El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, en representación del Consistorio capitalino, y acompañado por varios miembros de la Corporación local, además del cronista oficial de la ciudad, José Manuel Ledesma, miembros de la Tertulia Amigos del 25 de Julio y diferentes autoridades militares, civiles y representantes de varios colectivos empresariales, sociales y culturales, presidió ayer la tradicional ofrenda floral ante el monumento erigido a José Murphy, con motivo de la conmemoración del 203 aniversario de aquel 27 de enero de 1822, cuando Santa Cruz de Tenerife fue designada capital de Canarias, como provincia única. Situación en la que se mantuvo por espacio de 105 años, antes de la división por provincias, en 1927.
Hace ya 22 años que, a iniciativa de la Tertulia Amigos del 25 de Julio y por acuerdo del pleno del ayuntamiento, se tributa homenaje cada 27 de enero a José Murphy, en la plaza de San Francisco, donde se levantó su escultura. Murphy logró obtener para Santa Cruz de Tenerife el reconocimiento de capital de las Islas Canarias en el año 1822.
José Manuel Bermúdez destacó la figura de Murphy, “su determinación y su profundo amor por una ciudad -la suya, la nuestra- que lo llevó a luchar hasta que consiguió que, hace 203 años, Santa Cruz se convirtiera en la primera capital de Canarias”.
“Es justo que honremos cada año su memoria y la mantengamos viva porque, para nosotros, José Murphy y Meade, hijo de Patricio y de Juana, es, sobre todo, uno de los padres de la Santa Cruz moderna, abierta y cosmopolita que hoy conocemos”, añadió el regidor local en en el acto de ayer.
Padre de Santa Cruz
Conocido como el “padre de Santa Cruz de Tenerife”, cuando ni siquiera poseía aún el título de ciudad sino en los momentos en los que todavía era villa, gracias a las gestiones realizadas por el diputado a cortes José Murphy y Meade (Santa Cruz de Tenerife 1774 – México 1841), obtuvo la capitalidad de la región, hasta el 23 de septiembre de 1927, cuando el Gobierno de la dictadura del general Miguel Primo de Rivera y Orbaneja decretó la división del Archipiélago en dos provincias: Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas.





