La situación del sinhogarismo en Santa Cruz sigue siendo crítica, especialmente en zonas aledañas al Centro Municipal de Acogida (CMA) como son los barrios de Azorín y Somosierra. En este sentido, agentes de la Policía Local han procedido a la retirada de cuatro tiendas de campaña y diversos enseres en las inmediaciones del pabellón Pancho Camurria, en la calle Colombia y en la zona anexa al centro ciudadano del parque de La Granja.
El pasado miércoles, a primera hora, agentes municipales visitaron a los moradores de estas tiendas sitas en el Pancho Camurria para indicarles que no podían pernoctar allí. Estas personas recogieron las casetas y abandonaron el lugar, para que a continuación la empresa de limpieza Valoriza procediera a recoger múltiples enseres y limpiara la zona donde se habían instalado.
También, por el aviso de los vecinos, se retiró otra tienda de campaña que, en este caso, estaba instalada en un campo de bochas en la calle Colombia de la capital. El morador recogió sus pertenencias y se marchó para que los operarios de limpieza hicieran su labor.
Finalmente, y en este caso, a petición de la empresa de limpieza, los agentes colaboraron en la retirada de una multitud de enseres que se encontraban en la zona anexa al acceso al centro de atención ciudadana, ubicado en el parque de La Granja.
No es la primera vez que se registran campamentos de sinhogar en ambas zonas, pues el Ayuntamiento capitalino consiguió el pasado año reducir las 30 chabolas que quedaban en pie en este asentamiento ubicado junto al terrero Pancho Camurria. El objetivo pasa por que el solar, que desde hacía más de 16 años ocupaban personas sin recursos, sirva como zona de uso público en el futuro.
Igualmente, otro de los puntos de tensión de estos campamentos ilegales se encuentra en el barrio de Azorín, junto al albergue municipal. Recientemente, vecinos de la comunidad de propietarios Cepsa I, en el bloque 4 de la urbanización ubicada en la calle Pedro Salinas, denunciaron a DIARIO DE AVISOS que no podían aguantar más ante la presencia de sintecho que habían instalado tiendas de campaña en dicha vía, concretamente en la explanada de la trasera de la asociación de vecinos Azorín, frente a sus propias viviendas.
Los residentes se quejaban de un panorama desolador que ha empeorado con el tiempo. “Desde hace mucho estamos sufriendo una situación que ya no se puede aguantar más”, comentaban, debido a la existencia de un campamento permanente que se ha convertido en foco constante de conflictos. “Aquí a cualquier hora del día y de la noche todo son peleas, gritos, no nos podemos ni asomar a la ventana”, lamentaban.
Según los afectados, la zona se ha degenerado hasta tal nivel que han de convivir con ratas y cucarachas, aparte de la inseguridad ciudadana que alegan sufrir cada día, ya que se encuentran con personas orinando en la vía o bloqueando las aceras con colchones. “No se puede ni circular por la calle”, añadieron. La respuesta que reciben a cualquier reproche, aseguraron los vecinos, son las amenazas verbales de estos moradores e incluso “hasta han sacado un cuchillo a algún vecino”.
Por su parte, el alcalde capitalino, José Manuel Bermúdez, recordó recientemente que la presencia de personas durmiendo en los exteriores del CMA responde a la falta de plazas del albergue, saturado ante el actual desbordamiento de sintecho que registra la capital, lo que ha llevado al regidor a pedir amparo a la Diputación del Común o incluso a amenazar con recurrir a los tribunales si el resto de administraciones públicas no asumen su parte de responsabilidad.
“Lo normal en el sistema de Servicios Sociales es que cada municipio atienda a sus habitantes sin recursos en su propia localidad, pero hemos detectado que algunos municipios están pagando recursos en la capital a personas para atenderlos aquí”.






