Rubí Rodríguez Díaz estudió Medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna (ULL), pertenece a la novena promoción –“la mejor”, me dice— y se licenció y doctoró en la misma facultad. Es profesora titular de Obstetricia y Ginecología de dicho centro docente y realizó su especialidad en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), donde ejerce como médica adjunta. Es cofundadora de la Unidad de Reproducción Humana de este centro y está considerada como una autoridad en la materia. Es miembro de la Sociedad Canaria de Obstetricia y Ginecología, de la que fue secretaria, y pertenece también a la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia y a la Sociedad Española de Fertilidad, de cuya junta directiva ha formado parte. Es miembro del Claustro de la Universidad de La Laguna.
-Una curiosidad, ¿cuáles son las diferencias entre infertilidad y esterilidad?
“Los dos términos hacen referencia a la imposibilidad de concebir un hijo vivo”.
-¿Hay otras?
“Bueno, para aclarar el concepto de esterilidad podemos remitirnos a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que la define como un trastorno del aparato reproductor (masculino o femenino), consistente en la incapacidad para lograr un embarazo”.
-¿En cuánto tiempo?
“Según la OMS, tras doce meses o más de mantener relaciones sexuales regulares sin protección. Transcurrido este tiempo, si no se ha producido un embarazo”.
-¿Y la infertilidad?
“Es la incapacidad de llevar a término la gestación, es decir, que se produce un aborto tras haber conseguido un embarazo. Es decir, se produce un embarazo pero no llega a término”.
-Rubí, con los modernos tratamientos, ¿qué posibilidades de éxito existen en las intervenciones de inseminación?
“Dentro de los tratamientos de reproducción se incluyen no sólo la inseminación artificial, ya sea con semen de la pareja o de un donante, sino también la fertilización in vitro y la microinyección espermática, así como la transferencia de embriones congelados”.
-Hay más supuestos, ¿no?
“Sí, la donación de ovocitos o de semen, así como su recepción y la congelación o vitrificación de ovocitos y de semen”.
-¿Existen más técnicas?
“Todo esto ha evolucionado mucho. Otra técnica es la preservación de la fertilidad, mediante la vitrificación de óvulos, ya sea por motivos médicos o en casos oncológicos o por motivos sociales, en mujeres que desean posponer su maternidad”.
(También existe el diagnóstico genético pre-implantacional, que permite el evitar la trasmisión de enfermedades hereditarias a la descendencia, mediante la selección de embriones sanos. Hablamos del éxito de cada una de todas estas pruebas y técnicas, que dependen mucho de la edad de la paciente, de su reserva ovárica y de la calidad del semen del varón, en cuanto a recuento y movilidad de los espermatozoides, así como de otros parámetros. Es curioso, mientras estábamos hablado se nos acercan unos abuelos felices de que su hija haya seguido un tratamiento de fertilidad en el Departamento de la doctora Rodríguez, con el éxito de dos gemelos como resultado).
-¿Quién controla el éxito de estas intervenciones?
“Hay un registro en la Sociedad Española de Fertilidad, que muestra los resultados obtenidos con los diversos tratamientos de reproducción”.
-¿Podemos conocer algunos datos?
“Por supuesto”.
-Vamos allá.
“Según los datos de este registro, en 2022 se llevaron a cabo en España un total de 167.195 ciclos de fecundación in vitro (FIV) y 31.635 inseminaciones artificiales (IA)”.
-¿Con qué resultados?
“Las gestaciones totales por ciclo de inseminación fueron del 13,7% con semen de pareja y del 18,8% con semen de donante”.
-¿Y con la FIV?
“Con la FIV, por transferencia, fue de un 32,3% y con la microinyección espermática (ICSI) de un 35%. No obstante, es cierto que estos porcentajes pueden variar, en función sobre todo de la edad de la paciente”.
-¿Se ha avanzado mucho en estas técnicas en los últimos años?
“Las técnicas de reproducción asistida han avanzado mucho en los últimos años. Los incubadores con tecnología time-lapse permiten monitorizar los niveles de oxígeno del embrión y obtener videos para evaluar su desarrollo, sin necesidad de alterar sus condiciones de incubación, es decir, sin sacarlos del incubador, lo que facilita la elección de los embriones que se van a transferir”.
-Todo eso ha aumentado las posibilidades de éxito.
“La vitrificación de embriones y óvulos, por ejemplo, ha ampliado las posibilidades de la reproducción asistida. El diagnóstico genético preimplantacional (DGP) permite seleccionar embriones sanos antes de la implantación”.
-¿Hay más avances?
