El Organismo Autónomo de Fiestas del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha elegido de forma oficial la temática y el calendario para la próxima edición de su fiesta mayor. Bajo el título “Roma Eterna: El Imperio del Carnaval”, la capital tinerfeña recupera un eje argumental histórico. La corporación local ha confirmado además un cambio de fechas en los actos de la calle por motivos logísticos y organizativos.
El desarrollo del calendario oficial arrancará el 22 de enero con la Gala Inaugural. Por su parte, la actividad en el escenario urbano y los grandes desfiles multitudinarios se desarrollarán del 19 al 28 de febrero. La modificación del diseño del calendario responde a criterios estrictamente técnicos del consistorio capitalino.
El tema del Carnaval, elegido sin votación popular
La designación de la temática ha seguido un procedimiento diferente al de ediciones anteriores. En esta ocasión, la elección no responde a un proceso de votación popular, sino a una resolución directa del área de Fiestas de Santa Cruz de Tenerife. La institución argumenta que la medida se fundamenta en el valor histórico y simbólico de la propuesta, cuyo objetivo es rendir tributo a la esencia de las carnestolendas.
La temática romana cuenta con un antecedente clave en el municipio. En 1987, hace 40 años, Roma marcó el inicio de la tematización del Carnaval de Santa Cruz. Aquella edición se convirtió en la primera que aportó una coherencia estética y narrativa global a toda la celebración, funcionando como el hilo argumental de los diferentes concursos y galas. 40 años después, la organización regresa a este punto de partida.
Una fiesta vivida “desde el orgullo por el patrimonio cultural”
El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, ha señalado que la ciudad evidencia con este paso su capacidad para evolucionar manteniendo las raíces de una celebración que forma parte de la identidad local.
El regidor municipal ha remarcado el significado de alcanzar las cuatro décadas desde que se implantó este modelo organizativo, un cambio estructural que apela al sentimiento de pertenencia de la ciudadanía.
En esta misma línea se ha expresado el concejal de Fiestas, Javier Caraballero, quien ha hecho hincapié en la importancia de que los chicharreros continúen viviendo la fiesta desde el orgullo por el patrimonio cultural que se ha consolidado colectivamente a lo largo del último periodo histórico.
Modelo de construcción colectiva
El concepto de “Roma Eterna: El Imperio del Carnaval” se plantea como un gran escenario urbano articulado en torno a una idea común de construcción colectiva. El tejido cultural de la fiesta se estructurará a través de sus colectivos tradicionales. Murgas, comparsas, rondallas, reinas, grupos coreográficos, agrupaciones musicales y carrozas integrarán el motor de una edición que volverá a tener la calle como el espacio principal de desarrollo.
La implantación de la tematización anual durante estas cuatro décadas ha permitido a la organización generar un lenguaje propio. El consistorio defiende que este sistema de universos estéticos diferenciados en cada edición facilita la conexión con el origen de la fiesta en su época moderna, consolidándose como el elemento central del planeamiento de la festividad.








