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El asombroso récord de unos andaluces en el Teide

Ya lo habían realizado en otros picos de España, pero faltaba en el más alto
El asombroso récord de unos andaluces en el Teide
El asombroso récord de unos andaluces en el Teide

Por Fermín Vallecillos. Todavía se vive latente la activación de fuego y lava del volcán de La Palma en septiembre del pasado año, que la hizo aumentar de superficie en 500,000 metros cuadrados, pero es en la isla de Tenerife donde se encuentra el Teide, inactivo desde los últimos mil años, y que supone la mayor altura de toda España con sus 3.718 metros, siendo además el tercer volcán más alto del mundo.

Decir algo así tan repetido como “subir al Teide”, no es lo mismo que la realidad de hacerlo y de vivir su ascenso con el contraste y la sucesión de nuevas y fuertes experiencias, sobre todo para los peninsulares que se acercan a Tenerife. Cuando el teleférico te deja en La Rambleta (único del mundo que funciona íntegramente con energía fotovoltaica), queda todavía un engañoso ascenso de casi 200 metros. Es un acusado desnivel que supera una pendiente del 60 %, no apto para todo el mundo, ya que se requiere de unas buenas condiciones físicas para superar también el soroche, o mal de montaña. No en vano, alguna que otra persona se ha desmayado nada más salir del teleférico y dar sus primeros pasos.

Durante el ascenso, y según la conformación de la humedad de la atmósfera, es probable que se forme con las nubes la inusitada corona irisada que rodea el sol, como un arco iris redondo. Por otro lado, en esa subida siempre entre rocas y pedrascos, se podrá ver algún que otro lagarto adaptado a esas sobrenaturales alturas. También se pasará por alguna fumarola, y conforme se va llegado a la máxima altura se respira el penetrante olor del azufre que está en el aire.

El ascenso puede llevar al menos media hora hasta para los más fornidos, donde los vahidos son frecuentes, y por tanto son necesarias frecuentes paradas para recuperarse. Son también los momentos para sorprenderse, al llevar la vista hacia tan excepcionales panorámicas. Todo el Teide es un mirador.

Pero ¿qué supone poner los pies en lo más alto del del Teide?

En este caso, es la meta de un reto iniciado por Verónica Fernández Benítez, su marido José M. Gómez Martínez y por Fermín Vallecillos Olvera, que fueron los primeros, o al menos de los que formalmente se tenga noticia, en poner los pies real y literalmente en lo más alto de la península Ibérica, y la única manera de conseguirlo era haciendo el pino en la misma cima del Mulhacén, proeza de la que se hizo eco el Diario de Cádiz (3/junio/2024), como el Ideal de Granada (11/junio/2.024)

Pero en esta ocasión, la del pasado miércoles 21 de mayo, y ya estando en la cima del Teide tal objetivo parecía en principio imposible. Un clavo de bronce con una redondez de 4 cm, fija el punto de mayor altura, el filón que sirve de referencia geodésica, pero que estaba entre un firme irregular de piedras angulares que dificultaban o se clavaban al ponerse de cabeza, y al otro lado, si caías, esperaba el terrible monstruo del vacío con la boca abierta. Para ello estaba en constante vigilancia José M.ª Pérez, un experimentado guía oficial de montaña imprescindible para subir al Teide, y que tiene su propia empresa Patea tus Montes. En este caso, hizo también de «notario» en la proeza de estos osados aventureros.

¡Lo consiguieron!: nuevo récord de poner los pies, en la máxima altura del territorio español

Se tratan de unos portuenses que les han sacado gusto a la aventura, y que se desplazaron con ese propósito a la isla de Tenerife, y ya de paso recorrer durante unos días los fascinantes y variados lugares que ofrece la isla. Un récord con méritos añadidos, ya que Verónica cuenta ya con 58 años, y Fermín 78, han leído bien: setenta y ocho años.

El matrimonio, Verónica y J. Mari, los dos portuenses de pura etnia y sal gaditana, son también muy aficionados al cicloturismo, y que no paran de hacer méritos sorprendiendo con sus ocurrencias a su entorno familiar, incluso a sus dos hijas, ya independizadas, Paloma y Marta. Fermín, portuense de adopción, pero granadino, destaca la importancia para la jubilación de irse confeccionando con tiempo alguna buena «reserva biológica» con el ejercicio físico. Es autor del libro Andalucía Prohibida (Universo de Letras. 10 Oct. 2.024)

Tanto Verónica como Fermín, son también muy aficionados al Camino de Santiago, y que lo llevan haciendo año tras año con otros entusiastas de estas aventuras en pro de una vida más activa y saludable. Fermín, por ejemplo, llleva más de 5.000 Kms de recorrido sellados en sus correspondientes credenciales.