El Grupo DISA defendió ayer sus proyectos eólicos El Pilón I, ubicado en Fasnia, y El Pilón II, en Güímar, tras las declaraciones de la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, de ambas corporaciones y de una plataforma vecinal.
La empresa reiteró en un comunicado su compromiso con el desarrollo de energías renovables en Canarias, asegurando que ambas iniciativas “cumplen con el planeamiento: El Pilón I se ubica en suelo rústico para infraestructuras energéticas y El Pilón II, en suelo rústico agrícola”.
DISA subrayó que los dos espacios protegidos que menciona el Cabildo son el barranco de Fasnia y Güímar y el malpaís de Güímar. “Con relación al primero, los apoyos de la línea aérea están colocados fuera del espacio protegido. Por lo que respecta al segundo, la línea es soterrada en el camino exterior que delimita el malpaís de Güímar, camino existente por el que transitan vehículos, por lo que no afecta para nada a su espacio”, indicó.
No obstante, la compañía asegura que los proyectos aún se encuentran en fase de tramitación, en la que es posible introducir “cuantas modificaciones desee el Cabildo para adaptarse a sus preferencias, a pesar de que cumplen con la normativa medioambiental”.
Según DISA, estos ajustes contemplarían tanto la reubicación de aerogeneradores como los trazados de los apoyos y la línea de evacuación eléctrica.
Con una potencia renovable instalada de 120 MW en el Archipiélago, DISA subrayó que todas sus infraestructuras han sido desarrolladas cumpliendo con la normativa vigente, adaptándose cuando ha sido necesario para evitar impactos negativos en el territorio, el medio ambiente y el patrimonio natural. Asimismo, la compañía destaca que los proyectos han sido diseñados con una “lógica de mínima afección ambiental y territorial”, y que el trazado de la línea eléctrica, que combina tramos aéreos y subterráneos, ha sido pensado para adaptarse a caminos, pistas y carreteras existentes.
Finalmente, DISA reafirmó su voluntad de colaboración tanto con las administraciones como con los vecinos, y su compromiso con una transición energética que sea sostenible, viable y respetuosa con el entorno natural.
Los primeros en pronunciarse en contra de estos proyectos fueron los gobiernos locales de Güímar y Fasnia, que manifestaron formalmente su profundo rechazo. La corporación municipal, de forma unánime, con el alcalde de Fasnia, Luis Javier González (PSOE), a la cabeza, presentó alegaciones, que se encuentran ambas en fase de consulta pública.
En Güímar, la corporación municipal -conformada por CC, PSOE y USP- aprobó también mociones en contra de El Pilón II. La abstención de PP y NC impidió la unanimidad. A su vez, la corporación presentó 82 alegaciones formales.
Valores ambientales
El pasado jueves, Rosa Dávila explicó que, según el informe elaborado por la Dirección Insular de Planificación Territorial, Patrimonio Histórico y Paisaje, tanto la ubicación prevista para los aerogeneradores como el trazado de las líneas eléctricas de evacuación inciden negativamente en los valores ambientales, paisajísticos y faunísticos del enclave. En particular, se señala el riesgo para especies protegidas, la alteración del hábitat natural y la pérdida de calidad visual del paisaje, aspectos especialmente sensibles en un espacio protegido de este nivel.
El informe se trasladó al consejo de gobierno del Cabildo y será remitido en los próximos días a la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, dentro del procedimiento de evaluación ambiental y autorización administrativa que gestiona el Ejecutivo regional, según informó Rosa Dávila, que añadió que “defendemos con firmeza el desarrollo de energías limpias y renovables, pero no a costa de la naturaleza”.





