La Asociación de Agricultores y Ganaderos Asaga Canarias y la Asociación Industrial de Canarias (Asinca) se sumaron ayer a la preocupación por las deficiencias que presenta la operativa del puerto tinerfeño e insistieron en el temor a que se produzca un desabastecimiento inminente y un encarecimiento del cereal destinado a la elaboración de piensos.
Según explicaron desde Asaga en una rueda de prensa celebrada ayer en su sede, esta situación, que está provocando importantes retrasos en las operaciones de descarga de este insumo vital para la alimentación del ganado, se debe a carencias en las líneas de atraque, a la falta de estibadores portuarios, que no se ha subsanado pese a las reiteradas denuncias por parte del sector agrario y cerealístico de Canarias, y a la necesidad de priorizar el desembarco de la mercancía de los buques que lleven fondeados, en algunos casos, más de dos semanas.
Para el secretario general de Asaga Canarias, Theo Hernando, “es lamentable que desde organizaciones como la nuestra estemos siempre luchando por conseguir ayudas para que se bonifique la alimentación animal para nuestros ganaderos para que al final, por una mala gestión de nuestras infraestructuras y por falta de personal, se acaben diluyendo los esfuerzos y provoque un sobrecoste al sector”.
Por su parte, el representante de la Mesa Ganadera del Gobierno de Canarias y director general del Grupo Capisa, Samuel Marrero, lamentó “la falta de inversiones y de personal necesario para responder al crecimiento del 30% en el tráfico que se ha experimentado, lo que está provocado un colapso en un sector estratégico para Canarias”. Para intentar solventar esta problemática lo antes posible, los representantes de ambas organizaciones demandan al Estado una dotación urgente de operarios para no retrasar más la descarga de la mercancía y agilizar su distribución.
Asimismo, Asinca mostró su “profunda preocupación” por los problemas operativos que producen en el muelle tinerfeño en relación con la descarga de graneles, una situación que, exponen, está afectando “gravemente” al aprovisionamiento de materias primas esenciales para los procesos productivos de las industrias canarias.
“Estamos hablando de demoras que ya no son excepcionales, sino estructurales. Cada día que un barco permanece fondeado esperando poder descargar genera un sobrecoste que nuestras empresas no pueden asumir indefinidamente”, señaló Asinca, a lo que sumó la “creciente” dificultad para encontrar navieras dispuestas a operar la ruta hacia Tenerife, debido a las pérdidas que les ocasionan las largas demoras en el muelle. “Algunas compañías ya nos trasladan su intención de no volver a operar en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, y eso es enormemente preocupante.
Asinca hizo un llamamiento a la Autoridad Portuaria y al Gobierno de Canarias para que se asuma de manera prioritaria la resolución de esta situación.
Por su parte, el presidente del comité de empresa de los estibadores de Tenerife, David Hernández, manifestó que en el último año se han incorporado unas cincuenta personas, lo que hace un total de 180 trabajadores, a los que se sumará otra veintena el próximo año, pero recordó que la normativa obliga a un periodo formativo de entre ocho y nueve meses antes de incorporarlos al trabajo, por lo que el proceso no es inmediato. Además, indicó que los barcos graneleros no descargan normalmente en fines de semana o noches, algo que podría dar alivio al problema. Sin embargo, el director general del Grupo Capisa puso de manifiesto las dificultades para contar con transportistas que realicen ese trabajo los días y horas mencionadas, ya que hay falta de personal también en esta actividad.
El director general de Ganadería del Gobierno de Canarias, Andrés Díaz, respaldó las reivindicaciones de los colectivos y señaló las diferencias con el puerto de Las Palmas, “donde se despacha casi a diario”, al tiempo que insistió no solo en el riesgo de desabastecimiento del sector primario, sino de la industria en general, si la situación persiste y afecta a otras materias primas. Por ello, instó a buscar soluciones y mostró la disposición a colaborar en lo posible, pese a no tener competencias.






