La Guardia Civil ha investigado recientemente a dos personas en Gran Canaria por un presunto delito de simulación, después de detectar incongruencias en las denuncias que habían presentado. Los hechos se registraron en las localidades de Vecindario y Mogán, según ha informado el cuerpo.
Caso 1: supuesto robo en un vehículo en Vecindario
A principios de abril, la Guardia Civil recibió la denuncia de una persona que afirmaba haber sido víctima de un hurto en su vehículo particular en Vecindario. Según relató, le habían sustraído aparatos electrónicos y un instrumento musical, con un valor total superior a los 4.000 euros. Además, indicaba que uno de los objetos robados había sido localizado a la venta en un establecimiento.
Tras realizar las gestiones pertinentes, los agentes comprobaron que la ubicación del vehículo el día del supuesto hurto y la documentación del establecimiento no coincidían con lo descrito en la denuncia. Finalmente, pudieron determinar que el robo nunca ocurrió y que la denuncia era falsa, por lo que esta persona fue investigada por simular un delito.
Caso 2: falso robo violento en Mogán
El segundo caso tuvo lugar en el municipio de Mogán, donde una persona denunció haber sido víctima de un robo violento mientras paseaba por una travesía. Según su versión, dos jóvenes encapuchados le sustrajeron un bolso que contenía 800 euros.
La investigación incluyó entrevistas a vecinos y comerciantes de la zona, pero no se encontraron pruebas que confirmaran la versión de los hechos. Además, en el momento y lugar denunciados había presencia de efectivos del área de prevención de la delincuencia de la Guardia Civil, quienes no detectaron ninguna anomalía ni incidente similar. Como resultado, esta persona también fue investigada por simulación de delito.
Simular un delito tiene consecuencias legales
La Guardia Civil recuerda que simular delitos o presentar denuncias falsas es un delito tipificado en el Código Penal, que puede conllevar multas económicas y otros efectos legales. Además, estas falsas denuncias suponen una pérdida de recursos y de tiempo para las fuerzas de seguridad.






