el rosario

La XLIX Romería de La Esperanza reúne a más de 7.000 personas

El fresco acompañó a los miles de romeros y romeras que escoltaron a la Virgen, junto con carros, barcos, agrupaciones y rebaños
La XLIX Romería de La Esperanza reúne a más de 7.000 personas

El típico tiempo fresco de La Esperanza no falló este año en la XLIX edición de su romería. Quizás eso, unido a su ganada reputación de “generosa” en lo que se refiere al reparto de comida y bebida desde las carretas, hizo que este año más de 7.000 personas, según fuentes de la Policía Local, acudieran a disfrutar de la romería, según destacaron desde el Ayuntamiento de El Rosario.

Alrededor de una veintena de carros y barcos, acompañados por parrandas, la danza de cintas de Guamasa, agrupaciones folclóricas, burros y rebaños de las ya populares “cabras y ovejas-bombero” de Hilario Barrios, Kiko y de Eulalio Domínguez, brindaron honores y ofrendas a la Virgen de La Esperanza.


El día comenzó las 11.30 horas con la eucaristía en la parroquia Nuestra Señora de La Esperanza, cantada por la Agrupación Folclórica Amigos de La Esperanza, seguida de la procesión de la imagen hacia el pórtico del Ayuntamiento, donde recibiría las ofrendas y los cantos y bailes de cada agrupación.

La tradición, en La Esperanza


Como cada año, la acompañaron en el trayecto las autoridades locales, encabezadas por el alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, quien, junto a la primera teniente de alcalde, Fátima Gutiérrez, realizó la primera ofrenda floral y de alimentos a la Virgen, en nombre del Ayuntamiento. A partir de entonces, cada agrupación participante hizo lo propio, donando su propia cesta de alimentos, que serán repartidos a través de la parroquia a personas necesitadas del municipio, y entonando folías, malagueñas o isas.


Como siempre, el cortejo de la romería lo abrió la carreta de la Romera Mayor, Luana Isabel Peixoto, junto a su corte de honor. Tras ella, llegaron el resto de carros con familias tradicionalmente vinculadas a la fiesta como la de Fernando Estévez, Virginia Torres o Jorge Díaz, de la familia Los Verga, y las carretas de empresas patrocinadoras como Cajasiete, Egatesa y Montesano (ahora con el apellido Frimancha tras su integración). Estas dos últimas han instaurado ya la costumbre de repartir entre los visitantes bandejas de diferentes tipos de carnes. El resto de carreteros repartieron también vasos de vino, huevos duros, pan con chorizo, pinchitos de carne, sangría y hasta croquetas.