La Semana Santa en La Laguna es tradición, historia y arte sacro, con ese aire “especial” que le dan además las calles y conventos de la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad. Así lo señala Juan Antonio Pérez, quien afronta una nueva Semana Santa como presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías (JHC) de La Laguna, y cuyos días grandes arrancan oficialmente hoy con el tradicional Domingo de Ramos. Una Semana Santa lagunera que Juan Antonio Pérez afirma que está “viva” y en la que ve “relevo generacional”. “No podemos estar de espaldas a los jóvenes, porque son el futuro de las hermandades y cofradías”, enfatiza. Juan Antonio Pérez, doctor en Medicina por la Universidad de La Laguna, está al frente de la JHC desde enero de 2022 (aunque ya lo estuvo también en una primera etapa entre 2005 y 2009) y vive las últimas semanas de su mandato, que arrancó con la vuelta a las calles de las procesiones tras la COVID y concluirá el próximo mes con la ordenación episcopal y toma de posesión del nuevo obispo de la Diócesis Nivariense y la celebración del Año Jubilar.
-¿Cómo ve la Semana Santa de La Laguna de este año?, ¿teme que pasada por agua?
“Yo siempre digo que después de la pandemia todo el mundo se dedica a mirar al cielo para pedir muchas cosas, pero también los cofrades en estos días miramos para ver el tiempo. Eso no está en nuestras manos, lo que Dios quiera será”.
-Con el Domingo de Ramos comienza oficialmente hoy la semana grande de procesiones, ¿qué importancia tiene este día para los laguneros?
“Lo vivimos con intensidad y ganas, porque empieza la semana mayor de la Semana Santa. El día empieza muy temprano porque siempre el primer acto del Domingo de Ramos es la bendición de los palmitos, que cada año se va trasladando a una iglesia y este año toca en La Concepción, y una vez bendecidos van hasta la Catedral, donde el obispo, el administrador diocesano este año, celebra una misa de inicio de la Semana Santa. Y a continuación está la procesión de la Entrada de Jesús a Jerusalén, con la borriquita, como se decía antiguamente”.
-¿Está previsto este año algún cambio en las procesiones?
“Hay varias procesiones que pasan por la calle del Agua y con los trabajos del barranco de la Carnicería no van a poder, ya que la Policía Nacional pidió al Ayuntamiento que esa calle quede libre. Hicimos un estudio y entonces la calle del Agua no la usamos y eso supone que las procesiones de la Madrugada, la Magna, y las del sábado y domingo, pasen por la calle Viana. Entonces, en la procesión de la Madrugada, el Cristo este año coge la calle Viana y va a bajar el callejón de Deán Palahí para entrar en el convento de las Catalinas. Además, con las obras en el convento de las Claras, la virgen saldrá desde el santuario del Cristo también. Y las procesiones del sábado y del domingo de resurrección, que salen de Santo Domingo, subirán el callejón Deán Palahí para coger la calle Viana. En cuanto a la Magna, bajará por San Agustín y entrará por Viana. Además, este año, al llegar a Ascanio y Nieves, en vez de entrar para San Agustín, seguirá hasta la torre de La Concepción y bajará por el callejón de Belén. Esas son las modificaciones más importantes”.
-¿Y el programa de actos incluye alguna novedad?
“Una de ellas es que el día 25 vamos a celebrar un concierto de Pascua en la Catedral, a las 20.00 horas, en el que va a estar la banda de militar junto con el coro Camerata Lacunensis, y nunca habían estado los dos juntos”.
-De las procesiones laguneras, ¿cuál diría que es la que tiene más arraigo y cariño entre la gente?
“De toda la vida ha sido la de la Madrugada, cuando el Cristo de La Laguna sale a las 4 de la mañana y recorre todos los conventos, con las siete paradas, hasta llegar a la Catedral. Y después también una procesión a la que cada año viene más gente es la del Silencio, en la tarde noche del Viernes Santo. Una vez que termina la procesión Magna, nos reunimos todas las hermandades y cofradías para acompañar el Santo Entierro hasta Santo Domingo. Se apagan las luces, no hay música, el silencio es lo que predomina y se acompaña del frío lagunero. Y después la procesión Magna del Viernes Santo, en la que reunimos a todas las hermandades y cofradías y todos los pasos procesionales. También hay algo muy importante que a mí me gusta resaltar, que son los Monumentos de cada iglesia, que yo creo que son una cosa única, y que empiezan el Jueves Santo”.
-¿Cree que la Semana Santa de La Laguna es la más importante de Canarias?
“Cuando se habla de las cosas del querer, lo mejor es lo de cada uno, pero yo soy muy respetuoso. La Semana Santa es única y universal y cada ciudad, cada pueblo, tiene su idiosincrasia. Y en La Laguna pues tiene una gran tradición, no solo de cofradías, sino artística y de años. Y también creo que La Laguna, al ser una ciudad Patrimonio de la Humanidad, tiene esas calles, esos conventos, que hacen especial la Semana Santa”.
