Todo comenzó en los altos de Candelaria y Arafo tal noche como la de hoy, 15 de agosto, hace dos años. Las llamas, impulsadas por vientos fuertes, se propagaron a una velocidad que desbordó a los equipos de extinción.
Tal fue así que arrasaron cerca de 15.000 hectáreas en 12 municipios y se convirtió en el incendio forestal más grave de España en 2023 y en el peor de la Isla en los últimos 40 años por la cantidad de masa forestal que ardió y las dificultades que planteó a los medios terrestres y aéreos.





