sanidad

Saturación en el HUC: sufre un ictus y pasa cuatro días en el sillón de una sala de espera “abarrotada”

El hermano del paciente afectado denuncia que no obtuvieron información sobre lo que le ocurría hasta casi 12 horas después

La saturación en Urgencias del Hospital Universitario de Canarias (HUC) sigue generando preocupación entre pacientes y personal sanitario. La falta de camillas y la espera prolongada afectan tanto a enfermos como a sus familiares, quienes relatan situaciones extremas dentro del centro hospitalario.

Uno de estos casos es el de Francisco Camacho, cuyo hermano sufrió un ictus el pasado lunes. Tal y como ha contado a los micrófonos de COPE Canarias, durante los días en los que ingresó en el hospital hasta recibir el alta el jueves, tuvo que estar sentado en un sillón por falta de camillas y pasó los días en una sala de espera abarrotada.

Camacho ha relatado que, tras acudir al hospital sobre las dos de la tarde, no obtuvieron información clara hasta la madrugada. “A la una y media de la mañana nos dijeron que tenía que quedarse porque había sufrido un ictus”, ha explicado. Durante casi 12 horas, solo hubo incertidumbre y falta de recursos en un espacio “repleto de camillas”, lo que hacía prácticamente imposible moverse por el pasillo.

Sobre este asunto, COPE Canarias también ha consultado a Carmen Flores, presidenta del Defensor del Paciente, quien considera que esta situación se ha convertido en un problema estructural. “Es inaceptable que esto siga ocurriendo”, ha señalado, añadiendo que las administraciones no pueden limitarse a garantizar una atención digna en Urgencias, sino que deben resolver los problemas de fondo.

Organización deficiente

Ante la saturación del servicio, Camacho y su familia tuvieron que adaptarse a las restricciones de visita, limitadas a dos minutos por la mañana y otros dos por la tarde. “Viendo la cantidad de gente que había, lo entendí”, ha explicado. A pesar de las dificultades, ha destacado que su hermano se sentía reconfortado con su presencia.

Según su testimonio, el trato del personal sanitario fue profesional, pero considera que la organización del hospital es deficiente. “La atención de los médicos y enfermeros fue buena, pero el problema es la gestión”, ha afirmado.

La situación en las Urgencias del HUC sigue generando preocupación, con denuncias reiteradas sobre la falta de recursos y la demora en la atención de los pacientes.