conversaciones en los limoneros

Alberto Luengo, arquitecto y fotógrafo tinerfeño: “Desde 2018, los móviles han mejorado a las cámaras profesionales”

Con 21 años ya era arquitecto y lleva 50 años de profesión, realizando multitud de trabajos en sociedad, de edificación, urbanismo y temas variados
Alberto Luengo, arquitecto y fotógrafo tinerfeño
Alberto Luengo arquitecto, fotógrafo y el mayor experto mundial en salinas. / Fotos: Sergio Méndez

Alberto Luengo Barreto (Santa Cruz, 1954) nació en el seno de una familia numerosa: 10 hermanos. Hasta los 8 años vivió en Granadilla, donde su padre era registrador de la propiedad, y luego se formó en Santa Cruz, en el colegio de San Ildefonso. Más tarde ingresó en la Escuela de Arquitectura de Las Palmas y posteriormente en la Escuela de Arquitectura de Madrid.

Terminó sus estudios en 1975. Con 21 años ya era arquitecto y lleva 50 años de profesión, realizando multitud de trabajos en sociedad, de edificación, urbanismo y temas variados.

Con el paso de los años se fue concentrando principalmente en actuaciones litorales, actuaciones en salinas y edición de libros, exposiciones y presentaciones diversas.

-¿Te consideras más arquitecto que fotógrafo?
“Pues no lo sé. Con 18 años ya hacía fotos y tenía un laboratorio de revelado en blanco y negro. Recorrí toda Canarias, incluidos los islotes, en la década de los 80 y de esos trabajos dispongo de unos 8.000 negativos en formato 6×7. Ahí veo con tristeza los paisajes desaparecidos, principalmente en el Sur de Tenerife”.

-¿Y ser arquitecto que significó para ti?
“Pues la carrera no sólo me enseñó a dibujar sino que tuvo una especial incidencia en mi labor como fotógrafo: ver, encuadrar, saber de dónde viene la luz, que es la que realmente logra la foto. Dispongo de un fondo de más de 200.000 fotografías, la mayoría de ellas de paisajes canarios”.

-Me dices que el móvil puede hacer fotos profesionales. ¿Mejor que las cámaras convencionales?
“A partir de 2018, y después de comparar las fotos obtenidas con las cámaras con las realizadas con el móvil, me di cuenta de que los celulares de última generación (de hecho los voy cambiando a menudo, dado que sus cámaras van aumentando de calidad) no queman ni los blancos ni los negros, cogen luz donde no llegan las cámaras, tienen un estabilizador de nivel, han ido corrigiendo el pixelado y disponen de una función de “editar” que magnifica las fotos y te permiten enviarlas de forma instantánea”.

-He oído que se te considera una autoridad mundial en salinas. Cuéntame eso.
“Inicié el contacto con las salinas en 1981, en las desaparecidas salinas del Camisón, en Las Américas. A partir de ese momento revisamos todas las salinas tradicionales de Canarias, muchas de las cuales o habían desaparecido o se encontraban abandonadas, en los años 60 y 70, de un patrimonio que superaba las 60, de las cuales sólo nueve de ellas permanecen activas”.

-Se están perdiendo, entonces.
“Es que existían también unos 300 puntos de recogida de sal de salinas naturales, el grueso de ellos caídos en el olvido”.

-Y luego vinieron los libros, tan interesantes, publicados.
“A partir de entonces, y con la participación de Cipriano Marín Cabrera, publicamos la primera edición del libro El Jardín de la Sal, que dio lugar a un programa Regis de recuperación de las salinas de Canarias”.

-Y después ya no pararon.
“Durante la década de los 90 del siglo pasado editamos también el libro de Tenerife y el Mar, desarrollado ese programa por el Cabildo de Tenerife, también en colaboración con Cipriano Marín”.

-Y entonces se pusieron a recorrer las salinas del mundo.
“Durante esa década y en décadas posteriores visitamos las salinas litorales españolas, algunas de interior, las portuguesas, las de Baleares, la de las Landas del Atlántico francés, las de Sicilia, las de Cabo Verde y otras tres grandes de ellas, en el Oeste africano”.

(En medio de la conversación en Los Limoneros hablamos de la presión poblacional de las Islas Canaria. “Es imposible que sigan llegando 20.000 personas a residir en Canarias cada año, más los 60.000 inmigrantes africanos, muchos de los cuales se quedan. Es imprescindible una moratoria y bloquear los terrenos urbanizables. En ese sentido, bueno, y en muchos, César Manrique fue un monstruo del urbanismo, pero lamentablemente lo perdimos. No deberíamos tener tampoco una flota de vehículos que, puestos en fila india, llegarían a alcanzar los 12.000 kilómetros y sigue creciendo esa cifra”).

Alberto Luengo, arquitecto y fotógrafo tinerfeño
Alberto Luengo arquitecto, fotógrafo y el mayor experto mundial en salinas. / Fotos: Sergio Méndez

-Sigues con los libros. Por cierto, preciosos.
“En este momento tengo terminado el Libro Blanco de la Sal, sobre las salinas a nivel mundial y donde nadie ha llegado, tocándose en él todos los temas de las salinas y del mundo de la sal; y el Libro de la Historia de las Salinas de Lanzarote, la Isla de la Sal. Ambos están acabados, pendientes de publicar, pero sin financiación”.

-Además de una labor de restauración.
“Sí, a su vez he realizado multitud de proyectos de restauración de salinas, algunos ya ejecutados, y numerosos informes sobre salinas y la sal, en diferentes geografías”.

-¿Es cierto que coleccionas arena?
“Sí”.

