Un pasajero fue arrestado por la Policía de West Midlands en un vuelo de TUI que cubría la ruta Gran Canaria–Birmingham, tras agredir a una azafata y asegurar que “el avión se va a estrellar”. El incidente se registró poco antes de la una de la madrugada, cuando la aeronave comenzaba la maniobra de aterrizaje, según informa The Sun.
Según varios testigos, el hombre, aparentemente bajo los efectos del alcohol, se levantó de su asiento y trató de acceder al baño sin autorización. Tras ser reprendido, regresó brevemente, pero no tardó en volver a levantarse y, esta vez, golpeó en la nariz a una de las tripulantes.
Durante los minutos siguientes, la tensión se mantuvo alta. La tripulación intentó reducirlo usando un kit de sujeción, pero sin éxito, y varios auxiliares pidieron ayuda en voz alta. Entre los 220 pasajeros, incluidos varios niños, crecieron el nerviosismo y los murmullos.
Algunas azafatas llegaron a sollozar ante la agresividad del individuo, que continuó afirmando, entre gritos, que el avión corría peligro, según el citado medio. Varios viajeros acudieron en apoyo de la tripulación, intentando contenerlo sin exponerse a nuevos ataques.
Al tocar tierra en el aeropuerto de Birmingham alrededor de la 1.10 horas, tres agentes ascendieron al fuselaje y rodearon al pasajero. Tras un breve forcejeo, lo esposaron y lo llevaron al exterior, donde fue subido a una furgoneta policial.
Los demás viajeros, aliviados, aplaudieron la intervención. El operativo concluyó aproximadamente una hora después de que comenzara la alteración en pleno vuelo.
TUI y la Policía de West Midlands han indicado que, por protocolo, no ofrecerán más detalles hasta que se completen las investigaciones.





