santa cruz de tenerife

Avisan del desahucio de una anciana de 82 años en Santa Cruz por impago de alquiler

Drago Santa Cruz de Tenerife señala que ha finalizado la ayuda que recibía del Ayuntamiento tras ser realojada después de la riada de 2008 que dejó su casa inhabitable
Avisan del desahucio de una anciana de 82 años en Santa Cruz por impago de alquiler

Drago Santa Cruz de Tenerife ha advertido este jueves del próximo desahucio de una mujer de 82 años en el barrio de María Jiménez al finalizar la ayuda que recibía del Ayuntamiento tras ser realojada después de la riada de 2008 que dejó su casa inhabitable.

La formación detalla en una nota que las familiasen 2008 llevaban años avisando al Ayuntamiento de la posibilidad de que la roca se desprendiera de la ladera y afectara a las viviendas.

De hecho, los bomberos estuvieron inspeccionando la zona y se comenzó a colocar un vallado, que sin embargo no llegó a cubrir las viviendas de estas familias.

Una vez desalojadas, prosigue Drago, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se comprometió a pagar el alquiler de los nuevos pisos de estas familias hasta que la zona fuera segura, así como a ayudar a estas familias con la rehabilitación.

Sin embargo, actualmente el consistorio ha dejado de pagarles el alquiler y tampoco ha rehabilitado las viviendas y una mujer de 82 años, con problemas de movilidad y al no recibir la ayuda del Ayuntamiento no puede seguir haciendo frente a los pagos del alquiler, por lo que fue informada de que será expulsada de su casa.

Ante esta situación, el portavoz de Drago Santa Cruz de Tenerife, Aitor Montelongo, lamenta que “ninguno de los partidos políticos que han pasado por el Ayuntamiento en los últimos 18 años se ha preocupado por estas familias”, y añadió que “es normal que la gente pierda la fé en la política”.

Montelongo reconoció que “se trata de una situación muy particular”, pero añadió que “precisamente por esto el Ayuntamiento debería hacerse cargo de la rehabilitación de las viviendas”, pero también “porque se comprometió y porque además se trata de vecinas humildes y de avanzada edad” para evitar el desahucio.

Por otro lado, Montelongo recuerda que “la clave de todo esto es que las vecinas llevaban años avisando de que la roca se podía caer y nadie hizo nada, y eso sí que no era responsabilidad de ellas”.