El escritor tinerfeño Luis Alemany (Barcelona, 1944), Premio Canarias de Literatura en 2012, falleció ayer miércoles. Nacido en Barcelona, pero en Santa Cruz de Tenerife desde la infancia, Luis Alemany Colomé era licenciado en Filología Románica por la Universidad de La Laguna (ULL), donde más tarde llegaría a ser docente. Del mismo modo que también impartió clases en las universidades de Sevilla y de Rouen (Francia); una labor, la de profesor de Literatura Francesa y Española, que desarrollaría Alemany durante cerca de dos decenios.
En 1961 se adentró en el mundo del teatro, faceta artística por la que siempre mostró mucho interés, como se refleja en su labor como director escénico e investigador teatral. Con el Grupo La Salle dirigió ese año en el capitalino Teatro Guimerá una producción de Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura, y suyos son los textos teatrales Tiempo muerto (1966) y El eterno anfitrión (1994).
INQUIETUDES
Aunque fueron numerosas las inquietudes y los ámbitos culturales que transitó Luis Alemany, como quizás también sirva de ejemplo el que obtuviese, entre otros reconocimientos, aparte del institucional del Gobierno de Canarias, premios como el Santo Tomás de Aquino (cuentos), Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife (ensayo), Leoncio Rodríguez (periodismo), Ciudad de La Laguna, Mencey de las Artes de Literatura y el del Círculo de Bellas Artes de Tenerife en 2015.
“Perdemos a uno de nuestros Premios Canarias -manifestaba ayer en las redes sociales el presidente del Ejecutivo autonómico, Fernando Clavijo-, un referente de las letras y de su tiempo. Obras como Los puercos de Circe hicieron único a Luis Alemany en esta faceta de su trayectoria, como en todas las que llevó a cabo, especialmente en el ámbito académico, donde dejó huella en una generación de jóvenes autores. Mis condolencias a familiares y amigos. Descanse en paz”.
También Rosa Dávila, presidenta del Cabildo de Tenerife, expresó su pesar por la muerte del escritor canario: “Fallece el dramaturgo, narrador de novelas y cuentos, ensayista y articulista Luis Alemany. Premio Canarias de Literatura que hizo de Tenerife su hogar. Como presidenta quiero trasladar el pésame de la Corporación, al tiempo que reconocemos su inigualable contribución. Descanse en paz”, señaló.
‘LOS INQUIETOS’
La novela Los puercos de Circe (1973), publicada cuando vivía en Francia, es considerada una de las principales aportaciones a la literatura contemporánea de las Islas. Sin embargo, este texto no es la primera novela del autor, puesto que en el verano de 1966 acabó de escribir Los inquietos, que permaneció inédita hasta 2006, cuando la publicó en Ediciones Idea.
Alemany recibió en 2012 el Premio Canarias por un dilatado, relevante y diverso itinerario en las letras insulares
El jurado del Premio Canarias de 2012 quiso reconocerlo no solo por su faceta de narrador o dramaturgo, sino también por una dilatada trayectoria como articulista y crítico en casi todos los periódicos canarios y numerosas revistas culturales. De esta vertiente periodística dan cuenta, por ejemplo, sus columnas Material de derribo, que aparecieron en la desaparecida La Gaceta de Canarias entre 1989 y 1990; Después de todo…, en DIARIO DE AVISOS, de 1991 a 1993, recopiladas en el volumen Cosecha del 92 (2005); Artículo indeterminado, escritas en La Opinión de Tenerife desde el año 2000 a 2004 y también reunidas en un libro, Contra la guerra de Irak (2004), y Fauna urbana, que Luis Alemany publicó, de nuevo en DIARIO DE AVISOS, en el periodo comprendido entre 2009 y 2014.
GENERACIÓN DE LOS 70
“Sería presuntuoso decir que ya era hora, pero de alguna manera este galardón es de justicia para toda una generación literaria”. Así lo señalaba Luis Alemany a este periódico el 11 de marzo de 2012, tras recibir la llamada telefónica del entonces presidente del Gobierno regional, Paulino Rivero, en la que le comunicaba que había sido distinguido con el Premio Canarias de Literatura.
Alemany, que dos veces por semana tenía un encuentro con los lectores a través de su Fauna urbana, aludía a un grupo de personas, las de la llamada Generación de los 70 -“aunque a mí me gusta denominarla del 69, por aquello de una hora menos en Canarias”, apuntaba con ironía-, que, pese a que son imprescindibles para entender lo que ha sido y es el oficio de escritor y la literatura en las Islas, a juicio de muchos no han recibido el reconocimiento merecido.
“El ritmo trienal de este premio -señalaba entonces- resulta muy peligroso. Hay otros cuatro escritores de esta generación que a mi juicio también se lo merecen: Juan Jesús Armas Marcelo, Ángel Sánchez, Fernando Delgado y Jorge Rodríguez Padrón”. “Pues bien, si ahora se decidiera galardonarlos a todos, pasarían otros 15 años como poco, y el último de ellos, suponiendo que siguiese vivo, sería ya un octogenario”. “Todo esto -recalcaba el Premio Canarias-, sin tener en cuenta que hay dos generaciones literarias posteriores, y algunos de sus integrantes también merecerán, sin ningún lugar a dudas, esta distinción”.





