santa cruz

El primer tramo del carril bici en la avenida de Anaga se abrirá en breve

Las obras de remodelación de esta vía del litoral capitalino avanzan hacia el Muelle Norte, dejando aislado al restaurante China, cuyo dueño no duda en denunciar al Ayuntamiento
El restaurante China, en la avenida Anaga, totalmente vallado por las obras.
El restaurante China, en la avenida Anaga, totalmente vallado por las obras. DA

Las obras de remodelación integral que se llevan a cabo desde el pasado julio en el paseo peatonal de la avenida de Anaga de la capital tinerfeña, por un total de 3,5 millones de euros, avanzan “a buen ritmo”. Los trabajos, que ya han alcanzado la mitad de la superficie, han llegado a la altura del monumento a Franco, lo que implicará cambios para el tráfico rodado y para los transeúntes, pues por un lado se llevará a cabo la eliminación temporal de unas 50 plazas de aparcamiento en la zona, mientras que en dos semanas quedará abierto el primer tramo del carril bici que recorrerá este espacio junto al mar, según anunció ayer el concejal de Obras e Infraestructuras, Javier Rivero.

El edil del área comentó que “esta parte del carril bici ya ha sido pavimentada y se abrirá en breve a los peatones, a la par que comenzarán los trabajos en el lado más cercano al puerto capitalino, que se unirán a los que acaban de iniciarse entre el edificio Puerto-Ciudad y el restaurante China, donde irán dos miradores, además de nuevo mobiliario, jardinería e iluminación”. La intención es que esta rehabilitación, que abarca casi un kilómetro del paseo, concluya en verano de 2026.

No obstante, en esta nueva fase de ejecución, que afectará a la totalidad del ancho del paseo, la polémica ya ha surgido entre transeúntes, que se verán obligados a caminar por la zona hasta ahora destinada a aparcamientos, y por el sector empresarial, en concreto por el restaurante China, cuyo propietario, Javier Lu, ha amenazado con denunciar al Ayuntamiento capitalino por “aislar por completo” su negocio con un vallado que impide el acceso de la clientela y del que no fue notificado con antelación.

El restaurante China, uno de los primeros dedicados a la comida oriental en la Isla, lleva abierto en este enclave desde hace 60 años. Su actual propietario, Javier Lu, hijo del fundador, aseguró que “no ha recibido notificación oficial, ni información previa ni alternativas”, a unas obras que el pasado día 19 llegaron a las puertas de su negocio, el cual se ha visto perjudicado ante la ausencia de clientes que se marchan porque creen que está cerrado. “He presentado cuatro escritos en el Ayuntamiento pidiendo solución y sigo sin respuesta, pues al vallar el exterior del restaurante ahora es imposible acceder por la puerta principal, además de tener que soportar ruidos y tierra que hace que los clientes no vengan o anulen reservas, lo que ya ha generado pérdidas de casi 2.000 euros hasta la fecha”.

Lu no descarta emprender acciones judiciales si desde el Consistorio no le dan alternativa o, en su caso, una indemnización por las molestias que las obras causan en su negocio. “Solo quiero un acceso digno y señalizado, no una condena al aislamiento mientras se ejecutan los trabajos. Por ello, defenderé con todos los medios legales poder mantener en pie el legado de mi padre, al igual que a los empleados, sin verme obligado al cierre definitivo”.

Al respecto, el edil Javier Rivero avanzó que hoy se reunirá con el propietario del restaurante afectado, único negocio en activo en este tramo marítimo ahora en obras, para buscar una solución. “La petición de un acceso por parte del propietario del local fue registrada el lunes, pero aún así pondremos una rampa o se abrirá algún tramo del perimetrado para facilitar la entrada de los clientes. De momento, los trabajos han empezado junto a la calzada, pero en algún momento habrá que picar en su puerta”, subrayó.