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La Guardia Civil irrumpe en un puerto de Canarias y se topa con una escena insólita: las multas pueden alcanzar los 60.000 euros

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Guardia Civil. DA

La Guardia Civil del Destacamento Marítimo de Fuerteventura ha intervenido 100 kilos de pescado en una embarcación deportiva en la que iban a bordo cuatro personas, de entre 40 y 60 años, en Puerto Calero (Lanzarote).

La intervención se ha producido al superar la cantidad de cinco kilogramos de pescado por persona autorizada para la pesca recreativa, y después de que agentes tuvieran conocimientos de los hechos por parte de pescadores de la zona, que alertaron que la citada embarcación llevaba dos días pescando y era probable que presentara un exceso de capturas, según ha informado el cuerpo armado en nota de prensa.

Esto llevó a los agentes a establecer un dispositivo de localización, contando con la colaboración de diferentes instituciones, a través de sus servicios de guardapescas, para el seguimiento y vigilancia ambiental del LIC y las ZEC marinas de Canarias perteneciente a la Consejería de Transición Ecológica y Energía, que ha sido cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

De esta forma, sobre las 20.00 horas del 15 de octubre, una embarcación de unos 12 metros de eslora atracó en el puerto deportivo de Puerto Calero, momento en el que agentes del Destacamento Marítimo de la Guardia Civil de Fuerteventura procedieron a inspeccionar la embarcación tras detectar indicios de una posible infracción de la normativa pesquera.

En la embarcación viajaban cuatro personas que acababan de realizar una jornada de pesca recreativa y aunque todos disponían de la documentación reglamentaria en vigor para ejercer la actividad, los agentes constataron que la cantidad de pescado capturado superaba ampliamente los límites permitidos.

La teoría de la Guardia Civil sobre su paradero

El pesaje se realizó en la cofradía de pescadores del puerto de La Tiñosa, en Puerto del Carmen, sumando la totalidad de la pesca 100 kilogramos, cumpliendo todo el pescado capturado con la talla mínima reglamentaria y habiendo gran variedad de especies como samas, samas roqueras, bocinegros, burro, pejeperro, bicudas, sargos y gallo moruno.

Seguidamente se procedió a la destrucción del pescado por haberse roto la cadena de frío, ya que las neveras en las que se encontraba carecían de la cantidad de hielo suficiente o sistema de refrigeración.

La Guardia Civil cree que el destino del pescado era probablemente la venta a algún restaurante y, ante ello, subraya que las capturas procedentes del furtivismo o pesca ilegal que se comercializan no han pasado previamente por un punto de primera venta que garantice sanitariamente su comercialización y consumo.

Pescado incautado – GUARDIA CIVIL

Señalan que el aumento del furtivismo marino ha llevado al Servicio Marítimo de la Guardia Civil a intensificar sus labores de vigilancia y control en aguas próximas al litoral de Fuerteventura, especialmente durante esta época de calmas en la que las condiciones del mar facilitan la pesca ilegal.

Todo ello con el fin de “frenar una práctica que en los últimos meses ha dejado varios episodios“, destacando una de las actuaciones más recientes como la incautación de 49 kilos de pulpo y 25 kilos de lapas que estaban a punto de ser vendidos a un restaurante de la localidad de Corralejo.

La Guardia Civil recuerda que la infracción no recae únicamente sobre los pescadores furtivos, sino también sobre los establecimientos o particulares que adquieren o comercializan productos obtenidos de forma ilegal.

Además, apunta que las sanciones graves pueden conllevar multas de entre 301 a 60.000 euros.