La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) notificó ayer al Ministerio de Sanidad un brote de sarampión con tres casos confirmados en La Palma. Se trata de un bebé en edad prevacunal, es decir, menor de doce meses, un profesional sanitario y otro menor sin vacunar con el que coincidió el primero en un espacio cerrado. Además, un familiar de este último menor está en seguimiento como caso probable, a la espera de la toma de muestras y resultados de las analíticas.
Hace unas semanas, se notificó en Tenerife otro caso confirmado de sarampión, que está siendo estudiado como posible vínculo con el caso índice del brote de La Palma.
Desde que la Dirección General de Salud Pública tuvo conocimiento de la sospecha de estos casos, y en permanente comunicación y coordinación con la Gerencia de los Servicios Sanitarios del área de Salud de La Palma, se activaron los protocolos de evaluación, seguimiento y control de los contactos para intentar controlar la propagación de la enfermedad. En este sentido, se recuerda que se siguen haciendo los seguimientos oportunos a las personas que han tenido contacto con los casos confirmados.
Datos
Durante 2024, en Canarias se notificaron siete casos de sarampión, de los que cinco eran importados o relacionados con otros importados de fuera de las Islas y dos de origen desconocido.
En 2025, se registraron dos casos, uno importado y otro desconocido. Además, ha habido otros dos vacunales originados por el efecto secundario tras la administración de la vacuna. En ambos casos, la enfermedad cursó con sintomatología leve y sin complicaciones para los menores.
Desde la Dirección General de Salud Pública se insiste en la importancia de recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan recibir la vacuna.
En este sentido, se recuerda que la vacuna supone el medio más seguro y eficaz para evitar contraer y transmitir el sarampión. Esta vacuna se administra en dos dosis, a los doce meses y a los tres años, y el 95 por ciento de la población canaria está correctamente vacunada en el primer año de vida. Se recomienda, además, la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad y sin historia documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.
En España, la vacunación frente al sarampión se introdujo en el calendario de vacunas infantiles en 1975, y desde 1981 se asocia a la vacuna triple vírica. En el año 1996, se incorporó una segunda dosis, mejorando rápidamente las coberturas y consiguiendo una drástica reducción de las epidemias de sarampión, de modo que, desde el año 2000, es una enfermedad infrecuente que afecta principalmente a adultos y menores de un año no vacunados.
El sarampión es una enfermedad febril exantemática que comienza con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por el cuerpo.







