La plantilla de Urbaser en la Mancomunidad del Nordeste, amenazó ayer con ir a la huelga en Navidad si no se atienden sus reivindicaciones laborales y no terminan los acosos, las amenazas y la desigualdad salarial. En caso de hacerse efectiva esta medida, el servicio de recogida de residuos afectaría a los seis municipios que conforman el ente supramunicipal, El Rosario, Tacoronte, El Sauzal, La Matanza, La Victoria y Santa Úrsula.
Así lo anunció ayer el presidente del comité de empresa, Angel Demetrio Yanes de la Rosa, durante la concentración convocada frente a la sede de la Mancomunidad, en Tacoronte, a la que asistieron unos 50 trabajadores y trabajadoras.
“Mancomunidad, queremos la verdad”; “si esto no se arregla, leña, leña leña”, “somos basureros, no delincuentes”, fueron algunas de las proclamas que se escucharon durante la protesta, que acompañaron muchos conductores con bocinazos.
“Llevamos varios años sufriendo abusos, represalias y coaaciones. Hacemos las mismas funciones que los trabajadores de Urbaser en La Laguna y sin embargo, hay una discriminación salarial impresionante, un conductor de La Laguna gana 8.000 euros más al año que uno de la Mancomunidad, y un barrendero 7.000 euros, ¿por qué esta diferencia entre municipios?”, se cuestionó.
Yanes aseguró que “hay protocolos de acoso en El Rosario y sin embargo a día de hoy no hemos denunciado nada, nos hemos sentado con el CEO de la empresa hasta en tres ocasiones, que reconoce que hay un problema y sabe dónde está, pero no hace nada”.
El representante sindical recordó que la última denuncia que hicieron por la carga del servicio se incorporaron 25 personas más a la plantilla, “con lo cual la empresa reconoció que “afectaba la salud de los trabajadores”. “Yo he visto a los compañeros salir llorando del cansancio y por la presión que ejercen los encargados a una persona sola barriendo todo el municipio”.
También criticó a quienes están al frente de los ayuntamientos. “Tienen que velar por el servicio público y el dinero que se gasta en su municipio. Eso de mirar para otro lado no lo entiendo”, sostuvo Yanes.
Y no dudó en arremeter contra la Mancomunidad debido a la negativa de sus responsables a hablar con el comité de empresa, con mayoría de Comisiones Obreras pero en el que también tienen representación UGT e Intersindical Canaria. “Hemos intentado sentarnos con la secretaria, pero nos dijo que que era un problema entre el personal y la empresa”, señaló.
Consultado sobre los próximos pasos a seguir, Yanes adelantó que “estamos esperando que la gente coja fuerza y tomaremos medidas en Navidad, porque creemos que es la mejor fecha”, y pidió a la ciudadanía de los seis municipios que “nos entienda” ya que “nuestro conflicto no es con ellos sino con la empresa, con la que queremos alcanzar un acuerdo justo que garantice la igualdad de condiciones laborales y salariales”, remarcó por último.
De los seis alcaldes consultados sobre el anuncio de huelga, solo Juan Acosta, de Santa Úrsula, y la alcaldesa de Tacoronte y presidenta de la Mancomunidad, Sandra Izquierdo, se pronunciaron al respecto.
En el caso del primero, reconoció que “no es una buena noticia, pues nos coge con la contenerización en marcha y cuando la recogida de residuos y limpieza viaria comenzaba a remontar”. Además, añadió que “hacerlo en Navidad es un auténtico despropósito en el que se verá afectada la ciudadanía”.
Sandra Izquierdo volvió a trasladar su respuesta ante una pregunta de la oposición en el pleno. Aclaró que el conflicto “es estrictramente laboral, es decir, entre los trabajadores y Urbaser”. En caso de huegla, el pliego firmado con la Mancomunidad establece que esta será la que determine los servicios mínimos a prestar en coordinación con la autoridad competente.
No obstante, añadió que el Ayuntamiento de Tacoronte, en coordinación con el ente, “está siendo especialmente diligente en el seguimiento diario de la situación, manteniendo comunicación directa con Urbaser como con los representantes de los trabajadores. La empresa nos ha trasladado que se han abierto conversaciones y se han planteado medidas que permitan alcanzar un acuerdo satisfactorio”. Una afirmación muy diferente a la que trasladó ayer el presidente del comité de empresa.






