Llegan las ciclocalles a Santa Cruz. Un total de 52 vías del centro urbano ya han comenzado a ver reducida la velocidad del tráfico a 30 kilómetros por hora, con el objetivo de adaptar la circulación vial para que convivan coches, bicicletas y patinetes. Una transformación de calles, enmarcada en el proceso de implantación de la primera Red de Movilidad Personal capitalina, con el que se persigue hacer el tránsito más seguro y cómodo para los ciclistas.
El Ayuntamiento capitalino, a través del área de Servicios Públicos, ha iniciado a lo largo de esta semana los trabajos de pintado en calzada de la nueva señalización horizontal que indica la limitación de velocidad y que no implicará eliminar aparcamientos.
Se trata de un proyecto que ordenará la circulación de los vehículos de movilidad personal (VPM) como patinetes y bicicletas, garantizando la seguridad vial y la convivencia entre peatones, coches y usuarios de estos medios de transporte urbano.
Las labores de pintado ya se están llevando a cabo en las siguientes calles y avenidas de la ciudad: calle La Marina, callejón Bouzas, calle San Francisco, calle de la Rosa, calle Santa Rosalía, calle San Vicente Ferrer, calle Méndez Núñez, calle San Isidro, calle Aguere, calle Afilarmónica Nifú Nifá, puente Serrador, calle Valentín Sanz, calle San Francisco de Paula, prolongación Ramón y Cajal, calle Juan de Padrón, calle Imeldo Serís, avenida Rambla Pulido, avenida Islas Canarias, avenida Ángel Guimerá, calle Suárez Guerra, calle San Clemente; calle Callao de Lima, calle Numancia, avenida 25 de Julio, calle Enrique Wolfson, calle Horacio Nelson, calle Salamanca, calle Domingo Pérez Minik, calle del Olvido, calle Comodoro de Rolín, avenida Madrid, calle Unamuno, calle Eduardo Zamacois, calle Góngora, calle Garcilaso de la Vega, calle Leoncio Rodríguez, calle Lepanto, calle Orellana, avenida del Carmen y plazoleta Gravina.
Carriles
El alcalde, José Manuel Bermúdez, aseguró ayer que “esta actuación es un paso más para ordenar esta Red de Movilidad Personal, que cuenta con una longitud de 18,7 kilómetros y que combinará carriles bici segregados y ciclocalles”. Así, añadió que “Santa Cruz se está adaptando a los nuevos tiempos y está apostando por una movilidad más segura, moderna y sostenible”.
Por su parte, el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, explicó que “la nueva señalización responde a la necesidad de regular de forma clara y visible los espacios compartidos por los distintos tipos de vehículos” y añade que “con esta red daremos seguridad jurídica y física a quienes usan patinetes y bicicletas, pero también a los conductores y a los peatones. Las calles a 30 kilómetros por hora serán espacios más seguros para todos”.
Además, el edil reiteró que “en ninguna de las calles incluidas en esta primera fase se eliminan plazas de aparcamiento, lo que garantiza que la implantación de la red no afectará a los residentes ni a la actividad comercial”.