-¿Y cómo van los trabajos para su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC)?
“Eso se inició hace unos años, lo propuso el Ayuntamiento y la Junta de Hermandades y Cofradías apoyó esa decisión. Se empezó a hacer un estudio exhaustivo e histórico, acompañándose de historiadores y profesores de la Universidad. Se hicieron sus trámites, y se llevó al Cabildo y creo que está en fase de valoración. Y lo que queremos es que se declare BIC inmaterial”.
-El Tribunal Constitucional reconoció el pasado noviembre el derecho a las mujeres a acceder a la Esclavitud del Cristo, ¿cuál es su opinión sobre esto?
“Como presidente, desde la Junta nosotros respetamos la libre autonomía de cada hermandad, cofradía y esclavitud. Dicho eso, en mi comité ejecutivo, que somos 9 personas, hay cuatro mujeres. Es lo normal en los tiempos que vivimos. En los años 80 había muchas cofradías a las que solo pertenecían hombres y actualmente, de las 28 hermandades, cofradías y esclavitud que hay en La Laguna, solo hay dos que no tienen mujeres, que son la Esclavitud del Cristo y la Hermandad de la Sangre. Pero con el tiempo las mujeres estarán presentes en todas”.
-Y como presidente de la JHC ¿le han trasladado desde la Esclavitud qué van a hacer respecto a esta sentencia?, ¿se verán mujeres en su procesión esta Semana Santa?
“Esta Semana Santa seguro que no, porque primero habría que cambiar los estatutos, y, además, creo que están estudiando recurrirla”.
-Hablando ahora sobre los jóvenes, ¿cree que la Semana Santa de La Laguna y sus cofradías y hermandades, tienen el relevo generacional asegurado?
“Yo veo relevo generacional. Por ejemplo, el año pasado en la cofradía de la Misericordia, entraron 10 chicos nuevos. Ha habido unos altibajos en el desarrollo de la historia. Al final de los años 70, primeros de los 80, las cofradías decayeron y el impulso de entrada de las mujeres le dio aire a la Semana Santa. Ahora, es probable que después de la pandemia haya habido un enfriamiento. Pero la Semana Santa está viva porque ya no nos limitamos a sacar la procesión una vez al año, entonces eso también está trayendo a la gente joven”.
-¿A qué se refiere?
“Primero, somos parte de una sociedad que nos interpela en este momento por miles de causas y las cofradías y hermandades al final tienen que volver a sus orígenes, a su labor caritativo social, sin obviar que somos parte de la Iglesia. Y siempre se habla de que los jóvenes son el futuro. No, son la realidad, ellos nos empujan a nosotros, y es muy importante y no podemos estar de espaldas a ellos porque son el futuro de las hermandades y cofradías, porque ven las cosas de otra manera. Y aquí no sobra nada, se admiten todas las opiniones”.
-Como presidente de la JHC, ¿cuándo acaba su mandato?, ¿y querría continuar?
“Acaba ahora en mayo, y ya no me puedo volver a presentar”.
-¿Y qué balance hace de esta segunda etapa al frente de la JHC?
“La ilusión no la hemos perdido nunca, a pesar de que pueda haber cansancio, ha habido una ilusión y un compromiso importantes. Y se ha incidido mucho en la labor caritativo social, quizás ha sido uno de los ejes fundamentales. Y post pandemia, pues destacar el volver a retomar la actividad de las cofradías”.
-Supongo que ese fue un momento muy importante…
“Yo entré en enero de 2022. Ese mismo mes aún no se sabía si iba a haber Semana Santa, y recuerdo que me preguntaron cuál era mi principal reto, y yo dije que salir a la calle. Salimos con mascarillas, organizados con el ayuntamiento, los pasos que se cargan, en vez de ir por debajo iban por fuera, se tomaron todas las medidas por la pandemia y todo el mundo tenía unas ganas inmensas de volver a retomarlo después de dos semanas santas sin salir a la calle. Y la verdad es que aquello me dio fuerzas para seguir”.
-Y ahora cierra mandato con la ordenación episcopal y toma de posesión canónica del nuevo obispo de la Diócesis Nivariense, ¿qué le parece su nombramiento?
“Creo que puede ser un gran obispo, es una gran elección. Es un hombre de nuestro tiempo, es cofrade, de la Hermandad de los Nazarenos de Vegueta, y es un hombre muy preparado, con idiomas”.
-También coincide su fin de mandato con el Año Jubilar, ¿tienen previsto algún acto por esta celebración?
“El día 18 de mayo, que es domingo, se va a celebrar una procesión general por el Jubileo de hermandades y cofradías de la Diócesis de todo Tenerife, a las que hemos invitado a participar, y todavía estamos trabajando en ello. Esto lo organizamos el Obispado y la JHC. Será una procesión y habrá nueve pasos en la ciudad, y habrá una vigilia previa el sábado por la noche ”.





