Santa Cruz de Tenerife se volcó ayer con la tradicional celebración del desfile del Día de las Fuerzas Armadas. Casi 40 años después, es la segunda ocasión en la que la capital chicharrera ha acogido esta conmemoración, desde aquel 1986 en el que el ahora rey participó como caballero cadete de la Academia General Militar. El acto generó ayer una gran expectación en la ciudad, congregando a miles de personas a lo largo de todo el recorrido del desfile terrestre y aéreo, que estuvo presidido por los reyes de España, Felipe VI y Letizia.
A Sus Majestades los acompañaron la ministra de Defensa, Margarita Robles, el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez; el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro Esteban López Calderón, entre otras muchas autoridades civiles y militares.
La jornada contó con un tiempo agradable, aunque el calor apretó por momentos, y estuvo teñida con los colores de centenares de banderas. Desde primera hora se pudo ver a gran cantidad de gente acercándose a la zona del desfile y los balcones de los edificios colindantes se convirtieron también en improvisados escenarios desde los que numerosos vecinos disfrutaron del recorrido, que transcurrió por la avenida de la Constitución, desde la altura del Recinto Ferial hasta la rotonda de Víctor Zurita Soler.
En el desfile participaron alrededor de 3.300 integrantes del Ejército de Tierra, Armada, Ejército del Aire y del Espacio, Unidad Militar de Emergencias, Guardia Real y Guardia Civil (de los que 425 eran mujeres); así como 45 aeronaves y un centenar de vehículos a motor.
Una de las novedades de este año fue que se decidió que no participasen los caballos que tradicionalmente escoltan al rey, y que posteriormente conforman la agrupación montada durante el desfile a pie, por el estrés que podía suponer traerlos desde la Península.
Además, otra novedad fue la participación en el desfile a pie de la bandera del Eurocuerpo, que fue portada por un oficial español y escoltada por suboficiales de 6 países, según información del Ministerio de Defensa.
Con extrema puntualidad comenzaría el acto a las 11.30 horas con la llegada de los reyes de España, que fueron recibidos con aplausos y vítores por parte del público y con honores militares y salvas, mientras sonaba el himno de España. A continuación, el rey pasó revista al Batallón de Honores y saludó a las autoridades.
Posteriormente, sería el momento del izado de la bandera nacional, que trajo por el aire uno de los tres paracaidistas de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire que saltaron y aterrizaron con absoluta precisión, siendo uno de los momentos más espectaculares del desfile. Otro de ellos portó la bandera del 10º aniversario de la proclamación del Rey, otra de las novedades de este año. Con la bandera nacional ya en tierra se procedió a su izado acompañado por salvas, el himno nacional y al grito de Viva España.
Seguidamente tendría lugar uno de los momentos más emotivos del acto con el homenaje a los que dieron su vida por España, un sentido tributo a la memoria de aquellos que han sacrificado su vida en servicio a la nación y en el que el Rey depositó una corona de laureles en homenaje, y que culminó con el sobrevuelo de la Patrulla Águila tiñendo el cielo de Santa Cruz con los colores de la bandera nacional.
A partir de aquí comenzaría el desfile aéreo, en el que el bajo techo de nubes obligó a reducir en una decena el número de aeronaves participantes, que finalmente fueron 45 (18 cazas y 27 helicópteros).
El acto continúo con el desfile terrestre, que comenzó con el desfile motorizado en el que participó en torno a un centenar de vehículos de las distintas unidades de los Ejércitos de Tierra, del Aire y del Espacio, y la Armada, junto a la Guardia Civil y otros cuerpos de seguridad, como la sección de motos de la Guardia Real o carros de combate, entre otros muchos tipos de vehículos. Por último, llegaría el turno del desfile a pie de las diferentes unidades, en el que como es habitual participó la mascota de la legión, un ejemplar de la especie caprina de un año y medio de vida llamado Camarón. El paso de la Unidad Militar de Emergencias y de la Guardia Civil recibirían los mayores aplausos del público, así como las unidades con base en Tenerife.
El desfile culminó con otro sobrevuelo de la Patrulla Águila y el posterior saludo de los Reyes a las autoridades militares responsables y participantes en el desfile y su despedida, cerrando el acto el arriado de la bandera.
Posteriormente, el alcalde de Santa Cruz destacó el “éxito” del acto y que “el pueblo de Santa Cruz se ha volcado con nuestras Fuerzas Armadas durante toda la semana”, según informó el Ayuntamiento en un comunicado. “A las Fuerzas Armadas hay muchas cosas que agradecerles, porque siempre han sido un ejemplo de entrega, de solidaridad y de ayuda cuando la hemos necesitado en nuestra historia reciente”, recordó.
Desde el Ministerio de Defensa informaron de que la ministra, que agradeció las muestras de cariño de los ciudadanos hacia las Fuerzas Armadas, se reunió en la Capitanía General de Canarias con familiares de fallecidos y heridos en acto de servicio.