-¿Y eso?
“El origen del pasado recolector del ser humano me llevó directamente al coleccionismo. Y esta es la base del desarrollo de las ciencias de la naturaleza, que se concentra en la taxonomía, la clasificatoria y la iconografía. Una parte analítica y una parte simbólica, fundamentalmente la litoral, que sin el coleccionismo de arenas no hubiera sido posible”.

-Qué interesante.
“Los es, porque ello me llevó a introducirme en la geología, la geomorfología, la dinámica litoral e incluso en la botánica, como una forma de poder explicar la naturaleza, si bien hoy existe una cierta discusión acerca del coleccionismo privado y su legitimación”.

-¿Cuál es la arena más difícil de obtener?
“Sin duda, aquella que te requisan en las aduanas, dado que la extracción de recursos naturales se vuelve cada día más complicada, si bien la mía tiene un carácter marcadamente científico”.

-Vamos a hablar de arquitectura, Alberto. Tú vives en una casa racionalista. ¿Qué significó Marrero Regalado en la arquitectura canaria?
“José Enrique Marrero Regalado, natural de Granadilla de Abona, es posiblemente el arquitecto tinerfeño más importante del siglo XX, junto a su coetáneo Miguel Martín Fernández de la Torre, en Gran Canaria”.

-Y con una producción asombrosa.
“Realizó en torno a unos 2.000 proyectos, en dos líneas arquitectónicas separadas, racionalismo y neo canario, siendo además un excelente diseñador de puertas, ventanas y rejas”.

-¿Mantienes conexiones con su estilo?
“A mí me unen con él tres circunstancias: haber vivido en Granadilla, ser arquitecto como él y residir en un edificio racionalista de 1937, realizado por él, con una soberbia tipología de planta, con una escalera común de alto nivel, que no se sabe bien por dónde sube y por dónde baja”.

-También tienes afinidad -y libros- sobre los dragos.
“Mi objetivo con los libros es siempre doble. Por un lado, analizar y desarrollar conocimientos no tratados y por el otro abordar políticas de protección de bienes no reconocidos y en peligro de desaparecer”.

-Háblame de tu obra sobre los dragos.
“El libro de la Morfologya del Drago, Morfotypos y Geometrya es un estudio morfológico del drago y acomete la descripción detallada de unos 82 ejemplares de porte, teniendo como objetivo proceder a la catalogación insular de unos 100 dragos de porte, dado que Tenerife es la isla de los dragos, y arbitrando medidas de conservación y protección, dado que en estos últimos años han caído cuatro dragos de importancia y otros tiene problemas de mantenimiento”.

-Has escrito sobre los charcos marinos. Un tema apasionante.
“Aparte de los libros sobre salinas ya comentados publicamos en 2018 el libro de Los Charcos de Marea de Canarias y actualmente estoy concentrado en la publicación de El Libro de la Tosca y el Jable. Los paisajes secretos del Sur de Tenerife, un paisaje único a nivel regional y un erosivo sálico de relevancia mundial, que ya presenta serias afecciones físicas o urbanísticas”.

-Y hay más, ¿no?
“En paralelo se desarrollan otros dos tomos anexos, pero independientes, el Libro de las Represas de Tosca del Sur de Tenerife y el Libro de los Dibujos de la Tosca y el Jable, más de 200 láminas en DIN A3, que recogen la iconografía de los paisajes de tosca y sus diferentes detalles morfológicos o botánicos. Este último está ya en imprenta. Pero a su vez tengo en cartera otros diez libros más en diferentes estados de redacción y sobre temas diversos”.

-Volvemos a la sal. Dicen los grandes cocineros que la mitad del sabor de la comida lo da la sal. ¿Cómo es la nuestra?
“La calidad de la sal es inversamente proporcional al tamaño del recipiente. Ello quiere decir que las salinas intensivas de tajo pequeño, como las tradicionales canarias, dan una sal de mayor interés gastronómico que las salinas extensivas continentales”.

-¿Por qué?
“Porque producen una sal de grano más pequeño, de menor densidad y con mayor presencia de oligoelementos, con un sabor franco a mar sin que esté refinada, si bien dicha calidad diferencial no está reconocida por el mercado. Pero no se entienden los diferentes alimentos, ni las salsas o productos salados sin el concurso de la sal, el mayor saborizante”.

(Le pregunto a Alberto Luengo si es posible salvar el territorio de Canarias y se explaya. Pero no tengo espacio. Recojo su conclusión: “Canarias, con sus 7.000 kilómetros, tiene más turismo que Marruecos y acoge cerca del 20% del turismo español. Movimientos de tierra, extracciones, machacadoras, restos de invernaderos, apertura indiscriminada de pistas, taludes abiertos, tráfico indiscriminado por pistas del medio rural, molinos eólicos, placas fotovoltaicas, redes aéreas y obras asociadas, vertidos al mar sin depurar, alteraciones en el entorno de las obras públicas, chaboleo descontrolado, etcétera, nos dan una idea de las graves afecciones que presenta el paisaje canario, con mayor incidencia en las islas de mayor población”).

-¿Moratoria hotelera urgente?
Las islas son manifiestamente insostenibles e invisibles, siguen desatadas las inversiones turísticas que están afectando incluso a paisajes vírgenes, complicadas con la intervención de los fondos buitres y el desorbitado auge de la vivienda vacacional unido al sobrecoste de la vivienda y el alquiler”.

-O sea, que moratoria, sí.
“Dadas las circunstancias no queda más remedio que sacar la tijera”.

-¿Están de acuerdo los empresarios turísticos?
“Deberían ser conscientes de la situación, lo mismo que la clase política. Es malo morir de éxito”.

-¿Dejaremos una mala herencia a los nietos?
“Si el crecimiento ilimitado no se controla, me pregunto qué mundo le vamos a dejar a nuestros hijos y a nuestros nietos. A ver quién es el guapo que le pone el cascabel al gato”.

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