El calor aprieta en la calle Heraclio Sánchez, en San Cristóbal de La Laguna. La cita es en la Academia de Música y Cine Novilunio, una ‘fábrica de talentos’ que abrió sus puertas en 2016. Minia Díaz, quien desde hace unos seis meses es coach vocal de la drag Eva Harrington, abre la puerta con una sonrisa.
Dentro, Eva, de 28 años, “aunque aparente menos”, ya está preparada para confirmar la gran noticia. Será la segunda concursante de Tenerife que participa en el popular programa Drag Race España, de ATRESplayer, en su quinta edición, estrenada este domingo.
“Soy una transformista que dice que canta”
“En octubre cumplo nueve años en este mundillo. Soy una transformista que dice que canta”, explica Harrington. Confiesa que sigue gestionando la alegría que sintió cuando le confirmaron que se convertiría en concursante del talent show.
“Me hicieron una videollamada. Me estaban explicando unas cosas y, de repente, me dicen que era un paripé y que estaba dentro de la temporada. Me quedé en shock”, recuerda.
Drag Race España es un programa basado en la serie estadounidense RuPaul’s Drag Race, que llegó a las pantallas de nuestro país en 2021. Reúne a varias drag queens que compiten en pruebas semanales: desde desfiles en la pasarela (runway) hasta retos de costura en tiempo récord, interpretaciones, comedia y los conocidos duelos de lip sync, en los que se enfrentan en el playback de una canción.
“Me siento más cómoda en las pruebas interpretativas, porque es lo que más he trabajado. Lo que más me va a costar será la costura, porque no sé coser, aunque me estoy preparando”, afirma la tinerfeña.
“Dita Dubois es mi madre drag”
Antes que ella, otras drag canarias han pasado por el programa: Drag Vulcano, de Gáldar, estuvo en la primera temporada; Sethlas, de Las Palmas de Gran Canaria, participó en la segunda y, más tarde, ganó la edición All Stars; Chuchi, también grancanaria, formó parte de la tercera, y Dita Dubois, de Tenerife, participó en la cuarta.
Eva reconoce a Dubois como su “madre drag”, una figura que describe como esencial en esta disciplina artística. “Es como una madrina. Alguien que te adentra en el mundillo, te enseña cómo funciona. Una persona a la que tú te agarras, como una amiga o maestra. Al final, los colectivos marginados tiran de la familia que escogen”, reflexiona.
Su día a día lo describe como “el de una persona normal. Ahora, por suerte, me dedico al espectáculo, y también soy maquillador”. Una rutina que combina con ensayos y mucho trabajo, en la que no parece haber hueco para el descanso. Díaz lo confirma: “No para”.

Novilunio, una ‘fábrica de talentos’ en La Laguna
El espacio en el que Minia y sus compañeros de Novilunio enseñan técnica vocal e interpretación ha sido el lugar de formación de cantantes como Mel Ömana, Claritzel Miyares, Beatriz Martín o Héctor Artiles, y de intérpretes como Alba Tonini, Diego Lupiáñez (Abubukaka), Javier Socorro (Solo Palique) o Ignacio de la Lastra.
La coach vocal Minia Díaz no escatima en elogios hacia Eva Harrington. “Se me cae la baba. Es un orgullo para mí acompañar a esta pedazo de artista. Nunca había tenido a alguien como Eva. Aprendo un montón de su fuerza, perseverancia y elegancia”, afirma.
Antes de terminar la entrevista, la tinerfeña subraya que la visibilidad actual es fruto de años de resistencia y ya no se limita las galas que se hacen en Carnaval. “Hay gente a la que le han dado palizas. Hubo locales que tuvieron que cerrar, shows prohibidos. En la época del franquismo tenías que esconderte”, recuerda.
Eva Harrington celebra el impacto de Drag Race España, pero insiste en que la drag “no nace con la televisión”, sino en una trayectoria marcada por “la lucha” y “la reivindicación”.







