El Carnaval de Santa Cruz encara una nueva edición con la mirada puesta más en consolidar su historia que en inventar una nueva. Javier Caraballero, concejal de Fiestas del Ayuntamiento capitalino, afirma que el próximo año será para reivindicar la esencia carnavalera, la que protagonizan los grupos, los diseñadores, las candidatas a reinas y, sobre todo, las miles de mascaritas que salen a la calle, más que en experimentar con propuestas.
El edil hace balance de su gestión al frente del área, adelanta novedades y, sobre todo, reclama una mayor implicación del Gobierno de Canarias con la fiesta chicharrera más internacional. Admite, además, que le gustaría continuar al frente del área en el próximo mandato, porque “hemos iniciado un camino muy bonito, pero quedan muchas cosas por hacer”.
-En la recta final del mandato. ¿Qué objetivos quedan pendientes?
“Quedan tantos retos que no dará tiempo a hacerlos todos realidad. En estos tres años y medio he hecho bastantes de las cosas que me había marcado como objetivo, sobre todo en Carnaval, creando eventos nuevos e intentando proteger la cantera. Era algo que tenía clarísimo en mi hoja de ruta. Que el concurso de murgas infantiles se llenara, que las agrupaciones coreográficas siguieran creciendo y que los pequeños pudieran disfrutar de los primeros puestos de la Cabalgata. Todos están cumplidos”.
-¿Qué novedades se preparan para el Carnaval 2027?
“Este no será un año para experimentar, sino para fidelizar o terminar de hacerlo con todas las cosas que hemos impulsado, como el Dragnaval, el Carnaval Inclusivo, el de los mayores y las medidas que se han implementado en los concursos. Este Carnaval no va a tener tantas novedades, sino mucha esencia. Sacar pecho de lo que somos y recordar todo lo que hemos conseguido. Poner en valor a nuestros grupos y a todas esas personas que hacen posible la fiesta. A las mascaritas que se pasan seis meses preparando su disfraz, a las costureras o a los grupos que ensayan durante meses. Será poner en valor algo importante que hemos construido entre todos: nuestro Carnaval en la calle”.
-¿Será una retrospectiva de la fiesta?
“El Carnaval chicharrero es lo que es porque se lleva años construyendo a pesar de todos los problemas y dificultades que ha pasado. Tenemos que recordar de dónde venimos y todo lo que podemos seguir construyendo juntos. El año que viene se cumplen 40 años de las temáticas y de las escenografías, 40 años desde que saliera la Reina del Carnaval más recordada de todos los tiempos, Tajinaste, y también es el aniversario del récord Guinness de Celia Cruz. Todo estos hitos nos permitirá celebrar el próximo Carnaval en base a lo que somos”.
-¿Qué dimensión tiene realmente el Carnaval de Santa Cruz?
“Para nosotros es algo tan cercano que parece que surge de una manera espontánea y natural. Pero cuando viene gente de fuera y ve la dimensión de la fiesta, alucina. Estamos hablando de aproximadamente un millón de personas, un mes entero de eventos y unos 8,5 millones de euros de presupuesto para esta edición. Que parece mucho, pero hay que recordar que el pasado año la inversión realizada tuvo una repercusión económica de 40 millones de euros en la ciudad. Eso es algo muy potente”.
-¿De esos 8,5 millones de presupuesto, cuánto se destinará directamente a las galas?
“Hay que explicar que un millón y medio de euros procede de patrocinadores, tasas públicas, subastas de kioscos y otras vías. El Ayuntamiento aporta alrededor de siete millones y medio a la fiesta. Pero de este total, el coste de todas las galas estará entorno a 500.000 euros. Intentamos todos los años rentabilizar un poco más para que al ciudadano le cueste menos y podamos seguir teniendo una fiesta mejor. El resto del presupuesto se destinará a costear el montaje, sonido, iluminación, etcétera. Además de subvencionar a los grupos, a los que volveremos a subir las partidas este año en un 10%. No será de una manera lineal para todos, sino en función del gasto que tiene cada agrupación, pues por ejemplo las comparsas invierten muchísimo dinero en vestuario y experimentarán una subida más importante. El presupuesto de los grupos carnavaleros se ha incrementado en este mandato en un 25%”.
-¿Deberían implicarse más otras administraciones públicas con la fiesta capitalina?
“Con el Cabildo de Tenerife lo hemos conseguido desde hace dos años, con una subvención nominativa de 300.000 euros destinada al Carnaval de Santa Cruz. Nos gustaría que fuera mucho más, evidentemente, pero por algo se empieza. Con el Gobierno de Canarias todavía no lo hemos conseguido, pero estoy convencido de que este año lo vamos a lograr. Las negociaciones están en marcha”.
-¿Por qué es importante ese respaldo?
“No hablamos solo de la importancia económica del Carnaval, sino también del apoyo a todo el tejido cultural, festivo, de eventos y de montaje que es tan importante en Canarias. Y, además, está también la relevancia social. Siempre digo que una pata muy importante de por qué hacemos esta fiesta es que logramos hacer felices a los demás. Es ese momento en el que la gente está en un ambiente distendido y se olvida de sus problemas del día a día”.
-Uno de los debates del Carnaval es la convivencia con los vecinos. ¿Habrá paz?
“Afortunadamente, en Santa Cruz todos hemos sabido poner de nuestra parte. Desde 2007 existe un acuerdo con los vecinos sobre los límites horarios de las noches de Carnaval. Se intentan respetar también los horarios de mañana para no generar problemas de descanso ni colapsar la ciudad. Creo que es una fórmula que ha funcionado y estoy convencido de que va a seguir funcionando”.
-¿Cree que el Carnaval debe seguir celebrándose en el centro de la ciudad?
