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El incierto futuro del Consorcio Isla Baja

El ente supramunicipal lleva dos años sin proyectos y la única actividad que mantiene es la Escuela de Música; los alcaldes y alcaldesas creen que es necesario definir un nuevo rumbo y por eso le reclaman al Cabildo "que se sienten a dialogar"
El incierto futuro del Consorcio Isla Baja

La Isla Baja no es la comarca donde termina Tenerife sino donde empieza. Al menos así lo creen los cuatro alcaldes y alcaldesas de los municipios que la conforman. Sin embargo, aseguran que no es la misma visión que se tiene desde el Cabildo de Tenerife y por eso no se apuesta por este ente supramunicipal, que lleva dos años sin proyectos y cuyo futuro es incierto dado que la única actividad que mantiene es la escuela de música.


Y no solo eso, sino que ha perdido su objetivo fundamental y para el que fue creado: impulsar el desarrollo integral de la Isla Baja, una de las comarcas más deprimidas de Tenerife, y adoptar por consenso todas las decisiones, dos premisas que en la actualidad no se cumplen.


Una vez que se concretaron los proyectos estratégicos de cada municipio – Buenavista del Norte tiene su campo de golf y su hotel; Garachico su puerto deportivo; El Tanque alberga el Ecomuseo y en Los Silos se mejoró la costa y se construyó la vía variante del casco- el Consorcio apostó por actuaciones que repercutieron en la comarca, como la unificación de la señalética, la difusión de la cultura a través de Los Caprichos Musicales, y mancomunar las analíticas del servicio de aguas y la adquisición del cloro para abaratar costes. Las últimas tres actuaciones llevan dos años paralizadas.


El presupuesto de este año, aprobado la semana pasada, se hizo “de prisa y corriendo y por imposición”. Las alcaldesas de Buenavista, El Tanque y Los Silos, Eva García, Esther Morales y Carmen Luz Baso, respectivamente, votaron en contra mientras que el alcalde de Garachico, José Heriberto González se abstuvo. Las cuentas salieron adelante solo con el visto bueno de los representantes del Cabildo. Y no es la primera vez que ocurre.

Esther Morales


Su mayor crítica en este sentido es que les avisaron un viernes que al lunes siguiente tenía lugar un pleno para aprobar el documento económico de 2026, un tiempo que consideran “insuficiente” para poder estudiar su contenido. En el caso de El Tanque, el municipio se encontraba inmerso en las fiestas del Santísimo Cristo del Calvario y su alcaldesa no pudo asistir. “Ni siquiera nos preguntaron si nos venía bien ese día”, se lamenta.


Por si fuera poco, “se sube la cuantía que debe pagar cada ayuntamiento sin consensuarlo previamente con nosotros, e incluso, cuando hubo un amago de cierre de la Escuela de Música, se decidió desde el Cabildo”, añade Morales.

Eva García


Eva García también le reprocha al Cabildo su manera de proceder con el Consorcio. “Es un ordena y mando, algo que hasta ahora nunca había existido, porque siempre hubo muy buena colaboración, independientemente del color político”. Al respecto, pone como ejemplo a quien fuera presidente del ente durante muchos años, Lorenzo Dorta. “Se reunía periódicamente con cada alcalde para conocer las necesidades del municipio y escuchar sus propuestas, por eso la actitud de ahora no la entiendo”, declara.


Según García, la situación cambió en este mandato. En estos dos años y medio solo se han reunido con Sonia Hernández, consejera de Cooperación y Vivienda y responsable del ente, “para los plenos, y este último se celebró de manera telemática. Les interesaba tener aprobadas las cuentas para aprobar las del Cabildo, nunca hubo un acercamiento para saber qué queremos y qué demandamos”, añade.

