El Festival de Cine de San Sebastián homenajea a la actriz Marisa Paredes, fallecida en diciembre, en el cartel de su edición número 73, que se celebrará del 19 al 27 de septiembre. Además, entregará un Premio Donostia honorífico a la productora Esther García, al cumplirse 40 años de la creación de la compañía El Deseo.
El Centro Internacional de Cultura Contemporánea Tabakalera albergó este miércoles la presentación, a cargo del director del Zinemaldia, José Luis Rebordinos, y la responsable de Comunicación del certamen cinematográfico, Ruth Pérez de Anucita, de los carteles de esta edición, que firma el estudio donostiarra Wallijai.
“Por octavo año consecutivo, una gran figura de la cinematografía contemporánea protagoniza un cartel, que desde 2018 ha estado presidido por los retratos de Isabelle Huppert, Penélope Cruz, Willem Dafoe, Sigourney Weaver, Juliette Binoche, Javier Bardem y Cate Blanchett”, anunciaron tras desvelar la imagen oficial de 2025, con Marisa Paredes vestida de fiesta, en un cartel diseñado por Wallijai a partir de una instantánea tomada por el fotógrafo Manuel Outumuro en Madrid en 2000, para el especial de Navidad de la revista Fotogramas.
Los carteles de las secciones mezclan fotografías de siluetas de personas de diversos géneros y edades e ilustración, jugando con la idea de que todas las personas llevan distintas películas en su interior. Cada uno incluye referencias más o menos expresas a diferentes géneros: al drama (New Directors), al cine bélico (Horizontes Latinos), al romántico y al musical (Zabaltegi-Tabakalera), a la ciencia ficción (Perlak), al anime (Nest), al terror (Culinary Zinema), al de aventuras (Zinemira) y al wéstern (Made in Spain).
A estos carteles se sumarán próximamente los tres de la iniciativa Klasikoak, que desde 2024 agrupa bajo la misma marca tres propuestas: la retrospectiva Klasikoak, que este año estará dedicada a la guionista estadounidense Lillian Hellman; la sección Klasikoak del festival y el ciclo de la Filmoteca Vasca que se desarrolla entre octubre y diciembre en Bilbao, San Sebastián, Pamplona, San Juan de Luz y Vitoria.
Rebordinos recordó que será la segunda vez que Paredes protagonice el cartel del festival, ya que en 2006 fue representada como La dama de Shanghai. El fotógrafo Manuel Outumuro, emocionado, recordó a Paredes como una de esas musas que “no se encuentran cada día”. “Algunos actores no saben cómo son y no saben ser ellos mismos ante la cámara, pero Marisa venía y te decía: ‘Esto es lo que hay, a ver qué puedes hacer’, ante lo cual un fotógrafo se crece”, explicó. “Eso solo lo consiguen unos pocos, los que tienen talento, están muy seguros de sí mismos y dan toda su confianza al que está al otro lado de la cámara”.
RECONOCIMIENTO
Rebordinos también anunció que la productora Esther García (Cedillo de la Torre, Segovia, 1956) recibirá un Premio Donostia honorífico. García, que ha trabajado en más de un centenar de producciones, se enroló en 1986 en la productora El Deseo, creada en 1985 por los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar, por lo que ahora cumple 40 años.
Antes, y también durante, trabajó de secretaria, ayudante o jefa de producción en films como Pim, pam, pum… ¡Fuego! (Pedro Olea, 1975), que compitió en San Sebastián; Siete chicas peligrosas (Pedro Lazaga, 1979), Sé infiel y no mires con quién (Fernando Trueba, 1985), El año de las luces (Trueba, 1986), La vida alegre (Fernando Colomo, 1987) o El juego más divertido (Emilio Martínez Lázaro, 1988). A partir de su primera colaboración con Almodóvar en Matador (1986), García ha sido una pieza fundamental en los proyectos del director manchego, al tiempo que ha destacado por su compromiso feminista.
Por otro lado, el festival continúa alimentando su archivo histórico. Entre los carteles que faltaban por recuperar en condiciones óptimas figuraban los de 1959 y 1971, adquiridos de colecciones privadas de Londres y Madrid, respectivamente. El primero es obra de Alfredo Tienda y el segundo, de Navarro. En esas ediciones ganaron la Concha de Oro Historia de una monja (Fred Zinnemann, 1959) y La rodilla de Clara (Éric Rohmer, 1971).