“Es fundamental que se quede donde está porque forma parte de la esencia de nuestra fiesta. El Carnaval es lo que es gracias a que se celebra donde se celebra y debe continuar en la calle. Si nos fuéramos a una gran explanada, creo que perdería su esencia. Nuestra fiesta la hemos creado entre todos; no es algo inventado, ha surgido a lo largo de los años y por eso la cuidamos y protegemos”.
-El próximo año el Carnaval se desvincula del calendario tradicional. ¿Es partidario de fijar una fecha estable?
-”Personalmente prefiero una fecha fija para el Carnaval. Hay un debate entre los propios carnavaleros al respecto, pues los grupos quieren una fecha estable, mientras que quienes viven el Carnaval más tradicional prefieren las fechas vinculadas a la Cuaresma. Esta nueva edición ha sido excepcional, porque el Carnaval tendría que empezar el 8 de enero y era absolutamente inviable para poder hacer el montaje de una fiesta de la dimensión que tenemos. Por eso se ha decidido su inicio oficial el 22 de enero próximo con la gala inaugural y el 17 de febrero con la elección de la Reina Adulta”.
-¿El cambio de fecha, aparte de dar tiempo para preparar la infraestructura necesaria para los eventos, beneficiará a los carnavaleros?
“Creo que le va a venir muy bien al Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, porque precisamente los Indianos de La Palma se quedarán en la fecha original, lo que permitirá que los chicharreros que quieran ir a disfrutar del Carnaval palmero poder hacerlo sin perderse el lunes de Carnaval chicharrero, que será el 22 de febrero. A su vez, los palmeros también podrán venir al de nuestra capital. Se beneficiarán las dos islas”.
-El Carnaval de 2027 tiene nuevo director artístico ¿Qué va a aportar?
“Vuelve Enrique Camacho después de varios años a dirigir las galas del Carnaval, Lo único que hemos convenido con él es que los espectáculos se centren en sacar pecho de lo que somos y en recordar todo lo que hemos conseguido para esta fiesta, pues al final todos pecamos de olvidarnos de los pasos que se han dado hasta llegar a donde estamos. Aunque la temática sea Roma Eterna, este Carnaval va a ser una retrospectiva de todo lo vivido”.
-¿Y habrán novedades en cuanto al escenario?
“Para la próxima edición contaremos con Juan Sebastián Domínguez como escenógrafo y se va a cambiar la disposición del escenario en el Recinto Ferial, regresando a la que tuvimos en 2023 con la temática de Nueva York, lo que nos permitirá mantener el aforo en 7.000 personas pero con una mejor distribución, al estar ubicado a lo largo en vez de a lo ancho”.
-¿Se va a mantener la participación del público en la elección de la Reina?
“Estamos trabajando en una nueva fórmula de votación popular que todavía no está cerrada, pero la intención es que el público participe. Creo que en el evento más importante y, sentimentalmente, el que más arraigo tiene, como es la elección de nuestra soberana tiene que participar el público. Y así va a ser”.
-¿Se continuará trabajando para que los jóvenes conecten con las fiestas tradicionales?
“En el Carnaval lo estamos logrando con numerosas acciones, como el programa Educarnaval en los centros escolares. Pero me sorprende mucho que en las fiestas tradicionales cada vez participe más gente joven. En el Baile de Magos prácticamente la mitad de la gente tenía de 30 años para abajo. Y cuando abrimos las inscripciones para las candidatas de las Fiestas de Mayo o para el Mago y la Maga infantil, las solicitudes se desbordaron. Eso indica que la juventud también tiene conexión con la tierra. Aún así las administraciones tenemos que seguir apoyando esos movimientos, seguir difundiendo lo nuestro y generar oportunidades para que los jóvenes puedan desarrollar su talento aquí”.
-¿Le gustaría repetir como concejal de Fiestas tras las elecciones de mayo?
“Me encantaría. Mentiría si dijera lo contrario. Santa Cruz me ha regalado mucho y las fiestas, especialmente el Carnaval, me han dado muchas alegrías a lo largo de toda mi vida. Hemos iniciado un camino muy bonito, de cambios, pero quedan muchas cosas que no se pueden hacer en cuatro años. Sería estupendo poder estar cuatro más para seguir desarrollando los proyectos”.
-¿Qué considera que deja como legado en su área?
“Cuidar y proteger la cantera. Es algo que normalmente se termina olvidando o se tiene como una cosa más, y hemos intentado que los niños se sientan muy bien participando en las fiestas. Por otra parte, destaco la puesta en marcha del Carnaval Inclusivo y la integración del colectivo LGTBIQ+, que era una asignatura pendiente de nuestro Carnaval con quienes han apostado durante tantos años por nuestra fiesta y han aportado muchísimo a ella. Esa deuda histórica se ha conseguido saldar”.
.¿Su vinculación con el Carnaval ha condicionado su manera de gestionar?
“No soy un concejal de Fiestas al uso, porque vengo del mundo del Carnaval y conozco la casa desde dentro. Además siempre he tenido la capacidad de decir lo que quiero y pienso, porque tengo confianza con los grupos para hablar. Creo que el respeto que tengo a la gente que hace el Carnaval y viceversa ha hecho que estos cuatro años hayan sido de hablar, debatir y tener disparidad de opiniones, pero sin polémicas”.
-¿Qué significa para usted el Carnaval?
“El Carnaval no es un fiestón como muchos piensas. Tiene una dimensión mucho más estratosférica. Hay mucha gente detrás que lo vive, que trabaja del Carnaval y que se deja la vida en él. La pasión que se pone aquí no se ve en ningún otro sitio, Eso lo hace único”.