“Sí, siempre los hay. La técnica de Columnas de Anexina (MACS) permite seleccionar espermatozoides con el ADN no fragmentado. Por último, la terapia génica de reemplazo mitocondrial (MRT) sustituye las mitocondrias alteradas dentro de una célula por otras sanas”.
-¿Estamos a la altura de otros países del mundo que aplican estas técnicas?
“En este momento, España se sitúa por encima de países líderes en tecnología reproductiva, como Alemania y Francia, ya que se realizan el 15% de todas las fecundaciones in vitro que se llevan a cabo en Europa. Este logro no sólo refleja el alto índice de éxito de los tratamientos realizados en nuestro país, sino que también nos posiciona como una de las potencias mundiales en medicina reproductiva”.
-Rubí, dime, ¿a quién podemos reconocer como el máximo exponente de la fecundación in vitro?
“Al doctor Robert Edwards, que fue premio Nobel de Medicina en 2010”.
-Fue un hito mundial el nacimiento de aquella niña.
“Junto con el doctor Patrick Steptoe, el doctor Edwards desarrolló la primera fecundación in vitro, que culminó con el nacimiento de Louise Brown, la primera niña nacida por FIV, en el Reino Unido, en 1978”.
-Siempre ha sido este tema muy polémico, pero te tengo que hacer la pregunta. Según las estadísticas, ¿qué porcentaje de esterilidad es atribuible al hombre y a la mujer?
“La proporción de causas de esterilidad entre hombres y mujeres es la misma, un 35%”.
-¿Hay otras causas?
“Sí, un 20% corresponde a causas mixtas, es decir que afectan tanto al hombre como a la mujer. Y el 10% restante se desconoce”.
-¿Existe una edad tope para la fecundación in vitro?
“En la sanidad pública el límite de edad son los 40 años, pero en centros privados puede llegarse hasta la edad de la menopausia, dependiendo de la técnica que se vaya a utilizar”.
-¿Por qué estos márgenes?
“El motivo es que a partir de los 35 años se produce un importante descenso de la reserva ovárica de la mujer, por lo que la respuesta a los tratamientos de estimulación de la ovulación es muy pobre y se obtienen muy pocos ovocitos. Esto es relevante para obtener un número adecuado de embriones y conseguir así un éxito razonable con estas técnicas”.
-¿Podemos hablar de diferencia de éxito de la Unidad del HUC con relación a otros hospitales del país?
“El HUC mantiene unos resultados similares a los de los otros centros públicos de España. Pero, a diferencia de éstos, y en su favor, no tiene lista de espera y el tiempo de demora para la primera consulta es sólo de ocho a diez días”.
-El HUC es un centro pionero en estas técnicas, ¿no es verdad, profesora?
“El HUC es el centro pionero en Canarias. Fue en el Hospital Universitario de Canarias donde se realizó la primera FIV en el año 1991, a cargo de un equipo dirigido por el profesor José Carlos Alberto Bethencourt e integrado por las doctoras Delia Báez, Araceli Fernández y yo misma, con la auxiliar clínica Melis Sicilia”.
-Crearon historia.
“Bueno, lo dices tú. Desde sus inicios, la Unidad ha obtenido muy buenos resultados y se han ido incorporando a ella ginecólogos, biólogos técnicos y auxiliares. También han trabajado algunos ginecólogos que luego han montado sus propios centros privados en la isla, con muy buenos resultados también”.
(En los últimos tiempos se ha hablado mucho de la Facultad de Medicina de La Laguna. Sin apenas catedráticos, con unas instalaciones precarias, incluso con un peligroso –porque contiene asbestos— techo de uralita. Le traslado mis percepciones a la doctora Rubí Rodríguez y le pregunto si es cómodo para ella trabajar en un centro viejo, con más de cincuenta años de antigüedad, y sin ninguna posibilidad de ser modificado).
“Se trata de un centro que se construyó en 1968, en unas instalaciones provisionales”.
-Y siguen siendo las mismas.
“Sí, es cierto. Pero una de las aspiraciones de la Facultad de Medicina es la construcción de una nueva y, por lo que parece, se están dando los pasos adecuados para ello. No obstante, se han realizado muchas reformas desde la fundación, como biblioteca, aulas, laboratorios, etcétera. Pero tiene que determinarse su ubicación definitiva y a la espera de ello estamos”.
(La entrevista se acaba aquí, pero nosotros seguimos hablando en Los Limoneros de otros aspectos relacionados con la especialidad de mi interlocutora. Como, por ejemplo, de la prohibición legal de elección de sexo en la reproducción asistida, de nombres de compañeros de su promoción académica y de algunos otros logros de su especialidad, que quedarán para ser reflejados otro día).





