestar una mejor atención a las 3.000 familias vulnerables del municipio. Así lo anunció ayer la concejala de Acción Social, Charín González, quien recordó que “sólo este año se han estabilizado unas 30 personas, aparte de que, en la nueva Relación de Puestos de Trabajos (RPT), que se negoció con los sindicatos a finales de diciembre, hemos pedido a Recursos Humanos algunas plazas más mediante un plan de empleo a varios años”.
González realizó estas declaraciones tras la denuncia de Intersindical Canaria (IC), que calificó ayer el servicio de atención y cobertura social del Ayuntamiento de “insostenible” para atender las necesidades y demandas ciudadanas. Una situación que achacó a “la pésima situación que atraviesa el personal del IMAS, lo que está llevando a la paralización de trámites, expedientes y acciones de primera necesidad a las personas más vulnerables”.
IC dijo que “se han agotado las vías para mejorar el sistema” y pidió el “cese de la directora general, Pilar Rodríguez, la disolución del organismo; y la paralización de la privatización encubierta del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD)”. A su juicio, “los incumplimientos anulados son enormes, desde el bloqueo municipal para adaptar la RPT al servicio hasta la imposición de una nueva estructura laboral ineficaz, unido a la escasez de trabajadores”.
La edil del área social explicó que “mantuvimos durante noviembre y diciembre, y a petición de los sindicatos, reuniones quincenales para negociar la nueva RPT, citas en las que se incluyeron las aportaciones presentadas para estructurar la organización, que incluye también nuevas plazas aunque aún seguimos trabajando con el mismo personal. Además, está en marcha el Plan Estratégico del IMAS, por lo que se cumplen los acuerdos sin dejar de atender a nadie”.
Por otra parte, los sindicatos CCOO, IC y USO, que forman el comité de empresa del SAD capitalino, han convocado una concentración para el próximo 28 de febrero, a las 9.00 horas, en el ayuntamiento para exigir un “reparto justo” de las horas de limpieza que realizan las trabajadoras en domicilios. “La empresa otorga servicios de limpieza de 3 y 4 horas en un mismo día y pedimos que se dividan a lo largo de la semana”.