Carmen Luz Baso


Carmen Luz Baso coincide. “Llevamos dos años de imposición cuando siempre ha sido un órgano de consenso para colaborar y ayudar a esta zona de la Isla. Deberían contar con los ayuntamientos, que aportan el 50% del presupuesto, para decidir dónde va ese dinero de todos los vecinos y vecinas de la comarca. Los ayuntamientos ponemos la mitad pero quien decide el destino de los fondos es el Cabildo y con nuestro voto en contra”, manifiesta la regidora silense.


Asegura que es “prácticamente” para cubrir los gastos corrientes y de personal, que este año ha aumentado debido al proceso de estabilización, porque la partida de 15.000 euros para Los Caprichos Musicales “es insuficiente” y esta actividad cultural lleva dos años sin desarrollarse.

José Heriberto González


José Heriberto González justifica su abstención porque no está de acuerdo con la cuantía economica que debe abonar cada municipio a la Escuela de Música y pidió que se corrigiera. “Garachico es el que más aporta, más del doble que todos los demás juntos”, subraya. Y aunque lo aceptó para que la Escuela continúe, no lo considera “justo”.


Los cuatro mandatarios han demandado en varias ocasiones tener más peso en el Consorcio y que este órgano esté dirigido por una persona con un perfil técnico que atienda la demanda de los cuatro municipios, “que se le dé el nombre que quiera”, aclaran, porque “no puede estar dirigido solo por el Cabildo” y “con una multitud de asuntos como puede tener una consejera”.


Eva García recuerda que la presidenta insular, Rosa Dávila, se comprometió a sentarse a hablar con ellos para debatir cuál era el futuro del Consorcio. “Pero hace más de un año que se planteó y la visita a la comarca no se ha realizado”, sostiene.


Este periódico intentó conocer los motivos pero desde la Administración insular indicaron que el asunto es competencia de la consejera Sonia Hernández con quien ha sido imposible contactar.

Plantear proyectos conjuntos


“Nosotros creemos en el Consorcio Isla Baja para impulsar proyectos conjuntos, plantear financiaciones a nivel europeo y eso no se está haciendo, porque está paralizado”, insiste la alcaldesa de Buenavista.


González se pronuncia en el mismo sentido. “El Consorcio es una herramienta bastante útil porque reúne en una misma entidad a los cuatro ayuntamientos junto al Cabildo y facilita el hacer las acciones en conjunto. Llevo diciendo hace casi 10 años que debería cambiar de rumbo hacia acciones de servicio conjunto una vez que los objetivos iniciales se cumplieron”.

Sobre todo, teniendo en cuenta las dificultades administrativas que afrontan los ayuntamientos pequeños, sería de gran ayuda para la resolución diaria de distintos asuntos ya que cada vez hay más exigencias y normativas que cumplir y además, se reducen costes”.


Para conseguirlo, González también aboga por el diálogo. Le pide al Cabildo “que tengamos las reuniones necesarias para definir esto de una vez porque no podemos continuar en esta situación de impasse. Y cuanto antes sea, mejor”. A su juicio, “no se debería empezar el próximo año sin tener claro el rumbo que debe seguir el Consorcio y cuáles serán sus funciones”.


Carmen Luz Baso también hace hincapié en la falta de diálogo. “No hay diálogo pese a que siempre lo hemos pedido. Es una imposición constante, se piensa que somos oposición y somos parte, esa es la diferencia. Creo que no entienden lo que significa el Consorcio”, agrega.


Subraya que años atrás, los cuatro ayuntamientos trabajaban juntos para proyectos que, independientemente del municipio en el que se realizaban, beneficiaban a toda la comarca. Como ejemplo, cita la Escuela de Formación de Hostelería en El Tanque y el nuevo centro de salud de Los Silos, todos apoyados por el ente.


Pese a que el futuro se antoja difícil, los cuatro siguen apostando por la continuidad del Consorcio, un órgano que debe reinventarse pero siguiendo la misma filosofía con la se inició: aunar esfuerzos para atender las necesidades y demandas de la Isla Baja.